BIOGRAFIAS
SANDRO

El 19 de agosto de 1945, a las 3 de la madrugada, en la Maternidad Sardá de Parque Patricios, nació Roberto Sánchez, el primero y único hijo de la pareja formada por Vicente Sánchez e Irma Nydia Ocampo.
Como el chico era demasiado inquieto y su madre, cuando él cumplió un año, ya estaba enferma de artrosis deformante, no podía correrlo ni atenderlo demasiado, por lo que encontraron una solución para que no se escapara todo el tiempo de su casa, y así fue como aprendió a leer y escribir a muy temprana edad y entró en la escuela República del Brasil, directamente en segundo grado.
A poco de terminar el colegio primario, y seguramente inducido por los deseos de sus padres, aunque él mismo no tuviera demasiado interés, ingresó al Colegio Nacional Mariano Moreno para estudiar el bachillerato, pero de acuerdo a sus propias palabras, esa clase de estudio no le interesaba, asistía a clase solamente con el libro de francés....porque era chiquito y era el único que le cabía en el bolsillo de la campera de cuero.
Solía faltar mucho, pero el celador era un fan del Rey Elvis, y él lo tenia conquistado haciéndole dibujos de su ídolo o imitándolo en alguna hora libre, consiguiendo que frecuentemente pasara por alto sus inasistencias. Hasta que como era lógico, y gracias a que lo descubrieron vendiendo unos dibujitos pornográficos en el recreo, fue expulsado de la Escuela y se puso a trabajar de todo un poco, para ayudar a sus padres.
Cuando Robertito tenia trece años, la Escuela República del Brasil organizó un acto escolar para alguna fecha patria, y aunque él ya no asistía al colegio, la celadora sabiendo que él y sus amigos solían hacer algunas imitaciones musicales, los invitaron a participar.
Así fue como decidieron hacer una parodia de una actuación de Elvis Presley en un programa de TV.
A partir de allí, y de a poco, aprendió a tocar la guitarra con Enrique Irigoytía, otro chico del barrio, y formaron varios conjuntos de música moderna: Los Caribes, el Trío Azul, Los Caniche de Oklahoma, hasta formar el grupo que denominaron “Los de Fuego”, formado por Enrique Irigoytía, Lito Vázquez, Héctor Centurión, Armando Lujan, y Roberto Sánchez, Sandro. En este grupo, Roberto no era el cantante, sino la guitarra líder, porque según el, era el que menos mal tocaba la guitarra.
El conjunto se presentó en varios lugares, con relativo éxito y mayor o menor aceptación, hasta que consiguieron que el representante artístico Mario Naon, que por entonces representaba al exitoso grupo “Jakie y los Ciclones”, los escuchara en un baile en el Club Bomberos de Avellaneda.
Allí, quiso la casualidad o el destino que el cantante, Héctor Centurión, se quedara sin voz, y que además se le rompieran las cuerdas de la guitarra a otro de los integrantes, así que Roberto le pasó la suya y, ya sin instrumento, se dedicó solamente a cantar....y a hacer todo lo que después lo haría famoso: bailar, moverse y tirarse por el suelo al ritmo del rock. La gente deliraba, y el empresario del club exigía que abandonaran el escenario.
Pero a Naon le gustó el conjunto, y decidió ser su manager, haciendo un par de cambios: Roberto pasaría a ser definitivamente Sandro, el nombre que su madre le había querido poner al nacer y que el Registro Civil no permitió; y además el grupo pasaría a llamarse “Sandro y Los de Fuego” repitiendo la formula de su otro exitoso grupo.
Naon consiguió varios bailes por semana, y una prueba en una empresa grabadora, que los rechazó tan solo con verlos, la CBS. En Odeón les fue peor, les preguntaron si no tenían un repertorio mas comercial.
Nuevo intento en la CBS, esta vez mediante un acetato con dos temas para Los Cinco Latinos, y nuevo rechazo.
Para la tercera vez que Sandro intenta que lo escuchen en la empresa, mediante un truco realizado de acuerdo con el técnico de grabación, consiguió que le colocaran el micrófono en un pasillo y detrás de un biombo....Asi fue como cantó sin que lo viera el señor Jhon Lear, el mismo ejecutivo que lo había rechazado dos veces anteriormente...y que ahora, solo escuchando su voz, le pareció muy bueno y lo contrató....
La cara del buen hombre cuando se encontró con que el cantante que acababa de contratar era el mismo que él había rechazado dos veces....debió ser para fotografiarla.
