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Mamífero
artiodáctilo paquidermo del suborden Suiformes y familia Suidos.
Animal doméstico que deriva de la especie salvaje jabalí
común.
De
tamaño mediano, cabeza grande, cuello corto y cuerpo fuerte; el
hocico es prominente y termina en una nariz móvil en forma de disco.
Se puede decir que existe en casi todo el mundo como animal doméstico.
El cerdo doméstico asilvestrado ha sido introducido en Australia,
Nueva Zelanda y norte y sur de América, como si fuera un jabalí.
Origen
del cerdo
Desciende
del jabalí, pues entre ambos existen grandes afinidades fisiológicas.
Fue domesticado hacia el 7000 a.C. en el Próximo Oriente, pero
es probable que el mismo fenómeno se produjera de modo independiente
en otros lugares de su amplio dominio asiático y en distintas fechas.
A
lo largo de los siglos se formaron espontáneamente dos razas mayoritarias:
una en Europa y otra en Asia. En la antigüedad, egipcios, griegos
y romanos los tenían en régimen de semilibertad, o sea se
les dejaba que se procuraran el alimento revolviendo el suelo y explorando
el humus del pie de los árboles, de los pastos y bosques. Así
la selección natural fue eliminando los individuos débiles
en favor de los fuertes y se conformó una raza de cabeza alargada,
orejas tiesas y cuerpo endeble sostenido por patas delgadas, es decir,
defectuosa desde el punto de vista alimentario.
En
Extremo Oriente, la cría era totalmente diferente, los cerdos también
vivían en semilibertad, pero en las proximidades de las casas del
hombre, que les ofrecían particulares cuidados. Allí actuaban
como agentes de limpieza eliminando gran cantidad de basura, pero además
recibían un aporte complementario de diversas hierbas, salvado,
arroz o maíz, y restos de caña de azúcar, entre otros.
Con esa sobrealimentación y la pérdida de toda iniciativa
para la búsqueda del alimento, el hocico se acortó y el
enorme cuerpo estaba sostenido por cortas patas; en resumen, un cuerpo
muy corpulento que a duras penas podía moverse.
La
raza asiática la introdujeron en Europa o se produjo aquí
por repetición de las condiciones que existían en Extremo
Oriente, pero los romanos ya la conocían, pues Columela, que vivió
en el siglo I, aconsejaba que para la reproducción se eligiera
cerdos "de patas cortas" y "de hocico corto". Partiendo
de estas dos razas, que se formaron espontáneamente, se han obtenido
las múltiples razas actuales.
En
el siglo XVI ya se conocían dos tipos diferenciados: uno productor
de bacon, alto, largo y activo, de delanteros lisos, costillas abovedadas
y enjutos jamones; y otro, criado por su manteca, bajo, ancho y más
holgazán, de lomo arqueado, tronco compacto, muslos carnosos y
tendencia al cebamiento.
Pero
la cría y selección racionalizada de las razas porcinas
no empezó hasta el s. XVIII. En Inglaterra, en el condado de York,
en 1760 ya se cruzaban cerdas indígenas con verracos siameses.
Así se fue gestando la raza Yorkshire, animal de cuerpo largo,
cabeza y patas cortas, que casi no le permiten moverse, y hocico muy romo;
sólo las orejas permanecen rectas y levantadas como en el cerdo
salvaje.
Morfología
y alimentación
El
tamaño y morfología varía con la raza, lo mismo que
el color, que también depende de las variedades o razas. Está
cubierto de cerdas gruesas y ralas con algunos pelos más finos.
El cuerpo termina en una cola, que puede medir 30 cm, cubierta de pelos
cortos, que normalmente está arrollada.
El
disco del hocico está soportado en parte por un par de huesos prenasales,
que se encuentran entre los orificios nasales y fortalecen los cartílagos
que forman el disco; músculos faciales apropiados controlan su
considerable movilidad. El disco terminal es un órgano sensitivo
táctil pero a la vez tiene una gran fortaleza. Tiene muy desarrollado
el olfato, y con él localiza la comida en libertad.
Es
omnívoro, pero una vez domesticado es alimentado con piensos; su
tracto digestivo no está adaptado al paso de grandes cantidades,
por lo que requiere raciones concentradas para su rápido desarrollo.
Tiene un gran Índice de transformación (cantidad de alimento
necesario para producir un kilo de carne), su capacidad digestiva es considerable
y su facultad de engorde es llevada al punto máximo.
Reproducción
y selección
Las
hembras están en celo cada tres semanas, y la gestación
dura 114-115 días (tres meses, tres semanas y tres días).
Las camadas son muy amplias y pueden ser amamantadas, pues las hembras
tienen de 8 a 14 mamas. Maman de seis semanas a dos meses y, antes de
ser destetados, ya empiezan a hurgar, aunque nunca muy lejos de la madre.
El macho no interviene en el cuidado de la camada, ni en el cerdo doméstico
ni en las especies salvajes.
A
los siete u ocho meses alcanza la madurez sexual y puede aparearse, por
lo que es posible hacer cambios con rapidez para su selección.
