Nuestras Tradiciones
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El mate

Si hablamos de la alimentación del gaucho, no podemos dejar de mencionar a EL MATE. Esta es una infusión de yerba verdadera bebida nacional que ha consumido y consume toda la población sin distinción de clases. De gran consumo en toda la cuenca rioplatense, los uruguayos son probablemente los más "materos". En tanto, los paraguayos suelen tomar el mate cebado con agua fría -llamado TERERE- a causa de las altas temperaturas que habitualmente tienen en su país. A la costumbre de tomar mate se la llama el vicio chico, porque dicha afición atrapa hasta a los extranjeros que vienen a radicarse en la región. Se llama mate al recipiente donde se coloca la yerba para cebarlo. Suele ser una calabaza que, una vez que esta seca, se abre y se limpia sacándole las semillas y la pulpa. La calabaza es el fruto de una planta enredadera y trepadora, que habitualmente crece en todo el interior del país. Como hay infinidad de formas de estos frutos de acuerdo a cada variedad de planta, también existen infinidad de formatos de mate, teniendo cada uno de ellos un nombre propio. A los mates aplastados se los llama "galleta", por tener una forma similar. Estos mates fueron muy buscados a principio del siglo pasado por una cuestión de moda. Al de forma alargada se le llama "poro". En muchos casos como la base es redondeada, se les hace una base de metal -que puede ser plata- para evitar que se caigan cuando se apoyan sobre una mesa. El recipiente del mate se llegó a realizar en diferentes formas y con variados materiales, incluyendo maderas aromáticas como el palo santo. Del Alto Perú llegaban mates realizados en oro y plata con trabajos de cincel notablemente hermosos. Lo contrapuesto eran los mates que usaban los reseros -personas que llevaban de arreo a los vacunos- que estaban hechos con guampa -un cuerno- con cintura y boca de metal, que usualmente lo llevaban colgando de la rastra y tirador. Tanto se difundió el mate que en la antigüedad comenzaron a llegar desde Europa los llamados mates gringos, que estaban hechos de loza o porcelana. En la actualidad son buscados por los coleccionistas, ya que no hace muchos años, estos mates desaparecieron, por considerarlos mates de mal gusto -estéticamente hablando-. Estos mates generalmente eran colorinches y con dibujos de flores, plantas o pájaros. Se los denominaban mates gringos porque eran muy sencillo encontrarlos en las casas de los campesinos inmigrantes. El paisano solía tomar el mate amargo -mate cimarrón- y las mujeres y niños lo tomaban con azúcar o miel. El tomar mate tiene sus reglas, las que hay que respetar. Cuando a uno le están sirviendo un mate, aunque sea una mujer la que lo esté cebando, no se dan las "gracias" hasta que no desea tomar más. De esta forma se le agradece al final por su trabajo, a la persona que está cebando. Cabe aclarar que para tomar mate hace falta una "bombilla". Es un tubo de metal que tiene una bolita hueca con pequeños agujeritos que dejan pasar el líquido y retiene la yerba. Sobre las bombillas, hablaremos en detalle en otra ocasión. El mate tiene un lenguaje, que en la antigüedad era muy claro, y que quizás por estos días, muchos desconozcan. Daremos algunos significados:
Mate amargo: llega tarde a pretender a una dama.
Mate dulce: sinónimo de amistad.
Mate con naranja: estar enojado.
Mate con leche: afecto, estima.
Mate muy caliente: yo también te quiero.
Mate frío: total indiferencia.
Mate tapado -que uno absorbe por la bombilla y no sale líquido-: rechazo.
Mate espumoso y bien cebado: te quiero bien.
Mate con café: te perdono.
Es fácil entender que en la actualidad este lenguaje sea desconocido por mucha gente, ya que la vida actual y la falta de tiempo como para compartir el mate, hacen que mucha gente no realice esta infusión con el debito tiempo y detalle que lo hacían los antiguos. En la antigüedad el mate era cebado por algún negrito/a que trabajaban de mansedumbre. Se tomaba a toda hora y cualquier ocasión era propicia para sentarse a degustar unos mates bien cebados.