Sin embargo, el contrato fue solamente para Sandro, sin el conjunto, y así se edito su primer disco simple, con los temas “¿A esto le llamas amor?” y “Eres el demonio disfrazado”, que vendió poco y nada. Al poco tiempo se editó otro simple con suerte similar, y fue el mismo Sandro, desde adentro de la empresa, quien logró que finalmente también contrataran al grupo para grabar con ellos....y así fue como se editó el tema que había quedado grabado como prueba de grabación, el tema “Hay mucha agitación” que por cierto fue uno de sus mas grandes éxitos.
Mientras tanto, en el 6 debutaron en el programa “Sábados Circulares” de Pipo Mancera, donde inmediatamente llamaron la atención... Un grupo de rock, con un cantante muy sexy, vestido de cuero negro, que meneaba la pelvis y terminaba cantando tirándose por el suelo... no podía pasar desapercibido, y menos en aquella época.
Así fue como poco después las autoridades del Canal 13, presionados por algunas Ligas de Madres y ese tipo de entidades, suspendieron a Sandro por varios programas por sus “movimientos obscenos y pornográficos”.
El señor Mancera, productor del programa, que además era el de mayor rating de la televisión argentina, se puso firme y exigió: Si sacan al chico, yo levanto el programa...y así fue como Sandro y Los de Fuego volvieron a la pantalla...eso si, a partir de entonces: siempre primeros planos, no sea cosa que se vieran los movimientos de pelvis.
El grupo duró tres años y dos LP, hasta que Sandro, que ya estaba asociado con su nuevo representante Oscar Anderle, se separase del grupo y fuera acompañado por otro, con excelentes músicos como Bernardo Baraj o Adalberto Cevasco, al que bautizó el “Black Combo”, como una suerte de homenaje al guitarrista de Elvis Presley, Bill Black.
Con este grupo grabó un par de discos y muchos recitales, y fue en esta misma época en que Sandro, junto a Pajarito Zaguri y el Gordo Martínez, fuera uno de los dueños o de los creadores de “La Cueva”, un mítico local de rock en la Avenida Pueyrredon y Juncal, donde día a día iban a tocar los que luego serian los mas importantes músicos del rock nacional: Moris, Pappo, Miguel Abuelo, Litto Nebia y demás.
Al tiempo, cuando empezó a aparecer la droga, Sandro prefirió alejarse del lugar y seguir con su música.
En octubre de 1967, ya prácticamente como solista, Sandro participa del Primer Festival Buenos Aires de la Canción, ante la sorpresa de muchos que aun lo consideraban rocker y no entendían como podía participar en un festival de música melódica....pero, para sorpresa de todos, y a pesar de que casi no había podido ensayar con los músicos por una huelga, cantó su tema “Quiero llenarme de ti” y...barrió con todos. Ganó por un voto sobre Daniel Toro y a partir de allí su carrera comenzó a ascender cada vez mas.
En 1969 protagonizo su primera película “Quiero llenarme de ti”, que fue un enorme éxito, y luego “La Vida Continua” que siguió por el mismo camino.
No solamente se convirtieron en éxito en Argentina, sino también en buena parte de América Latina: Venezuela, Puerto Rico, Santo Domingo, Costa Rica, Ecuador, México y hasta la parte latina de los Estados Unidos. Ya estaba llegando a ser “Sandro de América”.
A comienzos de 1970 se estrenó su tercera, y hasta entonces su mejor película, “Gitano”.
En abril de ese año, mientras filmaba su cuarta película “Muchacho”, debió interrumpir la filmación para viajar a Nueva York y cantar en el Madison Square Garden, convirtiéndose así, en el primer cantante latinoamericano en cantar en ese estadio, y convirtiéndose también, en la primera transmisión realizada vía satélite de un espectáculo musical en el mundo en la historia del satélite.
En 1972 logro cantar por primera vez con enorme éxito en el Luna Park de Buenos Aires, donde nunca antes había cantado un artista argentino.... El suceso fue total.
A partir de allí, siguieron giras y éxitos en toda América, e incluso en España, durante muchos años, hasta que Sandro decidió dejar de viajar cada vez mas, y quedarse mas tiempo en su Argentina.
En 1978, después de 5 años sin cantar en Buenos Aires, realizó un espectacular recital en el teatro Opera, que fue transmitido en directo por el canal 13, y se llamó “Sandro: 5 años después”, y que además fue a total beneficio de COAS, una entidad de ayuda a las cooperadoras de los Hospitales Municipales de Buenos Aires.
Contra todos los pronósticos....Sandro fue una vez mas el número uno.
Continuó con una gira por el interior del país, donde hacia mucho que no actuaba, y siempre con gran éxito.