En dos años se pueden criar tres generaciones, a los siete u ocho
meses se aparean; al destete, la hembra puede ser cubierta por el mismo
macho o por otro, si lo que se quiere es hacer pruebas; al año,
los padres tienen un poco más de año y medio, y ya son padres
de diez a diecisiete crías; muchas de ellas ya se pueden cruzar.
Se
pueden hacer cruces experimentales: padre-hija, madre-hijo, hermano-hermana;
los productos no aptos, que son fácilmente identificables por su
rápido crecimiento, se pueden llevar al mercado. Además
de su pronta madurez sexual, el hecho de que el cerdo sólo se valore
por su carne facilita su selección. Así, en otras especies
domésticas la selección es más difícil pues
su madurez sexual es más tardía y se valoran otros elementos,
por ejemplo, en la vaca la leche, en la oveja la leche, la lana y el número
de crías.
Razas
Entre sus muchas variedades o razas, se encuentran las siguientes:
Hampshire,
de color negro con una franja blanca, de lomo arqueado y muslos lisos.
Berkshire, de color negro con motas blancas en las patas; la nariz,
las orejas y la jeta son cortas.
Yorkshire, de cuerpo longilíneo y brevilíneo de cabeza
y patas; es una máquina de producir carne, pues su capacidad digestiva
es considerable y su facultad de engorde está en el punto máximo;
pero tiene también inconvenientes, una escasa capacidad respiratoria,
la incapacidad de los machos para la cópula y la escasa fecundidad
de las hembras, que además son malas nodrizas.
Pietrain, con manchas negras diseminadas y orejas dirigidas hacia
delante.
Landrace, raza muy diseminada, pero diferente en cada país;
así existen las razas: belga, inglesa, francesa, holandesa, finlandesa,
alemana, italiana, danesa, noruega y sueca.
Gascona, de color negro y orejas dirigidas hacia delante.
Duroc-jersey, no tan corpulento, de color amarillento o castaño.
Chester white, no tan corpulento y de piel completamente blanca.
Además
de éstas y otras muchas razas, existen muchos cruces que intentan
buscar: precocidad, rapidez de crecimiento, escasa mortalidad, buena fecundidad
y que las hembras además sean buenas nodrizas. Pues las razas puras
suelen tener problemas; así el Yorkshire suele tener problemas
respiratorios y los machos incapacidad para la cópula, y el Pietrain
suele tener problemas de corazón.
En
España la raza más importante es la meridional o extremeña,
es de color negro, baja, de poco tocino y buen jamón, que se alimenta
en piaras al aire libre, de bellotas principalmente.
Relación
con el medio
El
valor económico del cerdo es enorme, de él se puede aprovechar
todo: la carne para utilizar en fresco o en embutido, como jamones, paletas,
costillas, tocino, grasa o manteca de primera calidad; los intestinos
y sangre también se utilizan para elaborar embutidos; y las cerdas
que se utilizan en cepillaría, entre otras cosas.
Su
explotación exige gran cuidado si se desea un buen rendimiento.
Su alimentación debe ser buena y equilibrada. Su estabulación
requiere lugares limpios y secos, lo suficientemente grandes para albergar
una hembra y su camada. Las crías, una vez destetadas, pasan a
otros lugares en el que están engordando.
Casi
todos los países son productores de cerdos actualmente, con la
excepción de los países mahometanos o donde la población
es mayoritariamente judía. El origen de la prohibición del
consumo de cerdo por ciertas religiones, como son la islámica y
la hebrea, seguramente se basa en que el cerdo, al igual que el hombre,
es omnívoro, lo que en épocas de carestía suponía
una competencia directa con éste; no obstante, esta posible razón
tiene también su base en otros aspectos que hacían que el
cerdo no estuviera tan bien considerado como otros animales domésticos
de los que no sólo se aprovechaba la carne, sino que también
se utilizaba de ellos otras partes de su anatomía, como la leche
y la piel de las vacas (además de que éstas podían
servir para trabajar); y la leche, la lana y el cuero de las ovejas y
cabras. Al margen de todo ello, existe también otro problema que
añadir a estas posibles causas, y no es otro que la transmisión
de enfermedades parasitarias por parte de este animal al hombre, tales
como la triquina, lo que contribuyó a ser un animal poco grato.
Además
de las enfermedades por parásitos, es importante en los cerdos
una enfermedad vírica, la Fiebre porcina africana o Peste porcina
africana, propia de los cerdos salvajes africanos y letal para el cerdo
doméstico. Esta enfermedad produce muchas pérdidas económicas
ya que, cuando penetra en una explotación, se obliga a matar a
todos los animales. Además, la explotación no se puede poner
en productividad de nuevo hasta pasado un tiempo; de toda la zona de los
alrededores no se pueden sacar ni cerdos vivos ni productos derivados
de él durante un largo tiempo.
Algunas
especies importantes de cerdos africanos son las siguientes:
Cerdo de río:De nombre científico Potamochoerus porcus.
Cerdo hormiguero: Mamífero nocturno excavador, perteneciente
al orden tubulidentados y de nombre científico Orycteropus afer.
Cerdo
gigante de Kenia: Es el mayor cerdo salvaje que vive en los bosques
de Kenia, Uganda y el Congo. Su nombre científico es Hylochoerus
meinertzhageni. También conocido como Hiloquero.
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