El
19 de agosto de 1945, a las 3 de la madrugada, en la Maternidad
Sardá de Parque Patricios, nació Roberto Sánchez,
el primero y único hijo de la pareja formada por Vicente
Sánchez e Irma Nydia Ocampo.
Como el chico era demasiado inquieto y su madre, cuando él
cumplió un año, ya estaba enferma de artrosis deformante,
no podía correrlo ni atenderlo demasiado, por lo que encontraron
una solución para que no se escapara todo el tiempo de su
casa, y así fue como aprendió a leer y escribir a
muy temprana edad y entró en la escuela República
del Brasil, directamente en segundo grado.
A poco de terminar el colegio primario, y seguramente inducido por
los deseos de sus padres, aunque él mismo no tuviera demasiado
interés, ingresó al Colegio Nacional Mariano Moreno
para estudiar el bachillerato, pero de acuerdo a sus propias palabras,
esa clase de estudio no le interesaba, asistía a clase solamente
con el libro de francés....porque era chiquito y era el único
que le cabía en el bolsillo de la campera de cuero.
Solía faltar mucho, pero el celador era un fan del Rey Elvis,
y él lo tenia conquistado haciéndole dibujos de su
ídolo o imitándolo en alguna hora libre, consiguiendo
que frecuentemente pasara por alto sus inasistencias. Hasta que
como era lógico, y gracias a que lo descubrieron vendiendo
unos dibujitos pornográficos en el recreo, fue expulsado
de la Escuela y se puso a trabajar de todo un poco, para ayudar
a sus padres.
Cuando Robertito tenia trece años, la Escuela República
del Brasil organizó un acto escolar para alguna fecha patria,
y aunque él ya no asistía al colegio, la celadora
sabiendo que él y sus amigos solían hacer algunas
imitaciones musicales, los invitaron a participar.
Así fue como decidieron hacer una parodia de una actuación
de Elvis Presley en un programa de TV.
A partir de allí, y de a poco, aprendió a tocar la
guitarra con Enrique Irigoytía, otro chico del barrio, y
formaron varios conjuntos de música moderna: Los Caribes,
el Trío Azul, Los Caniche de Oklahoma, hasta formar el grupo
que denominaron “Los de Fuego”, formado por Enrique
Irigoytía, Lito Vázquez, Héctor Centurión,
Armando Lujan, y Roberto Sánchez, Sandro. En este grupo,
Roberto no era el cantante, sino la guitarra líder, porque
según el, era el que menos mal tocaba la guitarra.
El conjunto se presentó en varios lugares, con relativo éxito
y mayor o menor aceptación, hasta que consiguieron que el
representante artístico Mario Naon, que por entonces representaba
al exitoso grupo “Jakie y los Ciclones”, los escuchara
en un baile en el Club Bomberos de Avellaneda.
Allí, quiso la casualidad o el destino que el cantante, Héctor
Centurión, se quedara sin voz, y que además se le
rompieran las cuerdas de la guitarra a otro de los integrantes,
así que Roberto le pasó la suya y, ya sin instrumento,
se dedicó solamente a cantar....y a hacer todo lo que después
lo haría famoso: bailar, moverse y tirarse por el suelo al
ritmo del rock. La gente deliraba, y el empresario del club exigía
que abandonaran el escenario.
Pero a Naon le gustó el conjunto, y decidió ser su
manager, haciendo un par de cambios: Roberto pasaría a ser
definitivamente Sandro, el nombre que su madre le había querido
poner al nacer y que el Registro Civil no permitió; y además
el grupo pasaría a llamarse “Sandro y Los de Fuego”
repitiendo la formula de su otro exitoso grupo.
Naon consiguió varios bailes por semana, y una prueba en
una empresa grabadora, que los rechazó tan solo con verlos,
la CBS. En Odeón les fue peor, les preguntaron si no tenían
un repertorio mas comercial.
Nuevo intento en la CBS, esta vez mediante un acetato con dos temas
para Los Cinco Latinos, y nuevo rechazo.
Para la tercera vez que Sandro intenta que lo escuchen en la empresa,
mediante un truco realizado de acuerdo con el técnico de
grabación, consiguió que le colocaran el micrófono
en un pasillo y detrás de un biombo....Asi fue como cantó
sin que lo viera el señor Jhon Lear, el mismo ejecutivo que
lo había rechazado dos veces anteriormente...y que ahora,
solo escuchando su voz, le pareció muy bueno y lo contrató....
La cara del buen hombre cuando se encontró con que el cantante
que acababa de contratar era el mismo que él había
rechazado dos veces....debió ser para fotografiarla.
