A cena de vino, desayuno de agua

A cena de vino, desayuno de agua

El refrán «A cena de vino, desayuno de agua» significa que si te excedes bebiendo vino en la cena, al día siguiente tendrás tanta sed que solo querrás agua.

Este dicho simboliza la resaca y las consecuencias de los excesos, pero también se interpreta en un sentido más profundo: la cena (el placer terrenal del vino) debe equilibrarse con la pureza y la necesidad básica (el agua para hidratar), reflexionando sobre la moderación y la dualidad entre placer y necesidad en la vida diaria, con origen en la sabiduría popular sobre los efectos del alcohol.
Significado y Contexto:

  1. Interpretación Literal (Resaca): Es la explicación más común y directa. El vino por la noche provoca deshidratación, y al despertar, el cuerpo pide agua a gritos para reponer líquidos, una experiencia universal de la resaca.
  2. Símbolo de Moderación: La frase enseña que los excesos en el placer (vino) traen consecuencias negativas (sed, malestar), mientras que lo simple y necesario (agua) es lo que realmente cura y restaura.
  3. Dualidad Placer/Necesidad: Representa la tensión entre los placeres mundanos (vino) y las necesidades básicas (agua), invitando al equilibrio y la sensatez.

Origen:
• Este tipo de dichos proviene de la sabiduría popular y la tradición oral.
• Refleja la experiencia cotidiana de la gente a lo largo de la historia, conectando la observación de los efectos del vino con la vida diaria.
• Aunque no tiene un autor único, se arraiga en la cultura española y mediterránea, donde el vino es un alimento central pero su abuso es conocido.
En resumen, es un consejo práctico sobre los efectos del alcohol, pero también una lección atemporal sobre la moderación y el equilibrio entre el disfrute y la responsabilidad.
Fuente: Google.com