| PREVENCION MEDICA |
| ANIRIDIA |
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Es
una enfermedad congénita y hereditaria. Aunque la palabra "aniridia"
significa literalmente "falta del iris del ojo", en realidad,
es un trastorno ocular en el que están involucradas varias partes
del ojo. Generalmente es bilateral (en ambos ojos), e incompleta, pues
en la mayoría de los casos existe un iris incipiente que no ha
llegado a desarrollarse.
El iris es el anillo coloreado del ojo que rodea a la pupila negra. Es
una membrana contráctil situada detrás de la córnea
y delante del cristalino, que se contrae o dilata, se abre o se cierra,
dependiendo de la intensidad de luz que existe en el ambiente. Su función
consiste en regular la cantidad de luz que debe entrar al globo ocular
y llegar a la retina.
La apariencia externa del ojo anirídico es de una gran pupila central
negra y en muchos casos una pequeña franja coloreada.
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| ¿Cuál
es el origen genético de esta enfermedad?: |
La
aniridia está producida por una falta de desarrollo del globo ocular
durante el embarazo, debido a una mutación genética, una deleción
en el brazo corto del par 13 del cromosoma 11, una escasez de proteínas
en el DNA en el gen Pax 6, responsable de la formación del ojo. Por
esta razón están también alteradas muchas partes del
ojo, e incluso en casos más excepcionales otros órganos del
cuerpo. |
| ¿Cómo
se detecta?: |
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Un niño con aniridia recién nacido cierra los ojos frente
a una fuente de luz y se siente más cómodo en la penumbra.
La fotofobia es el síntoma principal de un ojo al que le falta el
iris. |
| ¿Qué
deben hacer los padres ante esta situación?: |
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Ante
esta reacción inmediata que alerta a los padres, se debe llevar
al niño a un oftalmólogo que determine el grado de su afección
y les informe sobre posibles alteraciones asociadas y los chequeos a los
que deben someter a su hijo.
Durante los primeros años de infancia deben hacerse chequeos para
descartar posibles lesiones renales y en otras partes del cuerpo.
Y en cuanto a la vista conviene visitar al oftalmólogo al menos
una vez al año, y en los primeros años de vida cada 3 o
6 meses, para detectar la tensión ocular alta.
También pueden acudir a la Asociación Española de
Aniridia, donde se les informará de todo aquello que requieran,
y donde podrán intercambiar experiencias con personas que están
pasando o han pasado por su misma situación.
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| ¿Qué
agudeza visual tienen?: |
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Depende
de las alteraciones asociadas, pero en principio, la falta de desarrollo
de la retina y el nervio óptico ocasiona una baja agudeza visual
que oscila de un 20% a un 10%, e incluso es inferior al mismo si viene
acompañada de lesiones oculares graves, como el glaucoma o cataratas
congénitas.
Tienen dificultad para distinguir los objetos lejanos con nitidez, precisión
y relieve, por lo que se acerca mucho a los objetos.
Sufre un deslumbramiento ante la luz intensa o cambios bruscos de luz,
y no distingue bien los detalles de un objeto o persona al contraluz.
Está más cómodo sentándose de espaldas a la
ventana, pero a la hora de leer, debe de tener suficiente luz, y ésta
debe de darle directamente al papel, sin sombras ni reflejos sobre cristales
o espejos.
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| ¿Cómo
puedo explicarle a mi hijo su problema?: |
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Puesto
que la aniridia es un problema que el niño tiene desde su nacimiento,
el niño se va haciendo consciente de su problema progresivamente
El niño se ha dado cuenta de su mayor dificultad para leer, para
distinguir ciertos objetos o realizar ciertas actividades en comparación
con sus compañeros.
Por lo que:
1.- Se le debe explicar al niño que tiene la pupila muy grande
y que por eso le hace mucho daño la luz y por tanto tiene que usar
gafas de sol y otras ayudas visuales necesarias para realizar determinadas
actividades.
2.- Se le debe contar la verdad con naturalidad, nunca dramatizando el
problema de forma que el niño no se sienta acomplejado y animarle
siempre a que haga una vida lo más parecida posible a la de los
niños de su edad, diciéndole que contará siempre
con vuestro apoyo y vuestra ayuda.
3.- Siempre que sea posible y su vista se lo permita, se le debe llevar
a cualquier colegio donde con ayudas visuales y con la cooperación
de su profesor, al que se debe explicar el problema, el niño pueda
realizar las mismas actividades que sus compañeros y sentirse integrado.
En caso contrario, la ONCE tiene centros donde los afiliados de esta organización
(ciegos o deficientes visuales) pueden cursar estudios.
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| ¿Pueden
mejorar su visión?: |
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Depende
de su agudeza visual y las alteraciones que tenga, pero en la etapa infantil
se puede hacer estimulación visual precoz para desarrollar su vista,
psicomotricidad, e incluso en algunos casos difíciles la ayuda
de un psicólogo sería beneficioso para el desarrollo de
su personalidad.
