Lo anunció el secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte. Un grupo de 22 países analiza acciones conjuntas para garantizar la circulación del petróleo.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, confirmó este domingo que un grupo de 22 países analiza medidas conjuntas para garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero pasado.
«Desde el jueves un grupo de 22 países, la mayoría de los cuales pertenecen a la OTAN, está colaborando para garantizar que el estrecho de Ormuz quede libre para la navegación tan pronto como sea posible», sostuvo Rutte en declaraciones a medios estadounidenses.
La mayoría de los participantes pertenecen a la OTAN, pero también integran la iniciativa Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda, Emiratos Árabes Unidos y Bahrein. «Es evidente que la campaña militar en Irán aún continúa, por lo que ahora estamos trabajando con estos países, así como con Estados Unidos, para evaluar qué, cuándo y cómo podemos hacer para lograrlo», afirmó el secretario general de la alianza atlántica.
El estrecho de Ormuz es la ruta clave por la que transita alrededor del 20 por ciento de los envíos mundiales de petróleo y gas natural licuado, y casi todos los hidrocarburos procedentes de los países del golfo Pérsico. El bloqueo iraní, adoptado como represalia, paralizó casi por completo el tránsito de buques y generó una fuerte suba en los precios del crudo.
El precio del petróleo Brent, fuera de control tras las reiteradas amenazas de Trump
El ultimátum de 48 horas que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó a Irán para que reabra el estrecho no ha tranquilizado las finanzas internacionales. El precio del barril de petróleo crudo Brent del Mar del Norte para entrega en mayo alcanzó este domingo los 113,44 dólares, y luego retrocedió hasta 111 dólares. También el West Texas Intermediate (WTI) para entrega en mayo subió un 1,8 por ciento hasta situarse en poco más de 100 dólares por barril, y luego retrocedió levemente.
En la noche del sábado, Trump había publicado en su red social, Truth Social, que las fuerzas estadounidenses «atacarían y destruirían» las centrales eléctricas iraníes —»empezando por la más grande»— si Teherán no liberaba el estrecho de Ormuz para las 23:44 GMT del lunes. En la mañana del domingo habló con las prensa estadounidense cuando abordaba su avión oficial, el Marine One, y reiteró el mensaje. En respuesta al ultimátum, el ejército iraní anunció que atacará la infraestructura energética y de desalinización «perteneciente a EE. UU. y al régimen en la región».
El 27 de febrero, antes de que comenzara la guerra, el barril de petróleo Brent cotizaba a 72,48 dólares, y el WTI, a 67,02. El conflicto ya lleva cuatro semanas con precios inusualmente altos, que hacen que muchos gobiernos hayan comenzado campañas para pedirle a sus ciudadanos que reduzcan su consumo de nafta y gas.
En este contexto, Donald Trump instó reiteradas veces a los países de Europa a tomar medidas más enérgicas para recuperar la circulación de los hidrocarburos por el estrecho de Ormuz. Incluso llegó a acusar a los países de la OTAN de «cobardes«, y dijo en su red, Truth Social: «Sin Estados Unidos, la OTAN es un tigre de papel».
En particular, su relación con el Reino Unido está muy resentida; Trump ha dicho que «no está feliz» con las decisiones del primer ministro británico, Keir Starmer, y este fin de semana publicó en su red social un video que lo ridiculiza. También tuvo palabras despectivas para la OTAN, aunque todavía Estados Unidos integra la alianza.
Fuente Perfil

