En medio de la escalada del escándalo por la Copa a Rosario Central en Casa Rosada recibieron encuestas que ratifican el rumbo elegido; la imagen del mandamás del fútbol argentino y la prudencia por la FIFA
En la semana en la que el conflicto con la AFA se instaló con mucha fuerza, el Gobierno definió una estrategia hacia la institución y hacia su titular, Claudio “Chiqui” Tapia. La idea es acorralarlo, desgastarlo y exhibir los desmanejos, pero sin medidas directas que puedan afectar el funcionamiento de la entidad o de la Selección Nacional.
En la Casa Rosada se sigue de cerca el escándalo que comenzó poco más de una semana atrás cuando la AFA le otorgó una copa inventada a Rosario Central y desató un escalada que se precipitó aún más con la respuesta de Estudiantes de La Plata y la inédita sanción del organismo al presidente de esa institución, Juan Sebastián Verón, y su plantel de primera división.
En las últimas horas el presidente Javier Milei canceló su viaje a Estados Unidos, donde este próximo viernes se realizará el sorteo de los partidos del Mundial 2026 y subió una serie de fotos en apoyo a Estudiantes. En tanto que Patricia Bullrich se manifestó directamente sobre el tema y adelantó que planea investigar desde el Senado los manejos de la institución.
El oficialismo apela así a una estrategia de desgaste de la figura de Tapia en medio del equilibrio que deben hacer para no generar problemas con la FIFA, y evitar posibles conflictos para la Selección de fútbol, algo que nadie quieren que suceda.
En Casa Rosada, más allá de diferencias iniciales con Tapia, no sólo leyeron la conversación pública, “la calle”, donde aseguran que perciben el rechazo a Tapia, sino que también recibieron encuestas que muestran la imagen negativa del dirigente.
Los números de los sondeos llegaron al Salón Martín Fierro, en el que se ubican las oficinas del asesor Santiago Caputo y sus fuerzas celestiales, que confirmaron que la opinión pública estaba mayormente en contra de Tapia.
De diferentes preguntas se desprendió que solo un 20% tenía imagen positiva del líder de la AFA, un 50% negativa y, en otra categoría de preguntas se desprendió que el 55% lo ve como un corrupto.
Sobre lo que puede hacer en lo inmediato reconocen que no es mucho, porque “mientras los asociados no avancen, el Gobierno no puede hacer nada porque es una asociación civil”.
Por su parte, Bullrich ya busca una ángulo desde el que poder avanzar. “Acá hay muchas irregularidades, me voy a concentrar en el Senado para estudiar la transparencia de la asociación”, dijo Bullrich este viernes por la mañana en radio Mitre. En tanto que, al ser consultada sobre una posible intervención nacional de la AFA, la flamante senadora dijo: “Eso es algo que no puedo decir, no lo hemos hablado, estoy estudiando desde la perspectiva legal”.
Para ese trabajo Bullrich ya tiene un equipo viendo el tema y otro que también trabajó en su cartera de Seguridad, a través de la División Eventos Deportivos, desde la que se alertó sobre distintas irregularidades. El nombre del tesorero de la AFA, Pablo Toviggino también está en la mira.
Más allá de eso, todo lo que se pueda hacer y decir por estas horas, explican en la distintas terminales del oficialismo, está atravesado por una palabra clave: “prudencia”.
Nadie ignora en la administración libertaria que la FIFA tiene “reglas claras sobre lo que es la intromisión de los gobiernos en las asociaciones de fútbol”. Y esa prudencia se amplifica aún más por lo que implica la cercanía del Mundial como el que habrá a mediados del año próximo, al que la Selección Argentina volverá como último campeón, y en ese contexto, más aún teniendo en cuenta la relación entre Tapia y el astro Lionel Messi.
“Se están viendo cuáles son los canales posibles para poder hacer algo sin que la FIFA baje ninguna decisión”, explicó a este diario una fuente al tanto de lo que sucede puertas adentro de la administración libertaria.
El tema es de tanta centralidad por estas horas que el propio presidente Milei habló del primer tuit que lanzó en apoyo a Estudiantes, el pasado lunes, luego del pasillo de espaldas a Rosario Central, en la reunión de Gabinete, el pasado miércoles, según contaron a LA NACION fuentes de Gobierno.
Fue el primero de una serie de tres mensajes en los que el mandatario, sin expedirse oficialmente sobre el tema para evitar problemas, hizo con la camiseta de Estudiantes. “Honor a la Escuela de Don Osvaldo. Fin”, puso Milei en referencia al técnico Osvaldo Zubeldía, gloria de la institución que falleció en 1982.
El segundo mensaje fue una foto con el canciller israelí Gideon Sa’ar, en la que aparecieron tres guiños a Estudiantes.

El último de esos tres fue apenas horas después de que se conociera la sanción contra Estudiantes y luego de que se comunicara que Milei se bajaba del viaje a Washington D.C para participar del sorteo del Mundial. Importantes fuentes de Balcarce 50 negaban que la decisión fuera para evitar cruzarse con Tapia en medio del conflicto, en el que Gobierno silenciosa, pero contundentemente se ubicó del lado de Estudiantes de La Plata y de Verón.
Explicaron que la decisión de no viajar era para mostrar “desprecio hacia lo que está haciendo la AFA”, precisamente ante la imposibilidad de hablar oficialmente sobre el tema por las consecuencias a nivel internacional que podrían tener para la selección una escalada aún mayor del tema.
Después del anuncio en la cuenta del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sobre la renuncia al viaje, el propio Milei publicó en la suya una foto del exjugador y exentrenador Carlos Salvador Bilardo, máxima figura del club platense junto a Zubeldía.
Milei no dudó en elegir a Bilardo, uno de sus ídolos, parra esa tercera foto con un guiño a la institución platense en su semana más caliente.
Por Cecilia Devanna
Fuente Lanacion