Sin embargo, el contrato fue solamente para Sandro, sin el conjunto,
y así se edito su primer disco simple, con los temas “¿A
esto le llamas amor?” y “Eres el demonio disfrazado”,
que vendió poco y nada. Al poco tiempo se editó otro
simple con suerte similar, y fue el mismo Sandro, desde adentro
de la empresa, quien logró que finalmente también
contrataran al grupo para grabar con ellos....y así fue como
se editó el tema que había quedado grabado como prueba
de grabación, el tema “Hay mucha agitación”
que por cierto fue uno de sus mas grandes éxitos.
Mientras tanto, en el 6 debutaron en el programa “Sábados
Circulares” de Pipo Mancera, donde inmediatamente llamaron
la atención... Un grupo de rock, con un cantante muy sexy,
vestido de cuero negro, que meneaba la pelvis y terminaba cantando
tirándose por el suelo... no podía pasar desapercibido,
y menos en aquella época.
Así fue como poco después las autoridades del Canal
13, presionados por algunas Ligas de Madres y ese tipo de entidades,
suspendieron a Sandro por varios programas por sus “movimientos
obscenos y pornográficos”.
El señor Mancera, productor del programa, que además
era el de mayor rating de la televisión argentina, se puso
firme y exigió: Si sacan al chico, yo levanto el programa...y
así fue como Sandro y Los de Fuego volvieron a la pantalla...eso
si, a partir de entonces: siempre primeros planos, no sea cosa que
se vieran los movimientos de pelvis.
El grupo duró tres años y dos LP, hasta que Sandro,
que ya estaba asociado con su nuevo representante Oscar Anderle,
se separase del grupo y fuera acompañado por otro, con excelentes
músicos como Bernardo Baraj o Adalberto Cevasco, al que bautizó
el “Black Combo”, como una suerte de homenaje al guitarrista
de Elvis Presley, Bill Black.
Con este grupo grabó un par de discos y muchos recitales,
y fue en esta misma época en que Sandro, junto a Pajarito
Zaguri y el Gordo Martínez, fuera uno de los dueños
o de los creadores de “La Cueva”, un mítico local
de rock en la Avenida Pueyrredon y Juncal, donde día a día
iban a tocar los que luego serian los mas importantes músicos
del rock nacional: Moris, Pappo, Miguel Abuelo, Litto Nebia y demás.
Al tiempo, cuando empezó a aparecer la droga, Sandro prefirió
alejarse del lugar y seguir con su música.
En octubre de 1967, ya prácticamente como solista, Sandro
participa del Primer Festival Buenos Aires de la Canción,
ante la sorpresa de muchos que aun lo consideraban rocker y no entendían
como podía participar en un festival de música melódica....pero,
para sorpresa de todos, y a pesar de que casi no había podido
ensayar con los músicos por una huelga, cantó su tema
“Quiero llenarme de ti” y...barrió con todos.
Ganó por un voto sobre Daniel Toro y a partir de allí
su carrera comenzó a ascender cada vez mas.
En 1969 protagonizo su primera película “Quiero llenarme
de ti”, que fue un enorme éxito, y luego “La
Vida Continua” que siguió por el mismo camino.
No solamente se convirtieron en éxito en Argentina, sino
también en buena parte de América Latina: Venezuela,
Puerto Rico, Santo Domingo, Costa Rica, Ecuador, México y
hasta la parte latina de los Estados Unidos. Ya estaba llegando
a ser “Sandro de América”.
A comienzos de 1970 se estrenó su tercera, y hasta entonces
su mejor película, “Gitano”.
En abril de ese año, mientras filmaba su cuarta película
“Muchacho”, debió interrumpir la filmación
para viajar a Nueva York y cantar en el Madison Square Garden, convirtiéndose
así, en el primer cantante latinoamericano en cantar en ese
estadio, y convirtiéndose también, en la primera transmisión
realizada vía satélite de un espectáculo musical
en el mundo en la historia del satélite.
En 1972 logro cantar por primera vez con enorme éxito en
el Luna Park de Buenos Aires, donde nunca antes había cantado
un artista argentino.... El suceso fue total.
A partir de allí, siguieron giras y éxitos en toda
América, e incluso en España, durante muchos años,
hasta que Sandro decidió dejar de viajar cada vez mas, y
quedarse mas tiempo en su Argentina.
En 1978, después de 5 años sin cantar en Buenos Aires,
realizó un espectacular recital en el teatro Opera, que fue
transmitido en directo por el canal 13, y se llamó “Sandro:
5 años después”, y que además fue a total
beneficio de COAS, una entidad de ayuda a las cooperadoras de los
Hospitales Municipales de Buenos Aires.
