| El
sake es una bebida incolora o a lo sumo de un amarillo muy pálido,
carente de burbujas o espuma, con un contenido de aproximadamente un 15%
de alcohol, pero no es ni vino, ni aguardiente de arroz, ya que en ningún
momento de su proceso de elaboración interviene la destilación
o maceración de alcohol, y pese a que en los tres se produce una
fermentación por acción de las levaduras.
Por lo tanto es una bebida fermentada parecida a la cerveza, pues ambos
se elaboran con cereales capaces de producir azúcar que se transformará
en alcohol, cuyos ingredientes básicos son agua y arroz.
Antiguamente el agua que se utilizaba para realizar la complicada elaboración
del sake era de río o de lago; hoy se utilizan aguas subterráneas
bien filtradas para hacer desaparecer el hierro y el manganeso. En cuanto
al arroz, que no es el mismo que se usa para la cocina, el sakamai tiene
el almidón menos denso en el centro del grano por lo que es opaco,
suave, grande y muy blanco.
Una vez que se tienen los ingredientes hay que saber que la mejor época
para producirlo es el invierno ya que el frío proporciona un mejor
control de la fermentación.
El primer paso que se lleva a cabo es el de quitar la cáscara dorada
y dura de este arroz de grano largo y el de pulir la superficie del mismo
(entre un 10 y un 65% dependiendo del tipo de sake que se vaya a producir)
para dejar sólo el centro. Después del pulido el arroz se
lava con agua y se deja empapando durante un breve periodo de tiempo antes
de ponerlo al vapor, tras lo cual se deja enfriar.
Cuando el arroz ha llegado a una temperatura de unos 30°C se toma
una cuarta parte del volumen (el resto deberá bajar hasta los 5°C)
para hacer el koji, una masa cuya elaboración lleva unas 35 horas
y se realiza en una habitación caliente y húmeda. Estas
características favorecen el crecimiento de un hongo que es mezclado
con el koji y el resto del arroz en un depósito de agua para comenzar
la fermentación. Esta mezcla, denominada moto o masa de semillas,
pasará allí tres meses durante los que se añadirá
tres veces más koji, agua y arroz vaporizado. De esta manera el
koji convierte el almidón en azúcares y la levadura fermenta
el alcohol dando lugar a otra masa llamada moromi, que finalizado el proceso
se escurre a través de un tejido por presión.
El sake obtenido es turbio por lo que hay que filtrarlo o dejar que por
reposo precipiten al fondo las partículas que hay en suspensión.
Entonces se pasteuriza a 60°C y es almacenado en tanques para que
madure durante unos meses tras los cuales se mezcla y se embotella. |
| Existe una gran
variedad de tipos de sake cuya calidad depende del porcentaje de raspado
que se haya realizado en el grano de arroz y por tanto de la cantidad
de azúcar que contenga en el momento del embotellado, abarcando
esta última clasificación desde los muy secos hasta los
dulces. El más importante que podemos encontrar es el Ginzyoo-syu
en cuya elaboración se utilizan única y exclusivamente los
centros del grano. A pesar de ser inventado hace unos 100 años,
para ser presentado a concursos, no es hasta hace relativamente poco cuando
se convierte en bebida popular. En la actualidad es el sake que más
se exporta. Su aroma es como el de el aguardiente y su sabor es suave.
Dentro de esta variedad se puede encontrar lo que es considerado verdadera
obra de arte del sake: el Daiginzyoo-syu en el que se deshecha más
del 50% de la superficie del grano y cuyo precio oscila entre los 20 y
los 30 dólares la botella. Es por tanto el más caro y difícil
de conseguir, pues se fabrica en cantidades tan mínimas que casi
nunca llega al mercado.
Bebida versátil como pocas el sake puede ser consumido caliente,
a temperatura ambiente o frío dependiendo del plato al que acompañe,
si bien lo ideal es tomarlo en alguna de las dos últimas opciones.
El Ginzyoo-syu alcanza su plenitud cuando es enfriado entre los 6 y los
0°C.
Su conservación debe realizarse en lugares frescos y sin luz, y
después de abierto lo mejor es beberlo rápido.
Finalmente y siguiendo ancestrales costumbres japonesas el sake se beberá
en pequeños Sakazuki (vasos de vidrio o cerámica decorados
con motivos nipones) alzando la mano y apurando hasta el fondo. ¡Kampai!
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