Auge y caída de Hugo Moyano en Independiente: los tres mil días de una etapa que terminó en crisis

Auge y caída de Hugo Moyano en Independiente: los tres mil días de una etapa que terminó en crisis

El líder sindical asumió su primer mandato como presidente del Rojo en julio de 2014. Tuvo un apoyo colosal de los socios durante dos elecciones. Pero en la tercera todo se desplomó: tras ocho años, se va muy resistido y en medio de un verdadero caos.

El domingo 6 de julio de 2014 Hugo Moyano estaba parado sobre las escaleras de la sede de Independiente, en pleno corazón de Avellaneda,cuando lanzó su primer discurso como presidente del club. “No vamos a defraudar a la institución ni a los socios”, decía, con un micrófono en la mano izquierda, agitando la derecha, y sin sonreír. Había arrasado en las elecciones de aquel año con casi un 70 por ciento de los votos, triunfo que daba cuenta de una realidad: el Rojo venía de la peor época de su historia. Nunca imaginó que ocho años más tarde todo iba a terminar como terminó.

Aunque Moyano asumió su primer mandato de manera oficial dos días después, el 8 de julio, su poder en Independiente ya llevaba dos meses y medio activo, más precisamente desde la renuncia de Javier Cantero, el 23 de abril. En ese momento Moyano se hizo cargo de la institución de manera virtual y logró apagar lo que era un verdadero incendio. Desesperado y necesitado por el regreso del Rojo a Primera, controló focos críticos de un equipo que no levantaba: pagó sueldos del plantel, prometió premios por ascender y, de alguna manera, con esos gestos encarriló la situación. Le dio calma a un club que no reaccionaba.

La primera decisión de Moyano como presidente en aquel lejano 2014 fue mejorar el predio de Villa Domínico, que llevaba años de abandono, y avanzar con las obras que quedaban en el estadio. Esos primeros meses fueron una primavera. Con Independiente ya de nuevo en Primera, Moyano vio una plataforma ideal para relanzar al club y, en efecto, para relanzarse él mismo a niveles más altos dentro de la política.

Primer mandato: primavera, dudas y resurrección con la Sudamericana 2017

En cuanto a lo deportivo propuso un cambio radical. Omar De Felippe, molesto por la falta de refuerzos y el poco apoyo que notaba, decidió alejarse en medio de la pretemporada. De un entrenador defensivo, conservador, que había devuelto a Independiente a la máxima categoría, Moyano pasó a Jorge Almirón, de juego más ofensivo y dinámico. Aunque su estilo encajaba con el paladar del Rojo, los resultados marcaron el final del ciclo en menos de un año.

Hugo Moyano anunció que no se presentará en las próximas elecciones (Foto: Télam).
Hugo Moyano anunció que no se presentará en las próximas elecciones (Foto: Télam).

En busca de un entrenador que tuviera un proyecto europeo, se dio la llegada de Mauricio Pellegrino. Aunque su estilo no era afín a lo que muchos hinchas pedían, tenía un método de trabajo, algo necesario para un club que buscaba recomponerse. Moyano le dio vía libre para que trabajara y hubo puntos positivos, pero todo se apagó en poco tiempo.

En ese primer mandato todavía había cierta unidad dentro de la Comisión Directiva. Más allá de que siempre hubo dos grupos (los más cercanos a camioneros por un lado, los “empresarios” por el otro), las decisiones tenían consenso. Fue así que tras la salida de Pellegrino fueron por Gabriel Milito, una bala de plata que se convirtió en fiasco más rápido de lo esperado.

Atento a un porcentaje de críticas que comenzaban a escucharse sobre todo en el estadio y en las redes sociales, el “moyanismo” fue por Milito, uno de los emblemas más reconocidos por los hinchas, sobre todo para las nuevas generaciones que no pudieron ver la etapa de oro de Independiente. De alguna manera fue un escudo.

El ciclo de Milito le dio algo de aire a Moyano. Los hinchas lo pedían, y él se los dio. El trabajo del exdefensor del Barcelona fue, sin embargo, muy breve, con pocos puntos positivos. Llegó en mayo de 2016. Le dieron refuerzos, tuvo disponibilidad para construir lo que él quería, pero los resultados no fueron los esperados. En diciembre de ese mismo año presentó su renuncia. Duró solo siete meses. “No fue un paso más, pero no fui capaz de conseguir lo que pretendía”, decía Milito.

El ciclo de Moyano se potencia con un movimiento inesperado

Las críticas ya empezaban a cercar a Moyano. Las diferencias entre buena parte de la Comisión Directiva del club salieron a la luz. Pero en un movimiento inesperado, Moyano tomó la decisión más acertada de sus ocho años de mandato al contratar a Ariel Holan para reemplazar a Milito. Era diciembre de 2016 y empezaba a nacer un equipo campeón.

