Cayeron los atacantes del nene de 12 años baleado en la cara para robarle la mochila: son dos ladrones menores de edad

Cayeron los atacantes del nene de 12 años baleado en la cara para robarle la mochila: son dos ladrones menores de edad

Estaban identificados por los videos de una cámara de seguridad. Joaquín sigue internado y se recupera de una operación que este viernes le hicieron en el Hospital Italiano de San Justo.

Los dos asaltantes que balearon en el cara a un nene de 12 años el pasado miércoles cuando intentaron robarle la mochila cuando iba del colegio a su casa de Ciudad Evita, en La Matanza, fueron detenidos este sábado.

Los delincuentes tienen 16 y 17 años, y habían quedado filmados por una cámara de seguridad cuando atacaron a la víctima, quien recordó al declarar en la causa que «lo tocaron de atrás» mientras caminaba y que «fue todo muy rápido». Por tratarse de menores, ahora la causa quedó en manos del fiscal penal juvenil Emilio Spatafora.

Otra novedad es que Joaquín S. fue operado este viernes en el Hospital Italiano de San Justo. Natalia, la mamá del chico, contó: «Le colocaron una placa de platino, le limpiaron toda la zona porque tenía mucha sangre acumulada. Fue una operación minuciosa que duró como tres horas. Ahora esperamos que evolucione bien, porque sería muy malo que la herida le haya afectado la sensibilidad en la cara».El lugar del ataque, un recorrido que hace habitualmente Joaquín para ir del cole a su casa. Andrés D'Elia

El lugar del ataque, un recorrido que hace habitualmente Joaquín para ir del cole a su casa. Andrés D’Elia

El nene realizó una breve declaración judicial sobre la situación en la que fue atacado por los dos ladrones en avenida Perón al 1500, a pocas cuadras de su casa y de la escuela a la asiste, en Ciudad Evita.

«Declaró que venía caminando, lo tocaron de atrás y enseguida sintió el disparo. Fue todo muy rápido. Encima venía con los auriculares puestos. No llegó a escuchar nada», confirmó una fuente judicial.

Los agresores quedaron filmados, iban a pie y a cara descubierta. Uno solo llevaba un arma. Y el proyectil no se encontró hasta el momento en la escena porque atravesó el rosto del chico. «Lo increparon por atrás, como para sacarle la mochila y cuando uno de ellos saca el arma, pareciera que se le escapa el disparo», afirmó la fuente.
Natalia, la mamá del chico baleado en Ciudad Evita, y Jéssica, la comerciante que lo auxilió.

Natalia, la mamá del chico baleado en Ciudad Evita, y Jéssica, la comerciante que lo auxilió.

«Pudimos entablar conversaciones en todo momento con él. Siempre estuvo lúcido. Ahora está bien, aunque tiene altibajos emocionales. Es lógico de alguien tan chico que atravesó por una situación así», contó Natalia.

«Estamos poniendo mucha fuerza. Tenemos las mayores esperanzas de que salga todo bien para que mi hijo no tenga secuelas y luego pueda tener una recuperación normal. Lo que más queremos es que vuelva a la vida que él llevaba», destalló la madre del chico herido.

El hecho se registró cerca de las 18 del pasado miércoles cuando el niño de 12 años caminaba con su mochila de regreso a su casa, a tres cuadras del colegio, hasta que fue interceptado por dos delincuentes.

En ese momento, los asaltantes dispararon contra el niño, que fue auxiliado por una comerciante y otra vecina, y trasladado al Hospital Balestrini en una patrulla, ya que la ambulancia nunca llegó, tras lo cual fue derivado al Hospital Italiano, aunque en ningún momento corrió riesgo su vida.Jéssica (buzo gris) habla con otra vecina, a metros del lugar del ataque. Ella fue la primera en ayudar a Joaquín. Foto: Andrés D'Elia

Jéssica (buzo gris) habla con otra vecina, a metros del lugar del ataque. Ella fue la primera en ayudar a Joaquín. Foto: Andrés D’Elia

Según fuentes judiciales, la «inexperiencia» de los delincuentes provocó que «disparen accidentalmente» contra el niño.

«Es pura maldad, no puedo entender, le pegan un tiro. Sentí que mi mundo se partió, mi corazón está partido, si bien no me quitaron la vida de mi hijo, nos truncaron los proyectos, es como que ya nada tiene sentido», agregó Natalia.

Al respecto, Jéssica, la comerciante de la zona que asistió al niño tras el ataque, recordó también entre lágrimas que lo contuvo hasta que la policía lo llevó al hospital, y denunció que nunca llegó la ambulancia que pidieron.

«Escuché el disparo, estaba en el fondo y cuando me asomo veo que le sangra el ojo, que se apoya contra la pared y empieza a largar sangre por la boca. Crucé corriendo y busqué el orificio que tenía para cubrirlo. Lo senté, le dije que se quede tranquilo y me hablara. Me decía que ya no sentía su cara. Pensé que se me iba a morir en las manos, se estaba desangrando», recordó la mujer que trabaja en una pollería del barrio.

Fuente Clarin