Contra todos los pronósticos....Sandro fue una vez mas el
número uno.
Continuó con una gira por el interior del país, donde
hacia mucho que no actuaba, y siempre con gran éxito.
Hasta que en diciembre de 1979, una vez mas en el cine Opera, su
nuevo recital, que esta vez se repitió en una jornada posterior,
y también fue transmitido en directo por el Canal 13.
En 1982, Sandro aceptó un contrato del Canal 2, Telemundo,
de San Juan de Puerto Rico, para protagonizar una telenovela con
actores y actrices locales.
La
novela se llamó “Fue sin querer” y obtuvo un
éxito total en la Isla del Encanto, y en la parte Latina
de USA. En Argentina solo se vio, y no completa, cinco años
después, por el canal 2.
Sandro estuvo viviendo 6 meses en la Isla, grabando la novela y
realizando distintas actuaciones, en el Centro de Bellas Artes de
San Juan, y posteriormente en el Coliseo Roberto Clemente, con entradas
mas “populares”. En todas partes obtuvo un enorme éxito
y el cariño incondicional del publico boricua....
Su actuación en la telenovela obtuvo el premio ACE de la
Asociación Críticos del Espectáculo de Nueva
York, a la mejor actuación en televisión de ese año.
También se editó un disco, con el mismo titulo de
la novela, que se había grabado en Argentina antes de su
partida, pero que curiosamente nunca se editó en el país.
Ya de regreso en Buenos Aires, recién a fines de 1984 estrenó
su nuevo espectáculo, “Vengo a ocupar mi lugar”,
en el Club Rivadavia de la Ciudad de Junín.
Este espectáculo, posteriormente, se exhibió en todo
el país durante un par de temporadas, incluyendo una exitosisima
temporada en el teatro Astros de Buenos Aires, y se lo llevó
en gira por varios países de América Latina.
En 1986, Sandro ideó un espectáculo muy original y
muy diferente al anterior, que presentó durante el mes de
diciembre, también en el teatro Astros.
El show se llamaba “A fuego y piel” y era una suerte
de obra teatral unipersonal, donde Sandro como único actor,
contaba una historia de amores, desengaños y desencuentros.
Mucha gente pensaba que eso no era lo que querían de Sandro
y no les gustaba tanto....ahora, viéndolo a la distancia,
seguramente fue una vez mas en las que Sandro se adelantó
al tiempo y ahora seria perfectamente aceptado.
A fuego y piel terminó a fin de año en el Astros,
y el siguiente sábado, 4 de enero de 1987, Sandro estrenó
una vez mas en Junín, el espectáculo “Contraluces”,
que según su explicación se basaba en que “la
realidad tiene tres puntos de vista: el tuyo, el mío y el
correcto”. Y así las canciones se contradecían:
de No me dejes no, pasaba a Voy a abrazarme a tus pies, para pedir
que me dejes....y así todas.
En este espectáculo, Sandro incluyó un homenaje a
los soldados caídos en Malvinas, lo que le valió no
pocas criticas....pero la verdad es que fue el único que
se acordó de homenajearlos.
El 17 de febrero de 1988, falleció su manager y amigo Oscar
Anderle, luego de una larga y penosa enfermedad.
Para Sandro fue un golpe muy grande porque Oscar, mas que su representante
y su socio, fue como un padre para él.
Por eso, en ese mismo año, y comenzando a celebrar sus 25
años de carrera artística (contados desde la edición
de su primer disco), grabó un LP con la empresa EMI, que
se llamó “Sandro 1988” y contenía la grabación,
con nuevos arreglos, de una docena de sus grandes éxitos,
tales como “Así”, “Penumbras”, “Rosa
Rosa”, “Por algún camino”, “Tengo”
y otros clásicos de su repertorio. La portada del disco solamente
traía la foto de una rosa un poco desgajada, como recuerdo
y homenaje a su amigo.
El 26, 27 y 28 de agosto de ese año, Sandro volvió
a los escenarios con una serie de recitales en el Luna Park, para
festejar sus 25 años de carrera, y los 30 años de
Radio Rivadavia, que auspiciaba el evento. El presentador fue Antonio
Carrizo, uno de los mas prestigiosos locutores de la emisora, que
además tenia mucho que ver con los comienzos de su carrera,
cuando Sandro cantaba rock en “Sábados Continuados”
por el canal 9, en los años 60.
El espectáculo, a pesar de su éxito, no podía
continuar en ese estadio, porque estaba comprometido para distintos
espectáculos por el resto del año, por lo que Sandro
lo paseó por el país con el mismo suceso también
durante 1989.