Hasta que en diciembre de 1979, una vez mas en el cine Opera, su nuevo recital, que esta vez se repitió en una jornada posterior, y también fue transmitido en directo por el Canal 13.
En 1982, Sandro aceptó un contrato del Canal 2, Telemundo, de San Juan de Puerto Rico, para protagonizar una telenovela con actores y actrices locales.
La novela se llamó “Fue sin querer” y obtuvo un éxito total en la Isla del Encanto, y en la parte Latina de USA. En Argentina solo se vio, y no completa, cinco años después, por el canal 2.
Sandro estuvo viviendo 6 meses en la Isla, grabando la novela y realizando distintas actuaciones, en el Centro de Bellas Artes de San Juan, y posteriormente en el Coliseo Roberto Clemente, con entradas mas “populares”. En todas partes obtuvo un enorme éxito y el cariño incondicional del publico boricua....
Su actuación en la telenovela obtuvo el premio ACE de la Asociación Críticos del Espectáculo de Nueva York, a la mejor actuación en televisión de ese año.
También se editó un disco, con el mismo titulo de la novela, que se había grabado en Argentina antes de su partida, pero que curiosamente nunca se editó en el país.
Ya de regreso en Buenos Aires, recién a fines de 1984 estrenó su nuevo espectáculo, “Vengo a ocupar mi lugar”, en el Club Rivadavia de la Ciudad de Junín.
Este espectáculo, posteriormente, se exhibió en todo el país durante un par de temporadas, incluyendo una exitosisima temporada en el teatro Astros de Buenos Aires, y se lo llevó en gira por varios países de América Latina.
En 1986, Sandro ideó un espectáculo muy original y muy diferente al anterior, que presentó durante el mes de diciembre, también en el teatro Astros.
El show se llamaba “A fuego y piel” y era una suerte de obra teatral unipersonal, donde Sandro como único actor, contaba una historia de amores, desengaños y desencuentros. Mucha gente pensaba que eso no era lo que querían de Sandro y no les gustaba tanto....ahora, viéndolo a la distancia, seguramente fue una vez mas en las que Sandro se adelantó al tiempo y ahora seria perfectamente aceptado.
A fuego y piel terminó a fin de año en el Astros, y el siguiente sábado, 4 de enero de 1987, Sandro estrenó una vez mas en Junín, el espectáculo “Contraluces”, que según su explicación se basaba en que “la realidad tiene tres puntos de vista: el tuyo, el mío y el correcto”. Y así las canciones se contradecían: de No me dejes no, pasaba a Voy a abrazarme a tus pies, para pedir que me dejes....y así todas.
En este espectáculo, Sandro incluyó un homenaje a los soldados caídos en Malvinas, lo que le valió no pocas criticas....pero la verdad es que fue el único que se acordó de homenajearlos.
El 17 de febrero de 1988, falleció su manager y amigo Oscar Anderle, luego de una larga y penosa enfermedad.
Para Sandro fue un golpe muy grande porque Oscar, mas que su representante y su socio, fue como un padre para él.
Por eso, en ese mismo año, y comenzando a celebrar sus 25 años de carrera artística (contados desde la edición de su primer disco), grabó un LP con la empresa EMI, que se llamó “Sandro 1988” y contenía la grabación, con nuevos arreglos, de una docena de sus grandes éxitos, tales como “Así”, “Penumbras”, “Rosa Rosa”, “Por algún camino”, “Tengo” y otros clásicos de su repertorio. La portada del disco solamente traía la foto de una rosa un poco desgajada, como recuerdo y homenaje a su amigo.
El 26, 27 y 28 de agosto de ese año, Sandro volvió a los escenarios con una serie de recitales en el Luna Park, para festejar sus 25 años de carrera, y los 30 años de Radio Rivadavia, que auspiciaba el evento. El presentador fue Antonio Carrizo, uno de los mas prestigiosos locutores de la emisora, que además tenia mucho que ver con los comienzos de su carrera, cuando Sandro cantaba rock en “Sábados Continuados” por el canal 9, en los años 60.
El espectáculo, a pesar de su éxito, no podía continuar en ese estadio, porque estaba comprometido para distintos espectáculos por el resto del año, por lo que Sandro lo paseó por el país con el mismo suceso también durante 1989.
En 1990, como una gran novedad en su carrera, Sandro inauguró su compañía grabadora y productora “Excalibur Records”, con la idea de producir a nuevos artistas e incluso tener una agencia de publicidad y una grabadora. La misma, funcionó cerca de un año y por la mala administración o la estafa de un “amigo” del astro, que produjo perdidas por varios miles de dólares, dejó de funcionar.
