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Nombre
con el que designa tanto a la planta como la fibra textil constituida
por los pelos unicelulares que revisten la semilla. El algodón
es propio de climas tropicales y subtropicales.
En general el cultivo del algodón es anual. La planta pertenece
al género Gossypium de la familia malváceas. Sus hojas son
palmadolobuladas, con flores grandes pedunculadas, con corola pentámera
blanca, amarilla o rojiza.
El fruto es una cápsula aovada, coriácea con 3 a 5 valvas,
que contiene semillas oblongas negras o grises recubiertas de pelos.
Según sean estos las semillas pueden ser de uno de los tres grupos
siguientes.
· Semillas desnudas, recubiertas de largos pelos fácilmente
separables que constituyen la fibra textil.
· Semillas vestidas recubiertas de pelos largos y de una pelusa
más corta llamada borra, que separada con máquinas adecuadas
de la semilla, sirve para la preparación del algodón hidrófilo
y del algodón pólvora.
· Especies únicamente provistas de borra y pertenecientes
a formas silvestres. Los pelos constituidos por celulosa casi pura, tienen
un color que varía del blanco lechoso al gris, y una longitud que
puede alcanzar los 40 mm.
La
recolección se efectúa separando a mano la fibra de la cápsula.
Dicha fibra constituye el algodón bruto. Este una vez seco, pasa
a unas máquinas desgranadoras que separan las semillas de la fibra,
las cuales son prensadas y forman "balas de algodón".
Esto comercialmente se lo denomina ALGODÓN FUERTE.
El
aprovechamiento de las fibras de algodón para la industria textil
implica una serie de operaciones previas, que se inician con el desgranado
para separarlas de las semillas. A continuación las fibras se clasifican
por su longitud y se mezclan para mejorar la uniformidad del producto.
Se procede entonces a las operaciones de apertura, cardado y estirado
de las fibras, que pasan a la etapa de hilatura en las máquinas
continuas.
En la Argentina el algodón se cultiva en las zonas calurosas del
norte del país (Chaco, Formosa, Misiones y norte de Corrientes).
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