PREVENCION MEDICA
ENCEFALITIS

Infección por arbovirus del cerebro, que se transmite de los pajaros al hombre por la picadura de un mosquito infectado. Se diagnostica sobre todo en el centro y el sur de Estados Unidos y se caracteriza por cefalea, malestar general, fiebre, rigidez de nuca, delirio y convulsión. A veces deja secuelas, como trastornos visuales y del lenguaje, alteraciones de la marcha y modificaciones de la personalidad. La convalecencia puede ser prolongada y algunos pacientes mueren. V. también encefalitis.
Es una inflamación (irritación e hinchazón) del cerebro, causada generalmente por infecciones.

Causas:
La causa más frecuente de la encefalitis es una infección viral y muchos tipos de virus la pueden provocar. La exposición a los virus puede suceder por picaduras de insectos, contaminación de los alimentos o de las bebidas, inhalación de las gotitas respiratorias de una persona infectada o por contacto con la piel. En las áreas rurales, los arbovirus transmitidos por mosquitos, por garrapatas o ingeridos accidentalmente, son la causa más común de esta enfermedad.
Signos y síntomas:
Fiebre
Dolor de cabeza
Vómitos
Sensibilidad de los ojos a la luz
Rigidez del cuello y de la espalda (ocasionalmente)
Confusión: desorientación
Somnolencia
Torpeza, marcha inestable
Irritabilidad o poco control del temperamento

Síntomas de emergencia:
Pérdida del conocimiento, baja reacción, estupor, coma
Convulsiones
Debilidad muscular o parálisis
Inicio súbito de:
pérdida de la memoria (amnesia), deterioro de la memoria a corto plazo o de la memoria a largo plazo
estado de ánimo "llano", ausencia de estado de ánimo ostensible o temperamento inadecuado para la situación
disminución del interés en las actividades diarias
inflexibilidad, egocentrismo extremo, indecisión o apatía hacia la interacción social
deterioro de la capacidad del juicio
Signos y exámenes

Se pueden presentar varios síntomas similares a los de la meningitis. Un examen puede mostrar signos de irritación de las meninges (especialmente rigidez del cuello), aumento de la presión intracraneal u otros síntomas neurológicos como debilidad muscular, confusión mental, problemas del lenguaje y reflejos anómalos. El paciente puede presentar una erupción cutánea y signos de compromiso de otros órganos como el hígado y los pulmones.
Una punción lumbar y un examen de líquido cefalorraquídeo (LCR) muestran líquido claro, presión alta, recuento de glóbulos blancos y nivel de proteínas elevados (lo que indica inflamación). Puede haber presencia de sangre en el líquido cefalorraquídeo (LCR).
En algunas ocasiones, se puede detectar el virus en el LCR, en la sangre o en la orina a través de un examen de laboratorio denominado "cultivo viral". Sin embargo, este examen es incómodo y en pocas ocasiones es útil. En algunos casos, se utiliza el PCR (reacción en cadena de la polimerasa), un examen que puede detectar cantidades muy pequeñas de ADN viral) viral para identificar el virus. Los médicos también confían en las pruebas de serología para obtener evidencias de infección viral (las serologías detectan algunas proteínas denominadas anticuerpos que se producen en respuesta a un virus específico).
Los resultados de un EEG (un examen de la actividad eléctrica del cerebro) pueden suministrar claves indirectas para el diagnóstico de la encefalitis. Algunos patrones de onda del EEG pueden sugerir un trastorno convulsivo o señalar a un virus específico como la causa de la infección. Por ejemplo, ciertos patrones de onda electroencefalográficos pueden sugerir encefalitis provocada por herpes.
Para saber si existe o no una hemorragia interna o áreas focales de edema cerebral, se puede utilizar una IRM cerebral, la cual suministra imágenes de alta calidad del cerebro, o una TC de la cabeza.

Tratamiento

Los objetivos del tratamiento son brindarle al paciente cuidado de apoyo y aliviar los síntomas. Se pueden prescribir medicamentos antivirales para la encefalitis por herpes u otras infecciones virales severas. Sin embargo, en la mayoría de los casos no hay medicamentos antivirales específicos para combatir la infección.
Se pueden prescribir antibióticos cuando las infecciones son provocadas por algunos organismos, como ciertas bacterias. Los medicamentos anticonvulsivantes (como la fentoína) se utilizan para suprimir las convulsiones. En raras ocasiones, se utilizan medicamentos antiinflamatorios potentes denominados esteroides (como la dexametasona) con el fin de reducir el edema cerebral.
Es posible que se requieran sedantes para tratar la irritabilidad o la intranquilidad y se pueden igualmente utilizar otros medicamentos, como el acetaminofén, para la fiebre y el dolor de cabeza.
Los tratamientos de apoyo (el descanso, la nutrición y los líquidos) permiten al cuerpo combatir la infección. A las personas con estados de confusión o delirio les puede ser de utilidad la reorientación y el apoyo emocional.
Si la función cerebral resulta gravemente afectada después de que se ha controlado la enfermedad aguda, se pueden requerir intervenciones como la fisioterapia o la terapia del lenguaje.

Pronóstico

Los resultados varían. Algunos casos de esta enfermedad son leves, cortos, relativamente benignos y están seguidos de una recuperación completa, mientras que otros casos son graves y pueden ocasionar lesiones permanentes o la muerte.
La fase aguda de la enfermedad dura normalmente de 1 a 2 semanas, con resolución gradual o súbita de la fiebre y de los síntomas neurológicos, los cuales pueden requerir muchos meses para una recuperación completa.

Complicaciones:

En las personas que sobreviven a los casos severos de encefalitis se pueden presentar trastornos neurológicos permanentes en la memoria, el lenguaje, la visión, la audición, el control muscular y la sensibilidad.

Situaciones que requieren asistencia médica:

Se debe ir a la sala de urgencias o llamar a un número local de emergencias (el 911 en Estados Unidos) si se presentan fiebre súbita, cambios neurológicos y otros síntomas sugestivos de encefalitis.

Prevención

El control de los mosquitos (la picadura de un mosquito puede transmitir algunos virus) puede reducir la posibilidad de que se presenten algunas infecciones que pueden llevar a encefalitis.
La vacunación de los animales es importante para prevenir la encefalitis producida por el virus de la rabia. Existen vacunas para prevenir una forma de encefalitis viral que, a menudo, afecta a las personas que viven en dormitorios o en la milicia.