La letra de una canción que popularizó hace muchos años el querido Sandro, dice: “Tengo un mundo de sensaciones…”, refiriéndose obviamente a los estremecimientos que producen en el cuerpo de un hombre, los estímulos de una mujer inquietante y seductora.
Y tanta vigencia tiene aquella canción, que hoy más que nunca, los argentinos seguimos viviendo en un “mundo de sensaciones”, que en la continuidad de los intérpretes le toca hoy impartirnos, a una mujer cada vez más inquietante y cada vez menos seductora.
Una mujer seguidora de la política de mantenernos convencidos de que lo que tenemos en materia de inseguridad, es “sólo una sensación”, como proclamó el famoso filósofo devenido en ex Secretario de seguridad de la Provincia de Buenos Aires, León Arslanián. Tema que naturalmente ha pasado a un segundo plano, ante una arrolladora actualidad que acumula capas de tragedias ante las cuales somos cada vez más insensibles.
También es “una sensación” ésta que tenemos de creer que los índices de inflación se van para arriba descontroladamente, ya que los datos oficiales indican números pequeños y estables. Y tuvimos la “sensación” de que los fondos de Santa Cruz habían vuelto del exterior. Como también tenemos “la sensación” de que los dólares que venían en la valija de Antonini Wilson, están a buen resguardo, luego de aquella confiscación en el Aeropuerto de Ezeiza, cuando tuvimos la “sensación” de que algo raro ocurría y de que todo esto terminaría en la nada.
Por suerte fue solamente una “sensación” la que tuvimos, de que en cuatro años y cuatro meses hubo cinco Ministros de Economía cuyos nombres voy a recordar para que no tengan Uds. la “sensación” de que estoy contando mal:
Lavagna, Micelli, Peyrano, Lousteau y Fernández.
Qué curioso. Desde que asumió la Presidente siempre tuvimos la “sensación” de que en el sillón de Rivadavia seguía sentado su esposo.
Todo esto no hace otra cosa que incrementarnos la “sensación” de inestabilidad no sólo económica sino institucional.
La “sensación” de que en el primer trimestre del año se fueron al exterior, buscando opciones más rentables unos tres mil millones de dólares, esto es precisamente antes del conflicto con el campo, y que hoy llegan a cinco mil millones de dólares, no hace otra cosa que generarnos nuevas “sensaciones”.
Bueno, ya que menciono al campo, tengo la “sensación” de que el gobierno se olvida que el 60% de las divisas que ingresan al país las genera la tierra, y que negar eso alardeando de tener huevos de acero, sería como matar a la gallina de los huevos de oro.
Este fin de semana tuvimos la “sensación” de que subía el dólar y los fantasmas de la tablita, el corralito, el corralón, los saqueos, los finales de Alfonsin, de Menem, de De la Rúa, de Rodríguez Sáa y de Duhalde, eran una película que se volvía a proyectar en la pantalla de nuestra memoria y que provocaban, paradójicamente, un estremecimiento de nuestros cuerpos que ciertamente, nos hubiera gustado atribuir a la romántica canción del gran Roberto Sánchez, o si Ud. quiere: Sandro.
Roberto Butula
Periodista y Productor de Televisión |