Sergio Massa hizo mucho marketing pero se le escaparon un par de tortugas

Sergio Massa hizo mucho marketing pero se le escaparon un par de tortugas

Propuso un vice que subió tuits anti K y otro funcionario ya nombrado le pregunta al campo de qué partido es.

Sergio Massa creó, o desde sus cercanías quisieron crear, la idea de que venía a Economía y su conurbano de ministerios que ahora son sus secretarías, con un equipo lleno de Messis y Maradonas. No pudo. Llegó con uno del medio de la tabla, con aspiraciones pero desparejo, y al que los mercados, que también iban a recibirlo con los bolsillos abiertos, saludaron bien, pero hasta ahí nomás.

Nada que ver con la algarabía desconcertante de la fiesta de asunción ministerial, casi como si fuera presidencial y la concurridísima reunión de más de una veintena de funcionarios al día siguiente. Tan lejos estaban los últimos del ministro, como el ministro de la vicepresidente en la foto en el Senado. Al final, mensajes que se pueden descifrar en cualquier sentido. Incluso el de mucho ruido de cambio, pero cambios que están bien por verse.

Tres semanas antes de la tumultuosa salida de Guzmán, Massa convocaba en su casa al think tank de economistas con el que se promocionaba para reemplazar a Guzmán: Redrado, Peirano, Bossio, Rapetti, Marco Lavagna y Cleri. El prestigioso Jorge Sarghini rechazó la invitación. Cleri, que viene de la Anses y maneja una escuela de fútbol con Menotti, es de todos el único que quedó. Pasó a comisario del Central, ya que Massa no pudo correr a Pesce. Ninguno del think tank quiso subirse. Prometieron ayudarlo, pero desde afuera. Una manera conocida de correrse.

Es de esperar que Massa no hable del mejor equipo de toda la vida ni de equipo de científicos. Puso lo que se ve: amigos. Además de Cleri, en la primera categoría están Rigo, uno de los mayores especialistas en Presupuesto que volvió después de renunciar a Batakis y Neme, que llegó de la vicejefatura de Gabinete, a la que debió liberar para que Fernández pusiera a Juan Manuel Olmos. También, Casal, vidrioso exministro de Scioli con enorme chalé en Pinamar que suele disfrutar Massa. Conoce mucho de cómo funciona el Estado: le cuidará las espaldas. Y Madcur, que fue una pieza clave de Lavagna y es hombre de confianza de dos empresarios amigos de Massa: Gerardo Werthein y Eduardo Eurnekian.Matías Tombolini, un economista con muchas horas de TV, es nuevo secretrio de Comercio. Foto Rolando Andrade Stracuzzi

Matías Tombolini, un economista con muchas horas de TV, es nuevo secretrio de Comercio. Foto Rolando Andrade Stracuzzi

Por otro andarivel circulan el panelista de tevé Tombolini, que anunció recuerdos del futuro: otra vez Precios Cuidados pero ahora, eso sí, con más cuidado. Y Eduardo Setti, hijo de un histórico colaborador de Antonio Cafiero y fanático jugador de tenis del Jockey Club. También, De Mendiguren de quien se puede decir que sigue repitiendo cosas como que “la Argentina de la especulación nos llevó hasta acá”. Otro es Bahillo, ex intendente de Gualeguaychú con aspiraciones a gobernador y dueño de una cadena de heladerías. Se encargará de los temas agrarios y no se le ocurrió nada mejor que decirle a la gente de campo que blanquee su posición política para entenderse mejor. Una patinada de punta a punta: ¿desde cuándo es necesario entrar a los ministerios con carnet de afiliación partidaria?

Fuera del equipo, el operador de mayor confianza de Massa es Ezequiel Melaraña, parco y de bajo perfil y presidente del club Tigre. Pero el que ejerce mayor influencia es José Luis Manzano, que hace tiempo renunció a la política para practicar otra fe: transar negocios con el Estado. Es parte del amplio entramado empresario que sostiene a Massa.

Novedades de última hora: Massa pone o más bien propone a Gabriel Rubinstein, muy cercano a Lavagna, de segundo. En cuanto se supo, apareció la impiadosa memoria de las redes. Tuits y memes anti K. En uno, Cristina cava en un jardín. “¿Dedicándose a la jardinería, jefa?”. “No, consultando el saldo”. ¿Cómo no se acordaron de ellos ni calcularon la bronca vicepresidencial? Si Rubinstein ahora asume será un lío y si lo bajan será otro lío.

Saca a la luz una improvisación que se le ha escabullido al marketing. Muy temprano para semejante mal paso. Y nada menos que con el macroeconomista que le falta. Otra historia no resuelta es la sucesión de Darío Martínez en Energía, el lugar que no le dejaron controlar a Guzmán y por el que se fue.

Fuente Clarin