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mate es una infusion, pero en sus origenes fue conocido al mate
como el recipiente o calabaza que se iusaba para cebar y servir
la infusión de yerba.
El P. Guevara dice: "es tan usual esta bebida en estas provincias
que ni el chocolate, té o café han merecido en parte
alguna tanta extensión (...) Si llega un huésped,
aun sea una vil choza o rancho campestre, mate para descansar; si
sudado, mate para desudar; si sediento mate para apagar la sed;
si soñoliento, mate para despabilar el sueño; si con
la cabeza cargada, mate para descargarla; si con el estomago descompuesto,
mate para que lo componga..."
Cualquier persona puede servir o hacer un mate pero no es tan fácil
encontrar buenos cebadores de mate. Se considera una buena mateada
cuando la persona que lo "hace o sirve", logra mantenerlo
en buena forma por un tiempo, es decir, un buen cebador.
A diferencia de un té, cebar mate no solo significa verter
agua caliente al mate sino mantener el mate en condiciones agradables
para ser tomado. Ese trabajo, en la época de la colonia,
estaba reservado para sirvientes especializados: las cebadoras de
mate. Incluso hoy, entre los gauchos y arrieros o entre un grupo
de amigos, sea en un taller mecánico, una oficina o un banco,
siempre hay alguien que se especializa en hacerlo.
Para aquellos tomadores habituales, generalmente exigentes, un mate
mal cebado es casi un insulto. No es raro que se escuche decir,
al tiempo que devuelve el mate, "no, este mate es de gringos"
como atribuyendo la ignorancia en cebar mate a la nacionalidad del
cebador.
Las formas de tomar un mate puede ser sin azúcar, al que
se lo denomina "amargo" o cimarrón" o "verde".
"Mate dulce" es aquel que tiene azúcar. El "terere"
es el mate amargo cebado con agua fría.
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