Endometriosis: cómo detectarla antes de tener problemas

En el mes de marzo se conmemora el mes de la endometriosis, una enfermedad que se presenta en una de cada 10 mujeres en edad reproductiva, es decir, cerca de 200 millones en el mundo. Además, hasta en el 40 % de las que consultan por infertilidad se puede encontrar algún grado.

La endometriosis es una enfermedad inflamatoria caracterizada por la presencia de tejido endometrial localizado por fuera de su ubicación normal, que es la cavidad del útero. Puede ser causal, entre otros, de dolores menstruales, o en cualquier momento del ciclo, al mantener relaciones sexuales, o incluso de infertilidad, aunque también puede ser asintomática. La sintomatología está necesariamente relacionada con el grado de endometriosis.
La causa de su origen se basa en la teoría de Sampson, que dice que se produce debido al reflujo de sangre menstrual a través de las trompas que cae en la cavidad pelviana y que, por algún motivo, se implanta, ya sea en las paredes del peritoneo, capa que recubre por dentro la pelvis y el abdomen, que puede generar quistes de endometriosis en los ovarios, implantarse en tejidos vecinos o en órganos a distancia.
Se la llama la enfermedad del siglo XXI porque aparenta haber más casos ya que las mujeres tienen más menstruaciones al demorar la búsqueda del primer hijo, o no tener hijos.

El rol de las bacterias
La microbiota es la población de bacterias, hongos y virus con las que convivimos y que están presentes en los distintos órganos como el intestino, la boca, la piel, la vagina, la cavidad uterina, etc. Para tener noción de la magnitud de lo que hablamos, tenemos diez veces más bacterias que células en nuestro cuerpo. La microbiota regula distintas funciones fisiológicas, influye en la inmunomodulación y puede tener que ver con la aparición y evolución de enfermedades inflamatorias y autoinmunes.
La microbiota intestinal tiene que ver con la integridad de la barrera de sus paredes, si se altera , puede aumentar la permeabilidad y permitir el pasaje de sustancias capaces de generar respuestas inmunológicas con efectos no deseados. A su vez la disbiosis intestinal (alteración de la microbiota) puede repercutir en la composición de la microbiota en otros órganos, como por ejemplo, a nivel endometrial. La disbiosis intestinal y endometrial podría llegar a ser un factor coadyuvante en la aparición y en la evolución de la endometriosis, dado que es una enfermedad inflamatoria y autoinmune.

Cómo tratarla
La endometriosis es una enfermedad de origen multifactorial y difiere de mujer a mujer. Puede no sugerirse tratamiento, como ofrecer uno sintomático, uno hormonal o uno quirúrgico.
El enfoque integral es muy importante agregando que hay que hacer énfasis en la conveniencia de llevar un estilo de vida saludable. Estoy implica controlar el estrés, hacer ejercicio, sin tóxicos y con una alimentación adecuada – sobre todo si se presentan trastornos gastrointestinales – con el agregado de nutrientes, antioxidantes, prebióticos y probióticos, dado que lo que ingerimos es lo que va a determinar qué tipo de microbiota vamos a tener, y esta a su vez si no es la adecuada ser factor o co-factor que predisponga a la aparición o agravamiento de la endometriosis.
Fuente: https://docsalud.com/clinica/endometriosis-como-detectarla-antes-de-tener-problemas/9412