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(11/4/2008) Por el momento seguirían cerrados los registros de exportación de trigo. Esta decisión estaría sustentada luego de lo ocurrido dentro de la operatoria del Mercado a Término de Buenos Aires, donde apenas se levantó el paro agropecuario y sin motivos aparentes, varios operadores del sector levantaron las cotizaciones del cereal en todas las posiciones en este mercado concentrador de operaciones a futuros. Con escasísimo volumen de operaciones y marcando precios al alza, los operadores hicieron subir la cotización del cereal más de un 12% en 7 días. “Parece que lo quieren hacer enojar al Secretario Moreno…” decía preocupado un viejo operador del recinto de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. En definitiva, a pesar de estas maniobras aviesas, todos saben que el gobierno no dejará que el precio del trigo suba más de lo que ahora está, para evitar un rebote inflacionario en las harinas, fideos y el pan. Algunos indicaban que gente de la secretaría de Comercio Interior está mirando minuto a minuto el operar de estos mercados de futuros, viendo que medidas tomarán de continuar con estos “extraños” procederes. Los argumentos que dicen que existe la promesa de que los productores obtendrían el verdadero valor que tendría que tener el trigo, chocan con las medidas tomadas por las autoridades en relación que dicha diferencia que hoy no estarían cobrando, se la darían a través de compensaciones, pero nunca en el valor de cotización comercial público del cereal.
Pero en definitiva, aquellos que pensaron que el gobierno nacional iba a abrir los registros de trigo en forma libre y por el tonelaje que quisieran, pecaron de crédulos e ingenuos. De llegar a abrirse estos registro, el gobierno tiene decidido hacerlo cuotificadamente “MES A MES”, con un tonelaje máximo de hasta 180 mil toneladas mensuales y solamente por 6 meses calendarios (de mayo a octubre de 2008). De esta forma, las autoridades se garantizarían que no exista presión alguna en los valores del trigo por el lado de las compras de la exportación. Hoy, las firmas exportadoras tienen compradas 1.500.000 toneladas del cereal. Si sale la apertura como se indica, el volumen permitido de exportación hasta octubre sería de 1.080.000 toneladas. Esto quiere decir que a los exportadores les sobrarían 420 mil toneladas que ya tienen compradas y que no podrán vender al extranjero. Automáticamente, serían vendidas en el mercado interno a los molineros, generando una presión de oferta extra no esperada en esta época del año, que se sumaría a las ventas de los productores que hoy tienen guardadas grandes cantidades de trigo en sus silos. Además, y como si tuvieran el amuleto de la suerte, el gobierno corre con la ventaja de que en el mundo se sembrarían para esta cosecha muchas más hectáreas que las utilizadas en el período anterior, haciendo bajar las cotizaciones internacionales del trigo. Canadá estima un 25% de aumento en su área, Europa un aumento del 15%, Australia cosecharían 25 millones de toneladas contra las 13 millones de toneladas obtenidas el año pasado, Argentina sembraría una cifrar similar al período anterior, Brasil aumentaría su producción, China, Indonesia, India y Taiwán tendrían leves mejoras en sus producciones del preciado cereal. Así, el cuadro de oferta y demanda mundial quedaría con stocks recompuestos y bastantes más cómodos que los actuales. Además se debe considerar que la recesión que ya golpea virulentamente a EEUU, y en forma leve a los países de la Unión Europea, generará menor consumo de comodities agropecuarios, haciendo bajar las cifras de demanda. Y el Sudeste asiático (China principalmente) verán también comprometida su bonanza económica, ya que si los países del primer mundo dejan de consumir, importarán menos productos de los países exportadores, haciendo que en definitiva se enfríe la economía de las naciones del lejano oriente.
Alejandro Ramírez
Analista Agropecuario |