Se deben usar gafas de sol pues protegen el ojo del exceso de luz y evitan
un mayor daño visual.
Las lentillas cosméticas con iris artificial pigmentado alivian
la fotofobia y disminuyen los nistagmus, aunque en algunos casos no mejoren
la visión. No son aconsejables para aquellos que tengan alteraciones
corneales.
Generalmente, las lentes convencionales no mejoran la agudeza visual de
estos pacientes por lo que tienen que utilizar lentes de baja visión.
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| ¿Cuales
son las ayudas de baja visión?: |
| Las
ayudas visuales pueden ir desde unas gafas-lupa a un mini-telescopio, atril,
hojas de cuaderno con cuadro grande, libros adaptados con letra grande,
tele-lupa, flexo con lupa y luz incorporada, programas para ordenador, etc.,
dependiendo de cada caso en particular. Estas ayudas visuales se pueden
encontrar en la ONCE y en ópticas especializadas en baja visión. |
| ¿Es
hereditaria la aniridia?: |
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Existen
dos tipos de aniridia, la hereditaria, y la esporádica.
En la esporádica no existen antecedentes familiares con esta enfermedad.
A partir de este momento se convierte en hereditaria.
Según los datos de que dispone la asociación, más
de la mitad de los afectados de aniridia no tienen antecedentes. Es el
grupo de mayor riesgo para padecer el tumor de Wilms y otros trastornos.
La hereditaria es autosómica dominante, es decir la trasmite solamente
el portador de la enfermedad a un 50% aproximadamente de sus descendientes
directos.
El 5% de los anirídicos padecerían tumor de Wilms o síndrome
WAGR.
El 2% padecerían ataxia cerebelar, que es la forma autosómica
recesiva.
Esperamos que en un futuro se pueda interrumpir la transmisión
de la aniridia mediante la amniocéntesis o la inseminación
artificial.
Se aconseja que las familias afectadas se sometan a un estudio genético.
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| Frecuencia
o incidencia en la población: |
En
España no se conocen estudios al respecto, pero se calcula un 1 caso
por 80.000 o 100.000 personas.
Al ser una enfermedad de baja incidencia, los profesionales, excepto algunos
casos, no tienen la oportunidad de atender casos suficientes como para acumular
experiencia sobre diagnóstico, pronóstico y resultados quirúrgicos
que ayuden a avanzar en el estudio de esta enfermedad. |
| Integración
social y laboral del afectado: |
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El
conocimiento de la enfermedad por parte de la sociedad es muy importante
por el rechazo social que sufren los anirídicos en muchos casos:
en el colegio: por parte de los compañeros porque llevan gafas
de sol, o utilizan ayudas visuales, o se acercan mucho al papel, o por
su mirada especial, o porque juegan mal a determinados deportes en los
que se necesita precisión, o ver bien de lejos como por ej., el
fútbol o el tenis. Tienen que sufrir la mofa de su compañeros
por lo que hay que ser muy comprensivo con ellos en casa y apoyarles mucho.
En el trabajo: se pueden dar situaciones parecidas en el ámbito
laboral, agravadas quizá por la competencia por el puesto de trabajo.
En caso de un accidente, donde además de otras constantes para
saber si tiene vida el accidentado, se le observa el ojo para ver si tiene
dilatada la pupila, síntoma de fallecimiento, por lo que para nosotros
es muy importante que se conozca la aniridia para evitar estos errores,
pues la pupila dilatada puede ser síntoma, aparte de la ya mencionada
enfermedad, de otras enfermedades que nosotros seguramente no padecemos.
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| ¿Cuales
son las alteraciones asociadas a la aniridia y cuál es su tratamiento?: |
| La
aniridia no tiene actualmente tratamiento. Solamente se tratan las alteraciones
asociadas. Exponemos en gráfico las más frecuentes:
Nistagmus:
Es un movimiento pendular del ojo incontrolable e involuntario, que impide
fijar la visión.
Tratamiento: Consiste en bloquear el nistagmus, bien mediante cirugía,
bien con gafas "pinholes". El nistagmus puede mejorar hasta
la edad de 15 años.
Cataratas:
Se llama así a la opacidad del cristalino o lente ocular. El cristalino
es una lente transparente y flexible, que se encorva o alarga para enfocar
los objetos cercanos o lejanos. Es comparable al objetivo de una cámara
fotográfica.
Las cataratas ocasionan:
- visión borrosa o doble, mayor deslumbramiento y sensibilidad
a la luz.
- visión nocturna muy pobre y falta de contraste.
Tratamiento:se trata con cirugía. Se sustituye el cristalino opaco
por una lente intraocular transparente o con iris artificial pigmentado.
El resultado depende como siempre de cada paciente, del estado de su retina,
córnea y tensión ocular.