En 1990, como una gran novedad en su carrera, Sandro inauguró
su compañía grabadora y productora “Excalibur
Records”, con la idea de producir a nuevos artistas e incluso
tener una agencia de publicidad y una grabadora. La misma, funcionó
cerca de un año y por la mala administración o la
estafa de un “amigo” del astro, que produjo perdidas
por varios miles de dólares, dejó de funcionar.
También, en ese mismo año, a partir del mes de agosto,
Sandro fue conductor de un excelente programa musical, “Querido
Sandro”, que se transmitía todos los jueves por el
Canal 13 de Buenos Aires, con la presencia de artistas de todos
los géneros, de categoría tales como Valeria Lynch,
Leonardo Favio, Sergio Denis, Pappo, Ignacio Copani, Marilina Ross,
Juan Carlos Baglietto, Myriam Hernández, Lucecita Benítez,
Antonio Gasalla, Pepe Soriano, Nicolas Mancera y el Grupo Midachi,
entre otros.
El programa tenia un aceptable nivel de audiencia, a pesar de la
critica sistemática que le hacian desde los demás
canales y revistas relacionadas a éstos.
Finalmente, el programa duró más de cuatro meses y
ganó un premio “Martín Fierro” al mejor
programa musical del año.
En el 90, también grabó un nuevo disco y espectáculo,
ambos titulados “Volviendo a casa”, jugando con su regreso
a la compañía CBS, ahora Sony Music, donde había
comenzado su carrera, e incluso la portada del disco era una foto
idéntica a la tapa de su primer LP, y mas chiquita a un costado,
la foto original.
El año 1992 fue muy difícil para Roberto Sánchez,
mas que para Sandro, porque luego de varios meses de luchar contra
un cáncer, falleció su madre, doña Nina. Todo
esto le trajo algunos problemas de salud, que derivaron en una internación
con un pre-infarto, en los primeros meses de 1993.-
Sin embargo, a pesar de todo, el 2 de abril de ese año volvió
a cantar, esta vez en una gira por el Gran Buenos Aires que comenzó
en la Ciudad de Quilmes, con un espectáculo que, igual que
su ultimo disco, grabado unos meses antes, tituló “Con
gusto a mujer”, y que poco a poco fue deparándole mayores
alegrías y fortaleciendo su salud.
En junio de 1993, Sandro debutó en el teatro Gran Rex de
Buenos Aires, con un espectáculo que tituló “30
años de magia”.
Tenia 20 kilos de más y un ojo casi totalmente cerrado por
una molesta inflamación que no le impidió seducir
a las 3500 personas que llenaron el teatro mas grande de Buenos
Aires, no solo esa noche, sino las 17 que siguieron. Estableciendo
un nuevo record de presentaciones en ese teatro, que hasta entonces
tenia el grupo Soda Stereo con 13, pero que Sandro batió
ampliamente con 18, que podrían haber sido mas.
Los 30 años de magia de Sandro con el disco, además
de festejarse sobre el escenario del Gran Rex, también se
complementaban con un contrato de exclusividad con el canal 11,
Telefé, que lo llevó a presentarse en varios programas
de la emisora con singular suceso y puntajes de audiencia. Así,
Ritmo de la Noche, Video match, Jugate Conmigo, Hola Susana y Grande,
Pa!, la telenovela de mayor éxito de ese momento, donde participó
como actor (aunque haciendo de Sandro) en varios capítulos.
Simultáneamente, el canal decidió poner como leit
motiv de la telenovela venezolana “El destino”, el tema
que Sandro había grabado para su último disco, a dúo
con la reina del bolero, la cubana Olga Guillot. Una impecable versión
del tema de Chico Novarro, “Arráncame la vida”,
que se convirtió en un gran éxito de la música
romántica.
Este era un tema incluido en su último disco, que hacia fin
de año ganó el premio “ACE” (Asociación
Cronistas del Espectáculo) al mejor disco melódico
del año, y también fue Sandro el ganador del “ACE
de oro”, sobre otra firme candidata, Mercedes Sosa, que se
apresuró a felicitarlo y abrazarlo. La sorpresa de dicha
entrega, no obstante, no fue tanto que Sandro ganara el premio mas
importante, sino que después de una dieta con un médico
uruguayo de gran popularidad por entonces, con un método
respiratorio de la filosofía china, el ídolo apareció
con 20 kilos menos y una silueta digna de sus mejores épocas.