También, en ese mismo año, a partir del mes de agosto, Sandro fue conductor de un excelente programa musical, “Querido Sandro”, que se transmitía todos los jueves por el Canal 13 de Buenos Aires, con la presencia de artistas de todos los géneros, de categoría tales como Valeria Lynch, Leonardo Favio, Sergio Denis, Pappo, Ignacio Copani, Marilina Ross, Juan Carlos Baglietto, Myriam Hernández, Lucecita Benítez, Antonio Gasalla, Pepe Soriano, Nicolas Mancera y el Grupo Midachi, entre otros.
El programa tenia un aceptable nivel de audiencia, a pesar de la critica sistemática que le hacian desde los demás canales y revistas relacionadas a éstos.
Finalmente, el programa duró más de cuatro meses y ganó un premio “Martín Fierro” al mejor programa musical del año.
En el 90, también grabó un nuevo disco y espectáculo, ambos titulados “Volviendo a casa”, jugando con su regreso a la compañía CBS, ahora Sony Music, donde había comenzado su carrera, e incluso la portada del disco era una foto idéntica a la tapa de su primer LP, y mas chiquita a un costado, la foto original.
El año 1992 fue muy difícil para Roberto Sánchez, mas que para Sandro, porque luego de varios meses de luchar contra un cáncer, falleció su madre, doña Nina. Todo esto le trajo algunos problemas de salud, que derivaron en una internación con un pre-infarto, en los primeros meses de 1993.-
Sin embargo, a pesar de todo, el 2 de abril de ese año volvió a cantar, esta vez en una gira por el Gran Buenos Aires que comenzó en la Ciudad de Quilmes, con un espectáculo que, igual que su ultimo disco, grabado unos meses antes, tituló “Con gusto a mujer”, y que poco a poco fue deparándole mayores alegrías y fortaleciendo su salud.
En junio de 1993, Sandro debutó en el teatro Gran Rex de Buenos Aires, con un espectáculo que tituló “30 años de magia”.
Tenia 20 kilos de más y un ojo casi totalmente cerrado por una molesta inflamación que no le impidió seducir a las 3500 personas que llenaron el teatro mas grande de Buenos Aires, no solo esa noche, sino las 17 que siguieron. Estableciendo un nuevo record de presentaciones en ese teatro, que hasta entonces tenia el grupo Soda Stereo con 13, pero que Sandro batió ampliamente con 18, que podrían haber sido mas.
Los 30 años de magia de Sandro con el disco, además de festejarse sobre el escenario del Gran Rex, también se complementaban con un contrato de exclusividad con el canal 11, Telefé, que lo llevó a presentarse en varios programas de la emisora con singular suceso y puntajes de audiencia. Así, Ritmo de la Noche, Video match, Jugate Conmigo, Hola Susana y Grande, Pa!, la telenovela de mayor éxito de ese momento, donde participó como actor (aunque haciendo de Sandro) en varios capítulos.
Simultáneamente, el canal decidió poner como leit motiv de la telenovela venezolana “El destino”, el tema que Sandro había grabado para su último disco, a dúo con la reina del bolero, la cubana Olga Guillot. Una impecable versión del tema de Chico Novarro, “Arráncame la vida”, que se convirtió en un gran éxito de la música romántica.
Este era un tema incluido en su último disco, que hacia fin de año ganó el premio “ACE” (Asociación Cronistas del Espectáculo) al mejor disco melódico del año, y también fue Sandro el ganador del “ACE de oro”, sobre otra firme candidata, Mercedes Sosa, que se apresuró a felicitarlo y abrazarlo. La sorpresa de dicha entrega, no obstante, no fue tanto que Sandro ganara el premio mas importante, sino que después de una dieta con un médico uruguayo de gran popularidad por entonces, con un método respiratorio de la filosofía china, el ídolo apareció con 20 kilos menos y una silueta digna de sus mejores épocas.
En el verano del 94, Sandro presentó sus “30 años de magia” en el teatro Neptuno de Mar del Plata, donde tras un debut accidentado y poco exitoso, logró llenar en todas y cada una de las funciones, y se alzó con dos premios “Estrella de mar”, uno a la mejor producción y el otro al mejor espectáculo musical.
Sandro agradeció su premio, y dijo que quería compartirlo con Violeta Rivas y Néstor Fabian, que estaban actuando desde el comienzo de la temporada, y que sin embargo no habían sido tenidos en cuenta y ni siquiera integraban la terna de postulantes.
