Ésta estimula las células
de las mamas. Estas células empiezan a absorber nutrientes del
flujo sanguíneo y lo utilizan para producir leche. Como este proceso
lleva muy poco tiempo, los primeros días después del nacimiento
las mamas producen un fluido fino y blanco, llamado calostro. Como la
leche, el calostro es nutritivo y tiene anticuerpos. Después de
3 ó 5 días se produce la leche. La prolactina controla la
cantidad, hasta el punto de que cuanta más cantidad de leche tome
el bebé, más prolactina producirá la pituitaria y
más leche tendrá. Cuando el bebé deja de mamar la
producción de leche cesa en una semana o dos. El flujo de la leche
materna es controlado por el reflejo de cierre. De otra forma la leche
estaría saliendo continuamente de las mamas. Cuando el bebé
succiona, los pezones responden mandando impulsos sensoriales al hipotálamo,
en el cerebro.
El hipotálamo inmediatamente ordena
a la glándula pituitaria producir hormonas (principalmente oxitocina)
que viajan a través del torrente sanguíneo. Cuando llegan
a las mamas, las células que rodean la cavidad alveolar, donde
la leche es almacenada, se contraen y, así, la leche sale al conducto.
Todo este proceso dura entre 30 y 60 segundos. Una vez establecida la
leche materna, el reflejo de "parada" y "marcha" es
disparado fácilmente. A menudo el mismo sonido del llanto estimula
el reflejo. De todas formas, el stress puede interferir en el reflejo.
En este caso necesita gente a su alrededor
apoyándole cuando empiece a dar de mamar. Si siente dolor en los
pezones mientras el bebé succiona, puede deberse a una pequeña
rotura en el pezón. El médico debe recomendarle alguna pomada
que le ayude a curarla. Si siente un pequeño bulto duro en la mama,
puede que un conducto de la leche esté bloqueado. Pruebe con masajes
y paños calientes. Si el bulto no desaparece, llame al médico
ya que puede haber una infección (ver Infección Mamaria).
Si es así, necesitará un
antibiótico. Normalmente puede continuar dando de mamar al bebé,
pues éste rechaza la infección. La prolactina casi siempre
protege frente al embarazo. Sin embargo, es mejor no descuidarse porque
puede haber una ovulación durante el periodo de lactancia materna,
aunque no haya habido menstruación. Cuando deje de dar de mamar,
a no ser que lo haga de manera gradual, sus mamas pueden inflamarse y
doler durante unos días hasta que la leche se seque.
La mujer que da biberón al bebé
desde el principio tiene el mismo problema.
El médico puede prescribir algún
medicamento para suprimir la leche. Si esto no funciona puede recurrir
a aplicar a las mamas bolsas de hielo o unas vendas muy apretadas.