Si había algo que necesitaba Moyano para avanzar con la reelección era ganar un título. Y lo logró. El Independiente de Holan alcanzó niveles de excelencia y se quedó con la Copa Sudamericana en diciembre de 2017 tras superar nada menos que a Flamengo en la final. Pocos días después se hicieron las elecciones: Moyano se impuso con el 89 por ciento de los votos de los socios, una cifra impresionante. Comenzaba entonces su segundo mandato y comenzaba, también, el principio del final.

Hugo Moyano levanta la Copa Sudamericana que ganó Independiente en 2017 (Foto: Télam).
Hugo Moyano levanta la Copa Sudamericana que ganó Independiente en 2017 (Foto: Télam).

Segundo mandato: el núcleo Moyano concentra poder y se aísla

Con un poder casi total por haber ganado de manera bestial en las elecciones de 2017, el grupo cercano a Hugo Moyano se aísla del resto de los dirigentes. Lo que antes eran diferencias, ahora son cruces fuertes dentro de la Comisión. Aparecen renuncias, críticas públicas y el poder, de manera definitiva, se concentra en tres personas: Hugo MoyanoPablo Moyano y el secretario general, Héctor “Yoyo” Maldonado.

Con dinero fresco por el título de la Sudamericana (luego llegaría la Suruga Bank), sumado a la venta de Barco y Tagliafico, entre otros, Independiente se lanzó en 2018 por su gran objetivo: la Copa Libertadores. Se pagaron contratos astronómicos, la mayoría de los pedidos de Holan fueron cumplidos y el resultado fue malo. El plantel se apagó y la oportunidad de equilibrar las finanzas quedó de lado. Sin jugadores ni dinero, el Rojo había caído en otro pozo.

Holan se fue de Independiente en mayo de 2019. Desde ese momento las decisiones futbolísticas y el pago de contratos sin sentido profundizaron la crisis. La pandemia fue otro golpe letal para las finanzas del Rojo. Desde mediados de 2019 hasta hoy Independiente tuvo -sin contar interinatos- cinco ciclos de entrenadores, un número caótico y un síntoma del círculo negativo en el que está sumergido.

Desde la salida de Holan, hace tres años, fueron contratados Sebastián Beccacece, Lucas Pusineri, Julio César Falcioni (en dos ciclos distintos) y Eduardo Domínguez. El propio Falcioni, a quien no le renovaron el contrato en diciembre del año pasado. fue incorporado nuevamente y este domingo, ante River, afrontará el primer partido de su tercera etapa en Independiente.

En cuanto a directores deportivos contrataron a Jorge Burruchaga, una leyenda del club, y lo dejaron sin poder de decisión, así que por dignidad dio un paso al costado. Al Rolfi Montenegro lo escucharon al principio, con dudas, y lo desoyeron después.

Las elecciones suspendidas en diciembre, el punto final de la era Moyano en Independiente

Las elecciones en Independiente tendrían que haberse celebrado en diciembre del año pasado, pero fueron suspendidas. Los socios estallaron ante la imposibilidad de ir a las urnas para definir el futuro del club para los próximos años. Esa decisión, incentivada por el oficialismo, le costó muy caro a Moyano. Fue la daga para su ciclo.

Los hinchas estallaron contra Moyano (Foto: Fotobaires).
Los hinchas estallaron contra Moyano (Foto: Fotobaires).

Las críticas se multiplicaron y tuvieron su gran estallido la noche del 22 de julio de este año, cuando cientos de hinchas se movilizaron a la sede para exigir elecciones. Balas de goma, piedras y corridas se registraron en Avellaneda, mientras los dirigentes debatían en asamblea. Moyano decidió esa noche que todo había terminado. Cinco días más tarde se confirmaba la fecha de los comicios: serán el domingo 2 de octubre.Play Video

Los socios de Independiente se enfrentaron con la policía en la sede. (Foto: Twitter/@martinroldan).

Para estas elecciones Hugo Moyano ni siquiera se presentará. Ya lo anunció. Tampoco estará su hijo, Pablo, ni su mano derecha, Yoyo Maldonado. No se sabe aún quiénes estarán en la lista oficial. Por el otro lado habrá dos agrupaciones: una encabezada por el periodista Fabián Doman y otra por Claudio Rudecindo.

Ocho años, dos meses y 24 días después de haber ganado las primeras elecciones se terminará la era Moyano en Independiente. Poco más de tres mil días al frente de la institución. Llegó a tener un apoyo casi total de parte de los socios. Ganó la primera elección con autoridad y en la segunda arrasó con el 89 por ciento de los votos. Esta vez se va muy resistido y por la puerta de atrás, sin ánimos siquiera de presentarse a competir.

Fuente TN