Hasta 1996, Sandro no volvió a los escenarios. A mediados de año, después de muchos rumores de enfermedades e internaciones varias, nunca comprobadas, se estrenó en el teatro “El Circulo” de la Ciudad de Rosario, su nuevo espectáculo “Historia Viva”, que irónicamente Sandro comenzaba con el tema de Maria Elena Walsh, “Como la cigarra”.
"Tantas veces me mataron/ tantas veces me morí/ sin embargo estoy aquí....resucitando” entonaba Sandro apareciendo desde el interior de un libro gigante.
Este show se presentó en Rosario, Junín y San Nicolas, donde tuvieron que fabricar un nuevo cartel de “No hay más localidades”, porque hacía tanto tiempo que no se usaba que nadie sabia donde encontrar el anterior.
Cuando llegó al Gran Rex, la gente disfrutaba enormemente de este show que, entre otras cosas, tenia la participación de un simpático “mayordomo” que le pedía a Sandro que cantara “las canciones de antes”, cada vez que él intentaba cantar un tema nuevo o no tan difundido como los anteriores. También tenia un homenaje a la bandera argentina, que desde entonces siempre acompaña al ídolo en todos sus shows. Y como una cosa bastante curiosa, Sandro relataba el cuento de Oscar Wilde, “El ruiseñor y la rosa” y milagrosamente lograba que las 3500 vociferantes espectadoras, lo escucharan en un silencio casi religioso durante unos 20 minutos. Para volver al poco rato a su entusiasmo habitual.
El espectáculo se grabó en un disco, en vivo, el primero de su carrera grabado y editado en Argentina (existe un LP grabado en vivo en Puerto Rico, y algunos temas en México editados en distintos países). El disco se llamó “Historia Viva” igual que el show, y la preventa del mismo tenia un porcentaje donado a FUNDAI, una asociación de lucha contra el SIDA. El atractivo de comprar el CD o cassette con anterioridad a su salida a la venta, era que en determinada fecha, el propio Sandro entregaría el disco, autografiado, a cada comprador. Así fue como, el 19 de septiembre de 1993, un par de días antes de terminar esa temporada de recitales en el Gran Rex, donde batió su propio récord, con 27 funciones correlativas, una larga fila daba vuelta a la manzana donde se encuentra el “Alto Palermo Shopping”, con la esperanza de ver al ídolo y recibir de sus manos el disco. Durante un par de horas, así fue, pero el mal tiempo le jugó una mala pasada al cantante, que sufrió un fuerte ataque de tos y debió retirarse sin haber podido atender a la totalidad de los presentes....Una tarea casi sobrehumana, si nos atenemos a la enorme cantidad de gente presente.
Ese fin de semana Sandro se despidió del Gran Rex con Historia Viva para no volver a aparecer sobre un escenario, una vez mas, hasta dos años después.
Una vez mas, después de muchos rumores de enfermedades, incluso terminales, en julio de 1998, Sandro fue sorprendido por una cámara del programa “Rumores”, a la salida del consultorio de su dentista, donde aprovechó para aclarar que “Nunca estuve internado, que no tengo cáncer, y estoy muy bien”...aunque como había salido con un barbijo cubriendo la mitad de su cara, la cosa no sonaba muy convincente....y los rumores continuaron.
Hasta que el 18 de septiembre de 1998, debutó una vez mas en Rosario, esta vez en el teatro “Fundación Astengo”, con su nuevo espectáculo “Gracias...35 años de amores y pasiones”. Allí, un Sandro muy emocionado agradeció a la gente por su cariño y consecuencia y contó que le parecía un milagro estar allí sobre el escenario, porque había estado enfermo y pensó que todo había terminado. El show fue excelente y muy emotivo, y al finalizar, ante las cámaras de Crónica TV, Sandro contó que el año anterior, había dejado de fumar definitivamente, que una noche, al ir a subir los 24 escalones que llevan desde la planta baja hasta su dormitorio, y al llegar a los 7 escalones tuvo que detenerse porque se quedó sin aire, y estuvo casi dos minutos para recuperar el aliento, que al llegar arriba se vio en el espejo y notó que se iba poniendo azul, de modo que abrió la ventana para conseguir algo de aire y normalizar relativamente su respiración.
La cuestión es que “gracias” a su adicción al cigarrillo, según sus propias palabras, “fabriqué artesanalmente durante 40 años, un enfisema espectacular”, a pesar de lo cual, con el cariño y la compañía de la gente, Sandro batió un récord en Rosario, realizando 11 funciones en los teatros “El Circulo” y “Fundación Astengo”, alternativamente. La misma ciudad y en el mismo año, en que tanto Julio Iglesias como Ricky Martin debieron suspender las actuaciones anunciadas, por falta de público.
