Tras un diálogo entre cancilleres, Argentina e Israel avanzan en una agenda común que incluye una cumbre en Múnich y la planificación de una nueva visita presidencial en abril.
El presidente Javier Milei avanza en la organización de un nuevo viaje oficial a Israel, que sería el tercero desde el inicio de su mandato, previsto para abril de 2026. La definición surgió tras una conversación telefónica entre el canciller israelí Gideon Saar y su par argentino Pablo Quirno, que desde ambos gobiernos calificaron como “fructífera” y políticamente estratégica.
En ese diálogo se acordó, además, un encuentro bilateral entre ambos cancilleres durante la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde comenzarán a delinearse los detalles de la visita presidencial y una agenda de cooperación conjunta. La conversación también funcionó como una señal de relanzamiento del vínculo político-diplomático entre Buenos Aires y Tel Aviv, luego de algunas diferencias tácticas recientes en foros internacionales.

El propio Saar, en su cuenta de X, destacó que Quirno le informó sobre la decisión del Gobierno argentino de declarar organizaciones terroristas a filiales de los Hermanos Musulmanes en Egipto, Jordania y el Líbano, y celebró el fortalecimiento de los lazos bilaterales. Allí confirmó la reunión en Múnich y el trabajo conjunto de cara a la visita de Milei a Israel en abril.
Aunque todavía no hay confirmación oficial sobre si el viaje incluirá el anuncio formal del traslado de la embajada argentina a Jerusalén —en coincidencia con el Día de la Independencia del Estado de Israel—, la posibilidad vuelve a instalarse en la agenda diplomática, en un contexto de alineamiento político explícito entre ambas naciones.
Desde que asumió la presidencia el 10 de diciembre de 2023, Milei ya realizó dos viajes oficiales a Israel. El primero fue en febrero de 2024, cuando visitó el Muro de los Lamentos, se reunió con el primer ministro Benjamin Netanyahu y el presidente Isaac Herzog, recorrió el kibutz Nir Oz —atacado por Hamás el 7 de octubre— y reafirmó su intención de trasladar la embajada. El segundo viaje fue en junio de 2025, cuando recibió en Jerusalén el Premio Genesis, conocido como el “Nobel Judío”, por su apoyo al Estado de Israel, además de profundizar acuerdos en materia de seguridad y tecnología. En esa ocasión, anunció que la mudanza de la embajada se concretaría en 2026.
La nueva visita proyectada se inscribe en una estrategia de política exterior de fuerte alineamiento con Israel y Estados Unidos, que Milei convirtió en uno de los ejes centrales de su Gobierno. En ese marco, el rol del canciller Pablo Quirno —a poco más de dos meses de haber asumido— aparece marcado por una impronta de apertura operativa, pero también por una clara subordinación política al diseño internacional del Presidente.
El viaje previsto para abril, todavía en etapa de planificación, no solo apunta a profundizar la relación bilateral, sino también a consolidar un posicionamiento geopolítico que Milei viene sosteniendo desde el inicio de su gestión.
Fuente Perfil

