| PASO
1:
Escoja la variedad de uva tinta deseada: trate de escoger alguna
de las variedades aconsejadas.
PASO
2:
Calcule la cantidad de uva tinta que necesita: no olvide que
si piensa elaborar uvas tintas, éstas tienen un rendimiento mayor
que las uvas blancas. Calcule que para obtener un litro de vino tinto,
le hacen falta 1200 a 1300 gramos de uva tinta.
PASO
3:
Realice el estrujado de las uvas: en el caso de las uvas tintas,
lo único que será descartado será el raspón
(esqueleto) del racimo. Los granos de uva serán prensados. El jugo
de uva así obtenido se colocará en una damajuana limpia,
a la que se añadirán los demás elementos del grano
de uva como son el hollejo y las semillas.
PASO
4:
Calcule la cantidad de líquido por damajuana: no olvide
que en el caso de las uvas tintas, en el jugo de la uva (mosto) se encuentran
en suspensión elementos sólidos como las semillas y los
hollejos. Todos estos elementos ocuparán lugar, que será
cada vez mayor a medida que el líquido entre en fermentación.
Por esta razón, le aconsejamos llenar las damajuanas sólo
con 7,5 litros si su capacidad es de 10 litros. No olvide que en el caso
de uvas tintas la fermentación alcohólica se realizará
con mucha mayor rapidez que en las blancas, debido a la presencia de numerosas
levaduras vínicas alojadas en el hollejo de la uva.
PASO
5:
Coloque un antiséptico (metabisulfito de potasio): En
el caso de las uvas tintas, la dosis aconsejada de metabisulfito de potasio
es de 60 mg / litro. El metabisulfito se disuelve en un poco de mosto
y se agrega a la damajuana
PASO
6:
Controle la fermentación: A medida que se va produciendo la fermentación
alcohólica, hay desprendimiento de gas carbónico. El líquido
aparece a simple vista como efervescente, ya que la presencia de anhídrido
carbónico provoca esa sensación. (la palabra fermentación
proviene del latín "fervere" que significa "hervir").
En el caso de los vinos tintos, el desprendimiento de anhídrido
carbónico obligará a los elementos sólidos que se
hallan en el mosto (hollejos) a acumularse en la parte superior de la
damajuana. Esta acumulación de los hollejos forma una especie de
cubierta en la superficie del líquido que en la jerga vinícola
se denomina "sombrero". Es muy conveniente romper este sombrero
dos o más veces por día, mediante la ayuda de algún
elemento plástico o de madera. (no utilice metales). Al romper
el sombrero lo que se logra es aumentar la superficie de contacto entre
la película u hollejo y el mosto que está fermentando. De
esta manera se produce una mayor disolución del color contenido
en la película y se logra un desprendimiento de los componentes
tánicos que son los que le otorgarán las características
visuales, olfativas y gustativas al futuro vino tinto.
PASO
7:
Controle la temperatura: conviene que el proceso fermentativo se realice
a una temperatura moderada, algo superior a la recomendada en la elaboración
de vinos blancos.
Tratando de no superar los 32°C.
PASO
8:
Deje pasar unos días y observe: como en el caso de los
vinos blancos, Usted podrá ir observando el proceso fermentativo,
hasta corroborar que ha finalizado.
PASO
9:
Trasiegue el líquido puro: una vez terminada la fermentación
alcohólica, extraiga el líquido puro, sin el sombrero y
páselo a una damajuana limpia. Evite el paso de sustancias sólidas.
El vino así obtenido, se denomina "vino de gota".
PASO
10:
Prense el orujo: el conjunto de los elementos sólidos que conforman
el sombrero se denomina "orujo". Es muy importante prensar,
de las maneras ya indicadas, este orujo y el líquido que se obtenga,
agregarlo a la damajuana que contiene el "vino de gota". Este
agregado se realiza no sólo por razones de carácter económico,
sino porque este vino de prensa, en muchos casos, contribuye a mejorar
la calidad y sapidez de los vinos tintos.
PASO
11:
Controle la segunda fermentación: la damajuana conteniendo el vino
obtenido (de gota y de prensa), se coloca en un lugar fresco, no-frío.
En los vinos tintos se desarrollará una segunda fermentación,
llamada "fermentación maloláctica" ahora realizada
por bacterias lácticas. Esta segunda fermentación se logra
en general en forma espontánea y es muy importante para lograr
un buen vino tinto. Además, una vez terminada esta fermentación
se produce la clarificación espontánea del vino. Como en
los demás casos se puede observar el fin de esta fermentación
cuando desaparece el desprendimiento de gas. Conserve la damajuana tapada
con un tapón de algodón y no olvide de dejar un espacio
entre la superficie del líquido y el tapón.
PASO
12:
Agregue nuevamente metabisulfito antes de pasar el vino a botella: mantenga
las dosis aconsejada antes de llenar.
PASO
13: Siga el esquema de llenado: En el caso de la mayoría
de los vinos tintos, no es imprescindible filtrar antes de llenar las
botellas.
PASO
14: Coloque las botellas en posición horizontal: tenga
la precaución de controlar el buen estado del corcho.
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