Este espectáculo, contenía un homenaje al cantor de tangos Alberto Moran, mediante la interpretación de Sandro del tango “Pasional”, y otro a Miguel de Molina, con “Te lo juro yo”. Durante las presentaciones del espectáculo en el Gran Rex, la viuda y la hija de Alberto Morán se acercaron al teatro para entregarle a Sandro un premio que Sadaic le había entregado a Morán unos años antes, y que éste había dejado prácticamente como un legado para Sandro, incluso con una carta de puño y letra dirigida al ídolo de la canción popular. Roberto se emocionó tanto al recibir esta suerte de homenaje por parte de quien había sido su ídolo, que no sabia como seguir el show y le costó mucho retomar el ritmo de
También, en medio de aquella temporada, Mirtha Legrand realizó una donación a la Asociación Argentina de Actores, cuya mutual estaba pasando por un momento muy difícil, al ser embargada por la Dirección General Impositiva por falta de pago de ciertos impuestos. Sandro, contra su costumbre, realizó una donación de 15 mil dólares a la entidad, con este mismo fin, y lohizo publico, con la intención que otros actores, que pudieran hacerlo, siguieran su ejemplo y el de Mirtha....no lo logró. Pero en cambio, una delegación de la Asociación, compuesta por la gran actriz Ana María Casó, y los jóvenes Leonardo Sbaraglia, Paola Krum, Gaston Pauls y otros, se acercaron al teatro para hacerle entrega de una plaqueta como homenaje y agradecimiento por su espontánea y generosa donación. Además, ese mismo día, Sandro ordenó que se habilitara una de las boleterías del Gran Rex para que estos chicos pudieran allí vender entradas para un Festival que habían organizado con el fin de recaudar fondos para la entidad.
La temporada de Sandro en el Gran Rex con “Gracias... 35 años de amores y pasiones” empezó el 16 de octubre, con 26 funciones totalmente agotadas, y terminó el 28 de febrero de 1999, con un nuevo record de 40 funciones consecutivas, y habiendo logrado que el teatro, por primera vez en sus casi 100 años de vida, estuviera abierto durante el verano.
El 1º de julio de 2000, Sandro realizó su única presentación del año, en el Luna Park, y para una fiesta privada del aniversario de la empresa de venta de cosméticos “Avon”. Siete mil de las mejores vendedoras de la empresa disfrutaron de un recital de dos horas de Sandro.
Los demás, esperamos pacientemente poco mas de un mes, hasta el 19 de agosto, para acercarnos a su casa en el día de su cumpleaños....y para sorpresa de todo el mundo, cerca de las 5 de la tarde, Sandro apareció en la puerta de su casa, saludando a todos sus fans reunidos allí, y además permitió que de a tres o cuatro personas, ingresaran en la casa para saludarlo y tomarse una fotografía con él. Casi tres horas después, volvió a salir a la puerta para anunciar que no podría seguir atendiendo porque tenia que marcharse. Y al poco rato se asomó por encima del altísimo paredón que rodea su hogar, para que todo el mundo lo viera y se retirasen tranquilos. Nadie se enojó y todos nos fuimos contentos.
Para verlo de nuevo sobre los escenarios, y sorteando algunos anuncios de retiro de ciertas revistas, hubo que esperar hasta el 22 de junio de 2001, cuando Sandro presentó en Rosario, una vez mas, en el teatro “El Circulo”, su nuevo espectáculo teatral-musical “El hombre de la rosa”, donde lo acompañaban además, los actores Juan José Camero y Matias Santoianni, quienes estaban a cargo de la parte teatral del show.
El debut fue un éxito total, pero era evidente que el cantante no pasaba por su mejor momento de salud. El mismo explicó al comenzar el show, que además de su enfisema, venía con una fuerte bronquitis, y que en algún momento había pensado en suspender la actuación, pero después “Me dije....Rosario es mi novia, y no podía dejar de venir a visitarla”.
Naturalmente, su estado de salud, sumado a los nervios del debut y de no estar en la plenitud de sus condiciones físicas, le hizo mas difícil cumplir una performance como las que nos tiene acostumbrados. Sin embargo, el show se hizo como siempre, y solamente dejo de cantar dos temas, pero terminó como siempre, con “Penumbras”, que se llevó todos los aplausos....aunque la imagen que claramente se vio por TV y personalmente quienes estuvimos allí, cuando se retiraba del escenario, haciendo señas por una mascara de oxigeno...no contribuyó precisamente a tranquilizar a su publico.
No obstante, un rato después Sandro, ya recuperado y muy contento, habló en directo por Radio Mitre de Buenos Aires, y concedió una extensa nota al canal de cable “Crónica TV” que siempre están cerca de los fenómenos populares.