En el verano del 94, Sandro presentó sus “30 años
de magia” en el teatro Neptuno de Mar del Plata, donde tras
un debut accidentado y poco exitoso, logró llenar en todas
y cada una de las funciones, y se alzó con dos premios “Estrella
de mar”, uno a la mejor producción y el otro al mejor
espectáculo musical.
Sandro agradeció su premio, y dijo que quería compartirlo
con Violeta Rivas y Néstor Fabian, que estaban actuando desde
el comienzo de la temporada, y que sin embargo no habían
sido tenidos en cuenta y ni siquiera integraban la terna de postulantes.
Hasta 1996, Sandro no volvió a los escenarios. A mediados
de año, después de muchos rumores de enfermedades
e internaciones varias, nunca comprobadas, se estrenó en
el teatro “El Circulo” de la Ciudad de Rosario, su nuevo
espectáculo “Historia Viva”, que irónicamente
Sandro comenzaba con el tema de Maria Elena Walsh, “Como la
cigarra”.
"Tantas veces me mataron/ tantas veces me morí/ sin
embargo estoy aquí....resucitando” entonaba Sandro
apareciendo desde el interior de un libro gigante.
Este show se presentó en Rosario, Junín y San Nicolas,
donde tuvieron que fabricar un nuevo cartel de “No hay más
localidades”, porque hacía tanto tiempo que no se usaba
que nadie sabia donde encontrar el anterior.
Cuando llegó al Gran Rex, la gente disfrutaba enormemente
de este show que, entre otras cosas, tenia la participación
de un simpático “mayordomo” que le pedía
a Sandro que cantara “las canciones de antes”, cada
vez que él intentaba cantar un tema nuevo o no tan difundido
como los anteriores. También tenia un homenaje a la bandera
argentina, que desde entonces siempre acompaña al ídolo
en todos sus shows. Y como una cosa bastante curiosa, Sandro relataba
el cuento de Oscar Wilde, “El ruiseñor y la rosa”
y milagrosamente lograba que las 3500 vociferantes espectadoras,
lo escucharan en un silencio casi religioso durante unos 20 minutos.
Para volver al poco rato a su entusiasmo habitual.
El espectáculo se grabó en un disco, en vivo, el primero
de su carrera grabado y editado en Argentina (existe un LP grabado
en vivo en Puerto Rico, y algunos temas en México editados
en distintos países). El disco se llamó “Historia
Viva” igual que el show, y la preventa del mismo tenia un
porcentaje donado a FUNDAI, una asociación de lucha contra
el SIDA. El atractivo de comprar el CD o cassette con anterioridad
a su salida a la venta, era que en determinada fecha, el propio
Sandro entregaría el disco, autografiado, a cada comprador.
Así fue como, el 19 de septiembre de 1993, un par de días
antes de terminar esa temporada de recitales en el Gran Rex, donde
batió su propio récord, con 27 funciones correlativas,
una larga fila daba vuelta a la manzana donde se encuentra el “Alto
Palermo Shopping”, con la esperanza de ver al ídolo
y recibir de sus manos el disco. Durante un par de horas, así
fue, pero el mal tiempo le jugó una mala pasada al cantante,
que sufrió un fuerte ataque de tos y debió retirarse
sin haber podido atender a la totalidad de los presentes....Una
tarea casi sobrehumana, si nos atenemos a la enorme cantidad de
gente presente.
Ese fin de semana Sandro se despidió del Gran Rex con Historia
Viva para no volver a aparecer sobre un escenario, una vez mas,
hasta dos años después.
Una vez mas, después de muchos rumores de enfermedades, incluso
terminales, en julio de 1998, Sandro fue sorprendido por una cámara
del programa “Rumores”, a la salida del consultorio
de su dentista, donde aprovechó para aclarar que “Nunca
estuve internado, que no tengo cáncer, y estoy muy bien”...aunque
como había salido con un barbijo cubriendo la mitad de su
cara, la cosa no sonaba muy convincente....y los rumores continuaron.
Hasta que el 18 de septiembre de 1998, debutó una vez mas
en Rosario, esta vez en el teatro “Fundación Astengo”,
con su nuevo espectáculo “Gracias...35 años
de amores y pasiones”. Allí, un Sandro muy emocionado
agradeció a la gente por su cariño y consecuencia
y contó que le parecía un milagro estar allí
sobre el escenario, porque había estado enfermo y pensó
que todo había terminado. El show fue excelente y muy emotivo,
y al finalizar, ante las cámaras de Crónica TV, Sandro
contó que el año anterior, había dejado de
fumar definitivamente, que una noche, al ir a subir los 24 escalones
que llevan desde la planta baja hasta su dormitorio, y al llegar
a los 7 escalones tuvo que detenerse porque se quedó sin
aire, y estuvo casi dos minutos para recuperar el aliento, que al
llegar arriba se vio en el espejo y notó que se iba poniendo
azul, de modo que abrió la ventana para conseguir algo de
aire y normalizar relativamente su respiración.
