El triunvirato cegetista visitará a Martín Llaryora y en la misma semana verá al ex mandatario correntino Gustavo Valdés y a senadores de la UCR y otros partidos. Quejas por tres provincias que no confirman las reuniones
La CGT ya definió su primera parada en su gira por el interior contra la sanción de la reforma laboral: el martes próximo, el triunvirato cegetista viajará a Córdoba para reunirse con el gobernador Martín Llaryora con el fin de que sus legisladores no voten el proyecto oficial.
La comitiva de la CGT estará integrada por su triunvirato, Jorge Sola (Seguro), Cristian Jerónimo (empleados del vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros), quienes decidieron a comienzos de mes una agenda de viajes para tomar contacto directo con los mandatarios provinciales y comprometerlos a rechazar la reforma laboral del Gobierno, que el Senado tratará desde el 11 de febrero.
El itinerario tentativo de la CGT también incluía viajes a Tucumán, Salta, Catamarca y Santa Fe, en una primera etapa, y luego a Río Negro, Chubut y Santa Cruz. Sin embargo, hasta ahora sólo se pudo definir el encuentro en Córdoba, cuyo gobernador, junto con el de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, no avalan el recorte de los derechos laborales ni el capítulo impositivo de la reforma laboral, que reduce los fondos que reciben las provincias por el Impuesto a las Ganancias.
“Me parece importante discutir las nuevas modalidades de trabajo, dar un marco de seguridad en materia de juicios privilegiando a las pymes, pero no volver para atrás ni un milímetro con los derechos de los trabajadores y menos en un momento tan difícil con cierres de empresas y pérdidas de puestos de trabajo”, dijo Llaryora al comenzar el Festival de Cosquín.
No hay más contactos confirmados de la CGT, aunque sí un encuentro con el dirigente correntino Gustavo Valdés, de la UCR, cuyo hermano, el gobernador Juan Pablo Valdés, estuvo este viernes con el ministro del Interior, Diego Santilli, para conversar sobre el mismo tema.
En la CGT se quejan de la actitud de tres gobernadores que se muestran renuentes a recibirla: Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca): pese a la insistencia sindical en fijar una fecha de reunión, estos mandatarios “buscan excusas para no hacerlo o no contestan los llamados”.
El ministro del Interior, Diego Santilli, con los gobernadores Gustavo Saénz, Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil
Para la central obrera se trata de una pésima señal: crece la sensación de que la mayoría de los gobernadores acompañará al Gobierno votando en favor de la reforma laboral en el Congreso, aunque hay dirigentes que dudan porque el ministro de Economía, Luis Caputo, mantiene su rechazo a introducir compensaciones a las provincias por la reducción del Impuesto a las Ganancias.
Cristian Jerónimo, cotitular de la CGT, descartó que los gobernadores avalen en forma unánime la iniciativa del Gobierno: “No están dispuestos a firmar a libro cerrado una medida como este proyecto de ley de reforma laboral”, afirmó en declaraciones radiales.
“Venimos generando conciencia con cada gobernador, con cada senador”, señaló el sindicalista y enseguida advirtió: “Apelamos a que no dejen sus convicciones en la puerta del Senado a la hora de votar”.
La raleada agenda de contactos cegetistas sólo tiene previsto hasta ahora, además de la audiencia con Llaryora, un encuentro con senadores nacionales de la UCR y de otros partidos no alineados con el Gobierno para sumarlos a su estrategia contra la reforma laboral.
Cristian Jerónimo: “Los gobernadores no están dispuestos a firmar la reforma laboral a libro cerrado»
Frente a la actitud reacia de algunos gobernadores a reunirse con la CGT, hay sindicalistas que están planeando la venganza: “Vamos a hacer todo lo posible para que en esas provincias aumente la conflictividad sindical”, advirtió a Infobae un jefe cegetista.
La CGT está jugando a varias puntas dentro del Gobierno para lograr su objetivo: atenuar la reforma laboral que está en el Senado y que, si se aprueba sin cambios, desatará una guerra total entre Javier Milei y el sindicalismo a partir de mediados de febrero.
En concreto, los líderes cegetistas mantienen contactos reservados en 3 frentes del oficialismo en forma simultánea: el asesor presidencial Santiago Caputo; los Menem (Martín y Lule), asociados con Santilli, y Patricia Bullrich desde el Senado, donde ya funciona una comisión técnica, presidida por la asesora bullrichista Josefina Tajes, que recibió a entidades empresariales que objetan la reforma laboral para analizar varios cambios.
Patricia Bullrich y Josefina Tajes, que encabeza la comisión técnica del Senado que analiza la reforma laboral
Ya con el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, apartado de las negociaciones con la CGT y los empresarios, como fruto de la decisión política de los libertarios de llegar a un acuerdo con la central obrera, el Gobierno trata de mantener el núcleo básico del articulado de la reforma laboral “en todo lo que hace a la promoción del empleo”, como admitió Bullrich.
Aun así, en la CGT protestan en voz baja: dicen que el Gobierno muestra buena predisposición a aceptar los cambios que promueve en el proyecto oficial, pero “hasta ahora nadie bajó el martillo” para concretarlos.
Por eso los líderes cegetistas, en forma paralela, quieren influir en la postura de algunos gobernadores contra la reforma laboral y explicitan cuál es su primer objetivo en esta batalla política: lograr que el proyecto no se pueda tratar en las sesiones extraordinarias del Congreso y deba pasar a debatirse en las sesiones ordinarias, como una forma de ganar tiempo y apostar a que Milei afronte desde marzo varios frentes críticos por la economía y así se debiliten sus apoyos parlamentarios.
La UOM, las dos CTA y otros sindicatos lanzaron un plan de lucha contra la reforma laboral
Mientras, dirigentes sindicales del ala dura que critican la estrategia cegetista en curso y de las dos CTA acordaron este miércoles un plan de lucha contra la reforma laboral sin esperar una decisión orgánica de la CGT.
En una reunión realizada en la UOM, los referentes sindicales decidieron movilizaciones en Córdoba el 5 de febrero y en Rosario el 10 de febrero, además de la convocatoria a realizar paros y marchas callejeras el día en que el Congreso trate el proyecto de ley.
El encuentro fue encabezado por el anfitrión, Abel Furlán, líder de los metalúrgicos, y contó con la presencia de dirigentes de la la Federación de Aceiteros (FTCIODyARA), la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores.
Uno de los referentes de este frente sindical es Rodolfo Aguiar, titular de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que declaró: “Tenemos que exponer a los gobernadores. Tienen que quedar en evidencia aquellos que pretendan avalar esta reforma. No podemos permitir que se enganchen en este debate a cambio de algunos ATN o fondos coparticipables. No los vamos a dejar que nos vendan por dos pesos. Además, se les va a volver en contra. La reforma fiscal encubierta en esta iniciativa termina por desfinanciar y fundir a las provincias”.
Fuente Infobae