Glaucoma:
Alta tensión ocular, producida por un fallo en la evacuación
del líquido del interior del ojo, por lo que se acumula demasiado
líquido, y por tanto, presión en su interior. Si no se vigila
y sube demasiado puede dañar el nervio óptico con pérdida
de visión irreversible.
En algunos pacientes con aniridia el sistema de drenaje del ojo no funciona
correctamente, tal vez porque la raíz del iris está pegada
al sistema trabecular del ángulo camerular y reduce la salida del
humor acuoso desde la cámara anterior al exterior del ojo.
En niños pequeños en los que todavía el epitelio
es más elástico, el glaucoma se detecta por un aumento del
tamaño del globo ocular y por una mayor dureza del mismo. Generalmente
va acompañado de dolor y visión borrosa, aunque a veces
no hay síntomas concretos que delaten la presencia del mismo. Es
más frecuente en la etapa infantil o juvenil, pero puede aparecer
en cualquier momento de la vida, por eso se recomiendan chequeos frecuentes,
al menos una vez al año, para detectar el glaucoma a tiempo.
Tratamiento:
se puede tratar con gotas oculares, pastillas, y si no se consigue controlar
la tensión, se procede a intervenir quirúrgicamente. No
se recupera la visión perdida pero se detiene la subida de tensión
ocular.
La técnica quirúrgica consiste en abrir nuevos canales de
drenaje o los ya existentes. Existen distintos procedimientos, el más
frecuente es la trabeculectomía.
La clave del tratamiento del glaucoma es el de la prevención con
gotas, que se convierte en un tratamiento crónico. Es muy importante
que el paciente se conciencie de la necesidad de su uso continuo.
Degeneración corneal:
La córnea es el epitelio que cubre el iris y la pupila.
Es transparente y está continuamente lubrificada por las lágrimas.
La córnea es la parte del ojo más expuesta a los agentes
externos, y por lo tanto más expuesta a las infecciones o lesiones.
De ahí la importancia de su gran capacidad de regeneración
de sus células.
La reproducción de células corneales parte de las células
madre situadas en el limbo, zona limítrofe entre la córnea
y la conjuntiva.
Un déficit o fallo en la reproducción de células
madre (como les sucede a los afectados de aniridia) ocasiona la pérdida
de la capacidad regenerativa de la córnea, tendiendo a opacificarse,
vascularizarse o ulcerarse, o recuperarse de una intervención quirúrgica.
Los síntomas son : Visión doble, distorsionada, o borrosa.
Tratamiento: se trata quirúrgicamente haciendo un trasplante de
córnea o queratoplastia o un raspado de córnea (queratectomía)
y transplante de limbo. También se está intentando transplantar
células amnióticas para ayudar a la regeneración
corneal.
El trasplante de limbo puede traer problemas postoperatorios, pues al
ser una zona vascularizada hay más posibilidades de rechazo y hay
que mantener un tratamiento inmunosupresor.
Hipoplasia macular y del nervio óptico
Falta de desarrollo del nervio óptico y de esta parte de la retina
(por la que se percibe la visión más precisa, más
sutil), ocasionando una baja agudeza visual.
Estrabismo:
Mal alineamiento ocular.
Tratamiento: Cirugía.
Ambliopía:
se utiliza más el ojo de mejor visión con lo que el otro
se vuelve "vago".
Tratamiento: Parches, entre otros.
Luxación del cristalino:
Dislocación del mismo.
Ojo Seco
Alteración en la secreción lacrimal.
Tratamiento: Con gotas humectantes, evitando medios polucionados, e incluso,
cirugía.
Tumor Wilms:
Tumor en el riñón. A veces viene acompañado de retraso
mental y alteraciones genito-urinarias, (Síndrome WAGR). Los síntomas
son: el de una masa abdominal que provoca dolores e inflamación
abdominales, fiebre y malestar general, aunque a veces no hay sintomatología
clara, y además en niños pequeños en muy difícil
detectarlo. Es esencial detectarlo mediante ecografías, scanner,
o resonancia magnética, cuando aún está en una fase
inicial y no se ha extendido a otros órganos del cuerpo. En estos
casos el porcentaje de supervivencia es muy alto. Los controles se hacen
en la etapa infantil (hasta los 6 años), que es la de mayor riesgo.
Frecuentemente es unilateral (en un riñón), aunque en algún
caso se puede dar en ambos con lo que se complica su tratamiento.
Tratamiento: Una combinación de quimioterapia y extirpación
del riñón (cirugía) siempre que esté en una
fase inicial, bien localizado y sin haberse extendido a otros órganos
del cuerpo. En este caso el tratamiento suele tener éxito.
Ataxia cerebelar:
Descoordinación de movimientos (Síndrome Gillespie).
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Información
suministrada por
Asociación Española de Aniridia c/ Cristóbal Bordiú,
35, of. 214 - 28003 Madrid (España)
Tel.: (34) 91-534-4342 - e-mail: rosasdevega@terra.es
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