La producción y la exportación de vehículos en la Argentina registró su peor arranque en seis años; fuego cruzado entre funcionarios por la carga impositiva
l debate por la carga impositiva que tiene la exportación en la Argentina tuvo un nuevo capítulo. Luego de que las automotrices manifestaran en distintas oportunidades la necesidad de reducir impuestos a nivel provincial y municipal “para mejorar la competitividad”, fue el ministro Luis Caputo quien adhirió al reclamo al cuestionar la carga tributaria ejercida por provincias y municipios a la producción y exportación.
Según sus dichos, el gobierno nacional ha trabajado en el último tiempo en reducir los impuestos al sector y “está en análisis” la eliminación tanto de impuestos internos como los derechos de exportación (2% sobre cada unidad).
En esa misma entrevista, el titular del Palacio de Hacienda cuestionó al gobernador Axel Kicillof por no recibir al presidente de una de las principales automotrices en la Argentina por “no ser una buena foto política” y puso en agenda una problemática que impacta de lleno en la posición de la Argentina como productor de vehículos.
Según estimaciones, cada unidad enviada del país al exterior tiene una carga impositiva del 12%. “Esto genera que se desaliente la compra. Hay países que les es más barato traer autos de otros lugares, como China o Tailandia, en lugar de la Argentina”, señaló un especialista en diálogo con LA NACION. De ese 12%, el 10% corresponde a impuestos provinciales y municipales.

Tiempo pasado de la entrevista y sus repercusiones, fue Augusto Costa, ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia de Buenos Aires quien compartió a través de sus redes sociales la foto del gobernador Axel Kicillof reunido con Daniel Herrero, CEO de Prestige Auto, empresa que tiene la representación de Mercedes-Benz en el país.
La imagen data del 3 de febrero, fecha en la que tuvo lugar la reunión en la antesala del inicio de producción de una nueva versión de la Sprinter en la fábrica de Mercedes-Benz en Virrey del Pino. “Lo que dice Caputo / Lo que hace Axel”, escribió junto con un fragmento de los dichos del ministro y la foto de Kicillof con Herrero.

“Nos reunimos para conversar sobre las inversiones que la empresa viene realizando en la provincia de Buenos Aires”, había resumido el funcionario en sus redes sociales el día del encuentro.
Fuentes cercanas a la empresa le confirmaron a LA NACION que la reunión, en un principio, estaba prevista para diciembre, pero tuvo que ser postergada por temas de agenda provincial. En ella, se habría planteado la necesidad de reducir la carga impositiva para aumentar la producción en la provincia y bajar los costos tanto para fabricar como para exportar.
“La reunión fue positiva. Se habló también del inicio de producción de la Sprinter automática y de ampliar la capacidad productiva”, explicó alguien del entorno a este medio. “Se tomó el tema, por ahora no hay nada seguro, pero se están esperando novedades”, agregó otra fuente en relación al tema impositivo.

A falta de algo concreto, la posibilidad de que se quiten impuestos en la provincia de Buenos Aires mantiene al sector expectante. Son varios los presidentes de las terminales que han manifestado en numerosas ocasiones la necesidad de esa rebaja impositiva y “lo distorsivos que son algunos impuestos, como Ingresos Brutos”.
La combinación de novedades podría ser provechosa para la industria, tanto para el mercado interno como para el externo. En la provincia de Buenos Aires operan Ford (fabrica Ranger), Prestige Auto (produce Mercedes-Benz Sprinter), Volkswagen (Amarok), Toyota (Hilux, SW4 y Hiace) y Stellantis (los Peugeot 208, 2008 y Partner y el Citroën Berlingo) y una reducción arancelaria tanto exportadora como de gravámenes internos aumentaría sus ventas fronteras adentro y fuera.
El presente de la industria automotriz: buenas ventas, baja producción
La industria automotriz atraviesa un presente dicotómico dividido entre un gran comportamiento de ventas a nivel interno, pero una fuerte merma en las exportaciones y la producción en plantas argentinas.
Los números hablan por sí solos: mientras que 2025 cerró como un año récord en patentamientos de autos, con volúmenes que no se veían desde 2018 (612.178 ventas el año pasado), la producción acaba de registrar el peor enero en seis años y la exportación también sufre una baja consolidada.
Una de las justificaciones que aporta la industria radica en los planes de fabricación de nuevos modelos a partir de 2027, que obliga a las principales terminales a mermar en su fabricación (y, por ende, exportación) para adecuar sus fábricas a las nuevas tecnologías que demandan las unidades venideras. No obstante, otro punto complejo es el impositivo, donde la política juega un papel clave.
Otra discusión, en paralelo, tiene que ver con los autos chinos. Su avance a nivel mundial puso en jaque a varias terminales en distintos países y la Argentina no queda fuera de esa situación. Según analistas, el país tiene que mejorar su rol exportador para no perder terreno frente a las unidades del gigante asiático y, si bien en el segmento pickup la Argentina es referente, el riesgo está latente ante el intempestivo avance.
Por Iván Mazorco
Fuente Lanacion