La cuestión es que “gracias” a su adicción
al cigarrillo, según sus propias palabras, “fabriqué
artesanalmente durante 40 años, un enfisema espectacular”,
a pesar de lo cual, con el cariño y la compañía
de la gente, Sandro batió un récord en Rosario, realizando
11 funciones en los teatros “El Circulo” y “Fundación
Astengo”, alternativamente. La misma ciudad y en el mismo
año, en que tanto Julio Iglesias como Ricky Martin debieron
suspender las actuaciones anunciadas, por falta de público.
Este espectáculo, contenía un homenaje al cantor de
tangos Alberto Moran, mediante la interpretación de Sandro
del tango “Pasional”, y otro a Miguel de Molina, con
“Te lo juro yo”. Durante las presentaciones del espectáculo
en el Gran Rex, la viuda y la hija de Alberto Morán se acercaron
al teatro para entregarle a Sandro un premio que Sadaic le había
entregado a Morán unos años antes, y que éste
había dejado prácticamente como un legado para Sandro,
incluso con una carta de puño y letra dirigida al ídolo
de la canción popular. Roberto se emocionó tanto al
recibir esta suerte de homenaje por parte de quien había
sido su ídolo, que no sabia como seguir el show y le costó
mucho retomar el ritmo de
También, en medio de aquella temporada, Mirtha Legrand realizó
una donación a la Asociación Argentina de Actores,
cuya mutual estaba pasando por un momento muy difícil, al
ser embargada por la Dirección General Impositiva por falta
de pago de ciertos impuestos. Sandro, contra su costumbre, realizó
una donación de 15 mil dólares a la entidad, con este
mismo fin, y lohizo publico, con la intención que otros actores,
que pudieran hacerlo, siguieran su ejemplo y el de Mirtha....no
lo logró. Pero en cambio, una delegación de la Asociación,
compuesta por la gran actriz Ana María Casó, y los
jóvenes Leonardo Sbaraglia, Paola Krum, Gaston Pauls y otros,
se acercaron al teatro para hacerle entrega de una plaqueta como
homenaje y agradecimiento por su espontánea y generosa donación.
Además, ese mismo día, Sandro ordenó que se
habilitara una de las boleterías del Gran Rex para que estos
chicos pudieran allí vender entradas para un Festival que
habían organizado con el fin de recaudar fondos para la entidad.
La temporada de Sandro en el Gran Rex con “Gracias... 35 años
de amores y pasiones” empezó el 16 de octubre, con
26 funciones totalmente agotadas, y terminó el 28 de febrero
de 1999, con un nuevo record de 40 funciones consecutivas, y habiendo
logrado que el teatro, por primera vez en sus casi 100 años
de vida, estuviera abierto durante el verano.
El 1º de julio de 2000, Sandro realizó su única
presentación del año, en el Luna Park, y para una
fiesta privada del aniversario de la empresa de venta de cosméticos
“Avon”. Siete mil de las mejores vendedoras de la empresa
disfrutaron de un recital de dos horas de Sandro.
Los demás, esperamos pacientemente poco mas de un mes, hasta
el 19 de agosto, para acercarnos a su casa en el día de su
cumpleaños....y para sorpresa de todo el mundo, cerca de
las 5 de la tarde, Sandro apareció en la puerta de su casa,
saludando a todos sus fans reunidos allí, y además
permitió que de a tres o cuatro personas, ingresaran en la
casa para saludarlo y tomarse una fotografía con él.
Casi tres horas después, volvió a salir a la puerta
para anunciar que no podría seguir atendiendo porque tenia
que marcharse. Y al poco rato se asomó por encima del altísimo
paredón que rodea su hogar, para que todo el mundo lo viera
y se retirasen tranquilos. Nadie se enojó y todos nos fuimos
contentos.
Para verlo de nuevo sobre los escenarios, y sorteando algunos anuncios
de retiro de ciertas revistas, hubo que esperar hasta el 22 de junio
de 2001, cuando Sandro presentó en Rosario, una vez mas,
en el teatro “El Circulo”, su nuevo espectáculo
teatral-musical “El hombre de la rosa”, donde lo acompañaban
además, los actores Juan José Camero y Matias Santoianni,
quienes estaban a cargo de la parte teatral del show.
