Lavagna renunció porque Caputo decidió postergar la nueva manera de medir la inflación

Lavagna renunció porque Caputo decidió postergar la nueva manera de medir la inflación

  • El nuevo IPC iba a publicarse el martes 10, pero lo volvieron a suspender.
  • Iba a reflejar un mayor impacto de la suba de tarifas.
  • Las tensiones detrás de la salida del exfuncionario massista.

Después de idas y vueltas, el Gobierno reconoció que la renuncia de Marco Lavagna en el INDEC fue por la decisión de postergar el nuevo índice de inflación. Su publicación venía generando tironeos desde la gestión de Sergio Massa en el Ministerio de Economía y terminó por provocar un cortocircuito con Javier Milei, aunque desde el círculo del Presidente le bajaron el tono.

«Renunció por una diferencia en torno a la implementación de la nueva metodología del INDEC. Marco Lavagna quería implementarla ahora mientras que el presidente y el ministro de Economía siempre sostuvieron que debía implementarse una vez que el proceso de desinflación estuviera completamente consolidado, para evitar especulaciones mediáticas», señalaron desde Casa Rosada.

Según las mismas fuentes, su salida fue «acordada mutuamente» y se dió en «buenos términos». También confirmaron que el método para calcular la inflación «va a seguir siendo, por algunos meses, el que está ahora». «Como esta administración confía en que la inflación va a caer, no quiere dar lugar a que el kirchnerismo diga que la inflación baja porque el Gobierno manipula el índice», explicaron.

La versión de un corrimiento amistoso contrasta con el clima que se respiró en el organismo, donde Lavagna convocó a los directores nacionales a las 10.30 de la mañana para informales de su alejamiento. Allí, les habría confesado que no aguantaba más la situación. «Dijo que se iba por la presión insoportable que tenía para demorar el índice», señalaron fuentes al tanto del cónclave, según pudo reconstruir Clarín.

Las repercusiones fueron escalando y recién por la tarde Luis Caputo se refirió al tema en declaraciones radiales. Admitió diferencias con el funcionario, dijo que será reemplazado por su segundo, el director técnico Pedro Ignacio Lines, y confirmó la suspensión del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), bajo el argumento de que «no hay necesidad ahora» y que «dá prácticamente lo mismo» que el actual.

Más temprano, Lavagna publicó una carta de despedida a los empleados, en la que explicó que decidió «cerrar esta etapa al frente del INDEC» y habló de los cambios en marcha, aunque sin mencionar el nuevo IPC, que estaba listo para su difusión al menos desde octubre pasado, antes de las elecciones legislativas.

«Sabemos que la realidad económica y social cambia permanentemente y que el sistema estadístico nacional necesita seguir adaptándose y fortaleciéndose. En ese camino, quedan proyectos con un alto nivel de desarrollo y otros en proceso, que estoy seguro podrán completarse y ser implementados próximamente«, sostuvo.

El exdirector de la consultora Ecolatina y exdiputado peronista desembarcó en el INDEC en diciembre de 2019 bajo la gestión de Sergio Massa, y trabajaba desde el 2022 en la actualización del IPC. El Fondo Monetario envió una misión para asesorarlo en 2023. Pero tanto el gobierno de Alberto Fernández como el de Javier Milei fueron demorando su difusión, lo que fue generando tensiones.

Después de posponerlo varias veces, el organismo oficializó en octubre pasado que el nuevo índice con el dato de inflación de enero se publicaría el martes 10 de febrero. Pero el Gobierno decidió nuevamente dar marcha atrás en un contexto marcado por la aceleración de la inflación, la quita de subsidios sobre las tarifas y un dólar con un techo más alto desde el ajuste de las bandas cambiarias en enero.

Ahora, Caputo espera que el índice de enero «seguramente esté en torno al 2,5%», según anticipó este lunes. Si bien la cifra es menor a la suba de diciembre del 2,8% -la más alta en siete meses- la proyección oficial refleja un incremento respecto de la inflación de enero de 2025 (2,2%) y un aumento en términos interanuales por tercer mes consecutivo.

La medida alimentó suspicacias, ya que va a contramano de las recomendaciones internacionales y del calendario publicado del FMI, donde en agosto había estimado que el nuevo índice iba a estar listo en diciembre.

El hijo del exministro de Economía de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner había comenzado en abril a actualizar la canasta, que se nutre de las encuestas de gastos de hogares. Estos relevamientos hay que hacerlos cada cinco años y Argentina venía haciéndolo cada diez. Por ello, se decidió usar la última encuesta disponible, que data del período 2017/2018, en reemplazo de la del 2004/2005.

Como la encuesta de 2012 recibió cuestionamientos por la intervención del INDEC de Guillermo Moreno durante el kirchnerismo, la encuesta que se utilizó desde 2016 fue la del 2004/2005. Pero desde entonces no se actualizó y ya arrastra un atraso de 20 años. Esto permitió que el Gobierno actual avanzara en subas de tarifas en 2024 y 2025, sin que se reflejara todo su impacto en las estadísticas.

En rigor, el Banco Central reconoció días atrás que la demora en lanzar el nuevo índice evitó que en los años anteriores la medición del INDEC arrojara una inflación mayor. Sucede que la canasta nueva le asigna un menor peso a los bienes y uno mayor a los servicios, por lo que de aplicarse hubiera reflejado una inflación 16 puntos más alta en 2024, según Martín González Rozada, codirector de la Maestría en Econometría de la Universidad Torcuato Di Tella.

Lavagna no solo se veía cercado por el Banco Central, que días atrás retomó su Informe de Política Monetaria (IPOM) con proyecciones de inflación después de dos años. También venía in crescendo la tensión con el secretario de Turismo y Ambiente, Daniel Scioli, por las diferencias sobre la salida de divisas por turismo, un dato que genera dudas sobre el valor del dólar.

En enero, el exministro de la gestión previa dejó de financiar la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) y de la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH), a cargo del INDEC, en desacuerdo por la forma en que se miden los gastos que hacen los extranjeros. El último dato arrojó que en 2025 se registró el mayor déficit en turismo.

El economista tenía otros proyectos en carpeta, quizás sensibles para el gobierno. Trabajaba en la actualización del índice de salarios para suprimir el rezago de cinco meses en el relevamiento del salario de los informales. El desacople no solo arrojaba una mejora real de ese sector, por encima de los registrados, sino que influye en el dato de pobreza.

Por otra parte, Lavagna preparaba un nuevo índice de pobreza e insistía en un proyecto de ley para que el titular del INDEC fuera designado por el Congreso y el instituto tuviera fondos propios, una iniciativa que volvió a mencionar en su carta de despedida. Esa idea, frenada en su momento por Sergio Massa, tampoco tuvo eco en Javier Milei.

Hubo otro hecho que terminó de deteriorar el vínculo: el éxodo provocado por la motosierra. En solo un año, se fueron 110 trabajadores (casi el 10% de la plantilla) y de las 43 direcciones, seis siguen vacías. Ahora, fue el turno de su cabeza. «Nos pone en alerta la renuncia de Marco Lavagna a 8 días de la salida del IPC con las nuevas ponderaciones», dijo la junta interna de ATE.

Fuente Clarin