Ya, en el recital del día siguiente, sábado 23 de junio de 2001, Sandro había echado mano a su ingenio, y en esa oportunidad utilizó lo que después daría en llamar “el micrófono de Mac Gyver”, por la facilidad del personaje de la serie televisiva, para solucionar problemas con los elementos mas sencillos.
Así fue que Sandro y su kinesiologo, Ivan Guevara, le adhirieron al micrófono un cañito plástico conectado a un tubo de oxígeno, por el cual le daban dosis de oxígeno cuando lo necesitaba en el transcurso del espectáculo, y la cosa empezó a funcionar muy bien.
Sandro no dijo nada de esto, hasta que la prensa empezó a comentar cosas raras y a dar insólitas explicaciones sobre el asunto. Así fue como, en su show de un par de semanas después, en la Ciudad de Junín, aclaró esto y solamente logró mayor adoración, si cabe, de parte del público, que sentía que estaba haciendo un esfuerzo para ellos.
El espectáculo, en si, era un espectáculo teatral-musical, de dos horas de duración. Los actores Juan José Camero y Matias Santoianni estaban a cargo de la parte teatral, para la cual Sandro solía pedir respeto y silencio, porque enfrentar a 3500 mujeres que solamente querían ver al ídolo, y lograr además que les prestaran atención....no resultaba nada fácil.
Sin embargo, con una pequeña ayudita de mis amigos, lo lograron.
Las canciones de Sandro se iban mechando e integrando con los textos de los dos actores. Así desfilaban 14 canciones: “El hombre de la rosa”, “Un gusto a mujer”, “Agua Caliente”, “Sin Sentido”, “Te quiero tanto, amada mía”, “Me amas y me dejas”, “Tengo”, “No me dejes,no, mi amor”, una creación impecable de “Honrar la vida”, el tema de Eladia Blázquez, así como de “El día que me quieras”; “Señora de mi corazón”, “Así”, “Porque yo te amo” y “Penumbras”.
Curiosamente, a pesar del título, no se incluía “Rosa Rosa” entre los temas del repertorio. Solamente lo cantó en uno de sus shows, el del 5 de agosto de 2001.
El recital de la medianoche del 18 de agosto, cuando ya comenzaba a vivirse su cumpleaños número 56, contuvo varias sorpresas: las 3500 personas que llenamos el Gran Rex, le cantamos el Feliz Cumpleaños logrando emocionarlo inmediatamente....pero la cosa no quedó acá, porque Valeria Lynch apareció por uno de los pasillos, cantando también el cumpleaños feliz y trayendo una torta con velita y todo, para festejar.
Cuando Valeria subió al escenario y lo abrazó, Sandro quedó tan sorprendido que no sabia que decir...y convengamos que no es fácil dejarlo sin palabras. Apagó la velita de la torta, y agradeció tantas alegrías. Sus músicos, uno a uno, fueron dejando los instrumentos para abrazarlo en el medio del escenario, e incluso Ivan Guevara, su kinesiologo, quien monitoreaba todo el asunto del oxígeno, entre bambalinas...se acercó para saludarlo, y una vez que Sandro aclaró de quien se trataba, se llevó una de las mayores ovaciones de la noche.
La otra, la mayor, quedó reservada para la gran sorpresa de esa noche, cuando Roberto, tal vez conmovido por tantas emociones, agradeció el poder estar allí cantando “a María, mi mujer....” y le dedicó a ella el show....Finalmente, ante la insistencia del publico, Sandro pidió a Maria que se levantara de su asiento y que la iluminaran, para que la gente pudiera verla...y aplaudirla. Ella saludó tímidamente y al apagarse las luces no podía contener las lágrimas de emoción.
El domingo 19 de agosto, casi una fiesta nacional por estas épocas, fue llegando cada vez mas gente a las cercanías de Beruti 251, en Banfield, solo para ver a Sandro, si es que salía a saludar como había hecho el año anterior. Un prolijo cartelito pegado en la puerta, indicaba que “el señor Sandro atenderá a partir de las 16,30 horas”, casi, casi como el dentista.
Puntualmente, cuando ya había cerca de 5.000 personas en los alrededores de su casa y la cola que esperaba para eventualmente, poder entrar, ya tenia tres cuadras y doblaba por dos esquinas.....el homenajeado salió a la puerta y saludó a la gente allí reunida, realizó unas pocas declaraciones a los periodistas televisivos que esperaban hacía horas, y a los pocos minutos empezaron a ingresar las fans que estaban haciendo cola desde muy temprano.