El debut fue un éxito total, pero era evidente que el cantante
no pasaba por su mejor momento de salud. El mismo explicó
al comenzar el show, que además de su enfisema, venía
con una fuerte bronquitis, y que en algún momento había
pensado en suspender la actuación, pero después “Me
dije....Rosario es mi novia, y no podía dejar de venir a
visitarla”.
Naturalmente, su estado de salud, sumado a los nervios del debut
y de no estar en la plenitud de sus condiciones físicas,
le hizo mas difícil cumplir una performance como las que
nos tiene acostumbrados. Sin embargo, el show se hizo como siempre,
y solamente dejo de cantar dos temas, pero terminó como siempre,
con “Penumbras”, que se llevó todos los aplausos....aunque
la imagen que claramente se vio por TV y personalmente quienes estuvimos
allí, cuando se retiraba del escenario, haciendo señas
por una mascara de oxigeno...no contribuyó precisamente a
tranquilizar a su publico.
No obstante, un rato después Sandro, ya recuperado y muy
contento, habló en directo por Radio Mitre de Buenos Aires,
y concedió una extensa nota al canal de cable “Crónica
TV” que siempre están cerca de los fenómenos
populares.
Ya, en el recital del día siguiente, sábado 23 de
junio de 2001, Sandro había echado mano a su ingenio, y en
esa oportunidad utilizó lo que después daría
en llamar “el micrófono de Mac Gyver”, por la
facilidad del personaje de la serie televisiva, para solucionar
problemas con los elementos mas sencillos.
Así fue que Sandro y su kinesiologo, Ivan Guevara, le adhirieron
al micrófono un cañito plástico conectado a
un tubo de oxígeno, por el cual le daban dosis de oxígeno
cuando lo necesitaba en el transcurso del espectáculo, y
la cosa empezó a funcionar muy bien.
Sandro no dijo nada de esto, hasta que la prensa empezó a
comentar cosas raras y a dar insólitas explicaciones sobre
el asunto. Así fue como, en su show de un par de semanas
después, en la Ciudad de Junín, aclaró esto
y solamente logró mayor adoración, si cabe, de parte
del público, que sentía que estaba haciendo un esfuerzo
para ellos.
El espectáculo, en si, era un espectáculo teatral-musical,
de dos horas de duración. Los actores Juan José Camero
y Matias Santoianni estaban a cargo de la parte teatral, para la
cual Sandro solía pedir respeto y silencio, porque enfrentar
a 3500 mujeres que solamente querían ver al ídolo,
y lograr además que les prestaran atención....no resultaba
nada fácil.
Sin embargo, con una pequeña ayudita de mis amigos, lo lograron.
Las canciones de Sandro se iban mechando e integrando con los textos
de los dos actores. Así desfilaban 14 canciones: “El
hombre de la rosa”, “Un gusto a mujer”, “Agua
Caliente”, “Sin Sentido”, “Te quiero tanto,
amada mía”, “Me amas y me dejas”, “Tengo”,
“No me dejes,no, mi amor”, una creación impecable
de “Honrar la vida”, el tema de Eladia Blázquez,
así como de “El día que me quieras”; “Señora
de mi corazón”, “Así”, “Porque
yo te amo” y “Penumbras”.
Curiosamente, a pesar del título, no se incluía “Rosa
Rosa” entre los temas del repertorio. Solamente lo cantó
en uno de sus shows, el del 5 de agosto de 2001.
El recital de la medianoche del 18 de agosto, cuando ya comenzaba
a vivirse su cumpleaños número 56, contuvo varias
sorpresas: las 3500 personas que llenamos el Gran Rex, le cantamos
el Feliz Cumpleaños logrando emocionarlo inmediatamente....pero
la cosa no quedó acá, porque Valeria Lynch apareció
por uno de los pasillos, cantando también el cumpleaños
feliz y trayendo una torta con velita y todo, para festejar.
Cuando Valeria subió al escenario y lo abrazó, Sandro
quedó tan sorprendido que no sabia que decir...y convengamos
que no es fácil dejarlo sin palabras. Apagó la velita
de la torta, y agradeció tantas alegrías. Sus músicos,
uno a uno, fueron dejando los instrumentos para abrazarlo en el
medio del escenario, e incluso Ivan Guevara, su kinesiologo, quien
monitoreaba todo el asunto del oxígeno, entre bambalinas...se
acercó para saludarlo, y una vez que Sandro aclaró
de quien se trataba, se llevó una de las mayores ovaciones
de la noche.
