|
Cabra,
nombre común aplicado a cualquiera de las especies de mamíferos
provistos de pezuñas y cuernos, estrechamente emparentados con
la oveja. La cabra y la oveja difieren en que la primera tiene una cola
más pequeña, sus cuernos son largos y están dirigidos
primero hacia arriba, y luego hacia atrás y hacia fuera, mientras
que los de la oveja forman una espiral. Los machos tienen una barba (que
no está presente en el macho de la oveja o carnero), y desprenden
un olor fuerte característico en época de celo.
La
cabra hembra posee cuernos más pequeños que el macho, el
cual recibe el nombre común de macho cabrío. A las crías
se las denomina cabritos.
Las
cabras son nómadas en estado salvaje y viven en hábitats
montañosos. Son animales ágiles con adaptaciones que les
permiten dar grandes saltos de roca a roca, y caer con las patas anteriores
muy juntas. La seguridad en el agarre de sus pezuñas a la superficie
rocosa se debe a las características morfológicas de éstas.
El subunguis (capa interna de la pezuña), es más suave que
el unguis (capa externa de la pezuña), y se desgasta con mayor
rapidez. El subunguis amortigua el fuerte impacto causado sobre la pezuña
cuando el animal cae, se desgasta y mantiene el crecimiento continuo del
borde duro de la pezuña. Las cabras son gregarias, excepto los
machos viejos, que suelen vivir solos y, a veces, actúan como centinelas
o avanzadillas en las cercanías del rebaño. Las cabras salvajes
se alimentan de hierbas en las zonas de pastos y, en las zonas más
altas de las montañas, de ramas y hojas de matorral. El apareamiento
tiene lugar en el otoño. El periodo de gestación dura 5
meses, aunque en ciertas especies puede prolongarse durante algunas semanas
más. La hembra suele parir dos cabritos, capaces de seguir al rebaño
al poco tiempo de nacer. La madurez sexual se alcanza a la edad de 2 o
5 años, según la especie. La cabra montés que habita
en las montañas asiáticas, también conocida con el
nombre de pasang, tiene un pelaje que varía de color castaño-grisáceo
a rojizo, mide entre 0,7 y 1 m a la altura de la cruz y está distribuida
desde Asia Menor hasta el noreste de la India. Véase Íbice.
Es
probable que las distintas razas domésticas de la cabra desciendan
de la cabra montés de las montañas asiáticas. La
cabra se cría como animal productor de carne y de leche, y para
emplearla como bestia de carga. Muchas partes del animal tienen valor
comercial; la piel se emplea para la fabricación de cuero y el
pelaje para la confección de alfombras y togas. La cabra de Angora
es una raza de la cabra doméstica; su valor comercial es importante
debido al pelo largo, fino y sedoso, llamado mohair, que le cubre todo
el cuerpo, a excepción de la cara, y las patas desde debajo de
las rodillas. La textura brillante y transparente del pelo ha hecho de
éste un material que se considera muy valioso. La cabra de Cachemira
es un animal pequeño, originario de la región de este nombre,
en la India. Su pelo es la materia prima para obtener la lana fina conocida
como cachemira.
La
leche de cabra tiene un valor nutritivo superior al de la leche de vaca,
y la mayoría de las personas la digieren con mayor facilidad. Se
emplea a menudo para la fabricación de quesos.
El
rebeco blanco de las montañas Rocosas, conocido en los Estados
Unidos con el nombre de cabra de las Rocosas, es en realidad una especie
de rebeco, por lo que está estrechamente emparentado con el rebeco
europeo. La cabra montés ibérica, conocida con el nombre
científico de Capra hispánica, habita en sierra Nevada y
Gredos.
Clasificación
científica
Las cabras pertenecen a la subfamilia de los Caprinos, dentro de la familia
de los Bóvidos (Bovidae), que a su vez está enmarcada dentro
del orden de los Artiodáctilos. Las cabras están clasificadas
dentro del género Capra. La cabra montés de las montañas
asiáticas se denomina científicamente Capra aegagrus y las
cabras domésticas se agrupan todas bajo la denominación
científica de Capra hircus.
La
demanda de productos caprinos está en alza, en parte debido a la
exquisitez de sus derivados comestibles, pero también gracias a
los beneficios nutritivos que éstos ofrecen.
El país que mayor cantidad de productos caprinos provenientes de
la Argentina importó fue Italia, con 61% del total, seguido por
Brasil (24%) y Uruguay (13%).
Según los testimonios recogidos, hay tres características
que debe reunir un terreno apto para criar cabras que va a depender del
clima de la región.
· Estabulado: en este caso, los animales viven, se alimentan y
se reproducen dentro de un establo, resguardados de las inclemencias del
clima.
· Semiestabulado: el rodeo duerme y se protege dentro del establo
durante las lluvias, pero sale a la pradera durante largos períodos
para alimentarse.
· A campo: en esta alternativa, el animal se cría en el
mismo sitio en el cual se alimenta. Por lo general, esta modalidad se
aplica con las cabras criollas del norte argentino, muy rústicas,
de mucha carne y poca leche.
El monto de la inversión necesaria para comenzar un emprendimiento
de este tipo estará determinado por la suma que requiera la construcción
de las instalaciones y la compra de los animales.
Los productos derivados que se obtienen mediante la cría de cabras
son los siguientes:
· Leche: la leche de cabra fluida es un alimento muy difundido
en los Estados Unidos y en algunos países de Europa (Inglaterra,
Francia y España) - en los cuales suele recomendarse para niños
y ancianos -, que incluso se puede adquirir en supermercados, al igual
que la leche de vaca.
· Cabritos o chivitos: este alimento tiene una gran demanda en
todo el territorio de la Argentina.
· Quesos: cada vez más vendido en todo el mundo, también
es muy consumido en el norte argentino. En Buenos Aires, tiene mucha demanda
en algunos restoranes y en los comercios de exquisiteces. También
son bastante demandados por los hoteles, ya que tienen una gran aceptación
entre los turistas, sobre todo los europeos.
· Pelo: este derivado se obtiene de las cabras de Angora, que en
su gran mayoría se encuentran en el sur argentino. Estos animales
producen mohair, muy demandado en el exterior.
· Cabritilla: el ejemplo más conocido de este producto son
los guantes de cabritilla, de gran demanda en nuestro país - confeccionados
con piel de cabrito -.
|