Naturalmente, todas (y todos) salían felices de este encuentro de pocos minutos.
La temporada de espectáculos se extendió hasta el 30 de setiembre en Buenos Aires, y hasta el 7 de octubre en Rosario, donde terminó la temporada, en el mismo lugar en que había empezado cuatro meses antes.
Una semana después, Sandro presentó en conferencia de prensa en el Hotel Hilton de Buenos Aires, su primer disco grabado en estudios, después de ocho años. Su anterior disco editado en 1996, era una grabación en vivo de sus shows en el teatro Gran Rex.
En esta oportunidad, se trató de un disco conceptual, con 11 temas dedicados a la madre, conteniendo temas de Joan Manuel Serrat, Víctor Manuel, tangos de Alberto Morán y canciones tradicionales como “Pobre mi madre querida”. Solo contiene un tema de autoria del propio Sandro, “Hay una niña en el puente”, que trata sobre el problema de las madres solteras. El disco es excelente, y en poco mas de un mes, sin la menor difusión, se convirtió en Disco de Platino.
También, en estos días, después de 7 u 8 años de no asistir a ningún programa de TV, estuvo como invitado en el programa de Susana Giménez, por Telefe... donde una vez más deslumbró por su sinceridad, inteligencia y simpatía...y deleitó a los espectadores con algunos de sus mejores temas.
Cuando todo esto terminó, como es habitual, no se supo mas de Sandro....hasta que en los primeros días de mayo se le ocurrió declarar a un diario chileno que había quedado atrapado en el corralito...lo que dio pie a toda clase de comentarios en programas de chimentos y los delirios más grandes en diferentes medios televisivos y gráficos.
Y posteriormente una mujer que declaró a ciertos programas de chimentos que Sandro estaba en peligro porque su esposa intentaba matarlo para quedarse con su dinero. Sandro la desmintió inmediatamente, pero no alcanzó para que la señora dejara de insistir con sus declaraciones.
De todos modos, lo más importante es que Sandro, a quien se lo vio perfectamente en oportunidad de realizarse un combate de boxeo en el Luna Park, el 13 de julio de 2002, en un video donde daba su testimonio sobre Tito Lectoure, dueño y director del estadio, fallecido un par de meses antes.
Y el domingo 14 de julio, en el programa “Platea” que su amiga la periodista Nora Lafon, junto con Alicia Petty, conduce en Radio Del Plata, Sandro anunció que el año próximo realizará nuevos shows.... y allí estaremos todos quienes lo admiramos y lo queremos, para disfrutar de su música, su simpatía, su inteligencia y su calidad humana y musical.
El cantante está internado desde el pasado 9 de julio en el Instituto del Diagnóstico, en Barrio Norte, donde estuvo en terapia intensiva y hasta los médicos evaluaron un trasplante de pulmón, dado el deterioro de su salud, a consecuencia de su adicción al cigarrillo.
Luego de varios años, Sandro no podrá estar con sus "chicas" o sus "nenas" como él llama a sus seguidoras, para festejar su 60 cumpleaños en su fecha original, y el "Feliz cumpleaños" deberá esperar hasta noviembre.
Un artista único, excepcional que sigue entreteniendo como siempre, y emocionando más que nunca.

DISCOGRAFIA

Sandro y Los de Fuego (1965)
Al calor de Sandro y Los de Fuego (1965)
El sorprendente mundo de Sandro (1966)
Alma y Fuego (1966)
Beat Latino (1967)
Quiero llenarme de ti (Vibración y Ritmo) (1968)
Una muchacha y una guitarra (1968)
La magia de Sandro (1969)
Sandro de América (1969)
Sandro (1969)
Temas del Film "Muchacho" (1970)
Los más grandes éxitos de Sandro (1971)
Sandro Espectacular (1971)
Te espero... Sandro (1972)
Después de 10 años (1973)
Sandro... Siempre Sandro (1974)
Tú me enloqueces (1975)
SANDRO (1976)
Los más grandes éxitos de Sandro. Volumen II (1977)
Sandro... un ídolo (1977)
Sandro. Editado en Brasil (1978)
Querer como Dios manda (1978)
Sandro (1979)
Recordando (1981)
Sandro (1981)
La historia de un ídolo. Volumen I y II (1982)
Fue sin querer (1982)
Vengo a ocupar mi lugar (1984)
Sandro (1986)
Sandro '88 (1988)
Volviendo a casa (1990)
Con gusto a mujer (1992)
Sandro Clásico (1994)
Historia Viva (1996)
Para Mamá (2001)
Para Mamá. Reedición (2002)
Sandro. Recién Ayer (2003)
Amor Gitano (2004)