La otra, la mayor, quedó reservada para la gran sorpresa
de esa noche, cuando Roberto, tal vez conmovido por tantas emociones,
agradeció el poder estar allí cantando “a María,
mi mujer....” y le dedicó a ella el show....Finalmente,
ante la insistencia del publico, Sandro pidió a Maria que
se levantara de su asiento y que la iluminaran, para que la gente
pudiera verla...y aplaudirla. Ella saludó tímidamente
y al apagarse las luces no podía contener las lágrimas
de emoción.
El domingo 19 de agosto, casi una fiesta nacional por estas épocas,
fue llegando cada vez mas gente a las cercanías de Beruti
251, en Banfield, solo para ver a Sandro, si es que salía
a saludar como había hecho el año anterior. Un prolijo
cartelito pegado en la puerta, indicaba que “el señor
Sandro atenderá a partir de las 16,30 horas”, casi,
casi como el dentista.
Puntualmente, cuando ya había cerca de 5.000 personas en
los alrededores de su casa y la cola que esperaba para eventualmente,
poder entrar, ya tenia tres cuadras y doblaba por dos esquinas.....el
homenajeado salió a la puerta y saludó a la gente
allí reunida, realizó unas pocas declaraciones a los
periodistas televisivos que esperaban hacía horas, y a los
pocos minutos empezaron a ingresar las fans que estaban haciendo
cola desde muy temprano.
Naturalmente, todas (y todos) salían felices de este encuentro
de pocos minutos.
La temporada de espectáculos se extendió hasta el
30 de setiembre en Buenos Aires, y hasta el 7 de octubre en Rosario,
donde terminó la temporada, en el mismo lugar en que había
empezado cuatro meses antes.
Una semana después, Sandro presentó en conferencia
de prensa en el Hotel Hilton de Buenos Aires, su primer disco grabado
en estudios, después de ocho años. Su anterior disco
editado en 1996, era una grabación en vivo de sus shows en
el teatro Gran Rex.
En esta oportunidad, se trató de un disco conceptual, con
11 temas dedicados a la madre, conteniendo temas de Joan Manuel
Serrat, Víctor Manuel, tangos de Alberto Morán y canciones
tradicionales como “Pobre mi madre querida”. Solo contiene
un tema de autoria del propio Sandro, “Hay una niña
en el puente”, que trata sobre el problema de las madres solteras.
El disco es excelente, y en poco mas de un mes, sin la menor difusión,
se convirtió en Disco de Platino.
También, en estos días, después de 7 u 8 años
de no asistir a ningún programa de TV, estuvo como invitado
en el programa de Susana Giménez, por Telefe... donde una
vez más deslumbró por su sinceridad, inteligencia
y simpatía...y deleitó a los espectadores con algunos
de sus mejores temas.
Cuando todo esto terminó, como es habitual, no se supo mas
de Sandro....hasta que en los primeros días de mayo se le
ocurrió declarar a un diario chileno que había quedado
atrapado en el corralito...lo que dio pie a toda clase de comentarios
en programas de chimentos y los delirios más grandes en diferentes
medios televisivos y gráficos.
Y posteriormente una mujer que declaró a ciertos programas
de chimentos que Sandro estaba en peligro porque su esposa intentaba
matarlo para quedarse con su dinero. Sandro la desmintió
inmediatamente, pero no alcanzó para que la señora
dejara de insistir con sus declaraciones.
De todos modos, lo más importante es que Sandro, a quien
se lo vio perfectamente en oportunidad de realizarse un combate
de boxeo en el Luna Park, el 13 de julio de 2002, en un video donde
daba su testimonio sobre Tito Lectoure, dueño y director
del estadio, fallecido un par de meses antes.
Y el domingo 14 de julio, en el programa “Platea” que
su amiga la periodista Nora Lafon, junto con Alicia Petty, conduce
en Radio Del Plata, Sandro anunció que el año próximo
realizará nuevos shows.... y allí estaremos todos
quienes lo admiramos y lo queremos, para disfrutar de su música,
su simpatía, su inteligencia y su calidad humana y musical.
El cantante está internado desde el pasado 9 de julio en
el Instituto del Diagnóstico, en Barrio Norte, donde estuvo
en terapia intensiva y hasta los médicos evaluaron un trasplante
de pulmón, dado el deterioro de su salud, a consecuencia
de su adicción al cigarrillo.
Luego de varios años, Sandro no podrá estar con sus
"chicas" o sus "nenas" como él llama
a sus seguidoras, para festejar su 60 cumpleaños en su fecha
original, y el "Feliz cumpleaños" deberá
esperar hasta noviembre.
Un artista único, excepcional que sigue entreteniendo como
siempre, y emocionando más que nunca.
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