Oscar Centeno, quien sería el presunto autor de los cuadernos que dieron inicio a la causa, dijo que no se iba a someter a la indagatoria «por consejo de sus abogados». Está dentro del programa de protección de testigos.
La segunda audiencia del juicio en la causa Cuadernos tuvo lugar este jueves con declaraciones de los imputados: el primero en hacerlo, quien aceptó responder preguntas y testimonió durante unas dos horas, fue Rafael Llorens, ex subsecretario del Ministerio de Planificación, quien rechazó la acusación que pesa en su contra. “No existe prueba que se encamine a pensar que participé de una asociación ilícita”, afirmó. Cerca del mediodía el tribunal citó a Oscar Centeno, autor de los textos de los “cuadernos”, en los que se supone que detalló la operatoria de los pagos ilegales en la obra pública durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner.
Centeno respondió a las preguntas de rigor. Dijo que tiene 71 años, que su apodo es “Negro” y que es militar retirado. Aclaró que está dentro del “programa de protección de testigos” y que hace “tareas de carpintería” para tener ingresos. “Por consejo de mis abogados no voy a declarar por ahora”, sostuvo ante la consulta del presidente del tribunal Enrique Méndez Signori.
Enseguida llegaron los cuestionamientos de los abogados de los imputados. Marcos Aldazábal, que defiende al ex subsecretario de Coordinación del ex Ministerio de Planificación Federal Roberto Baratta (que declaró en la audiencia de este martes) dijo que Centeno no había declarado en la etapa de instrucción sino que “se remitió a un acuerdo de arrepentido, que no es legal”. “Remitirse a un acuerdo de arrepentido no es una declaración. Es una instancia en la que el juez no participa. No es una indagatoria. No corresponde que se incorpore al juicio en tanto declaración”, sostuvo Aldazábal.
En el mismo sentido, pero muy enfático, Carlos Beraldi, abogado de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner (que también declaró en tribunales este martes) planteó que no se debe hacer “un juicio de apariencias”. “Si nosotros vamos a averiguar la verdad no es posible que se incorporen manifestaciones que fueron obtenidas durante una etapa instructoria cargada de inconstitucionalidades que nos avergüenzan. ¿De qué se trata este juicio? ¿de incorporar papeles?”, se preguntó. Planteó que el “acuerdo de arrepentido” de Centeno no se filmó, como indica la ley. “Han formulado una gran trampa”, dijo.
En otra línea argumental, Maximiliano Rusconi, defensor del exministro de Planificación, Julio De Vido, dijo que “no se trata de un problema técnico, sino de un problema ético”. “Las defensas empezamos a sentir que es poco lo que podemos hacer por nuestros clientes”, añadió. Aníbal Ibarra, abogado del exasesor del secretario general de la Presidencia, Julio Daniel Álvarez, dijo que el hecho de que no declare Centeno “es inadmisible en términos democráticos”. “Nos están llevando como vaca al matadero con una prueba que no puede ser controvertida”.
Ibarra mencionó el fallo de la Corte Suprema de Justicia en la causa de Aníbal Leonel Benítez. En esa sentencia, de diciembre de 2006, los jueces del Máximo Tribunal (entonces integrado por Enrique Petracchi, Elena Highton de Nolasco, Carlos Fayt, Juan Carlos Maqueda, Eugenio Zaffaroni, Ricardo Lorenzetti y Carmen Argibay) consideraron que la imposibilidad de interrogar a los testigos cuyos dichos fueron la base del fundamento condenatorio viola el derecho de defensa del imputado, el cual tiene derecho de interrogar y controlar las pruebas producidas. Fue en una causa por un tiroteo.
En muy duros términos, José Manuel Ubeira, defensor del empresario Oscar Thomas dijo a los jueces del tribunal: “Ustedes no son los responsables de esta porquería (en relación a la declaración de Centeno como “arrepentido”), les pedimos que no sean parte del problema sino de la solución”.
Tras las intervenciones de los abogados de los imputados, los jueces rechazaron los planteos por unanimidad y sostuvieron que se remiten a temas ya tratados y resueltos por el tribunal. Los abogados advirtieron que podrían llegar a la Corte con este planteo.
El empresario Carlos Wagner no declaró
En la audiencia de este jueves también se presentó Carlos Wagner, extitular de la Cámara Argentina de la Construcción. Visiblemente afectado, ante la consulta de los jueces, el hombre de 82 años dijo que iba a declarar, pero luego se desdijo. Por una mayoría constituida por los jueces Fernando Canero y Germán Castelli, el tribunal aceptó que no declarara.
En otra audiencia, el abogado de Wagner, Zenón Ceballos, dijo en tono de humor que su defendido “hubiera confesado que integraba la banda del Gordo Valor” en las condiciones en las que declaró después de quedar detenido en agosto de 2018.
Las audiencias del juicio retomarán el próximo jueves 26, tras el feriado por el Día de la Memoria, por la Verdad y la Justicia, el martes 24.
Fuente Perfil

