Es una de la la celebraciones más importantes para varios pueblos y culturas de la humanidad porque constituye una maravillosa conjunción de ritos, cultura, creencias y leyendas del imaginario colectivo. En este artículo Lilian Katzelis nos explica la procedencia de estas fiestas y desarrolla algunas de las innumerables particularidades que a lo largo del tiempo presentó en todo el mundo.
LA HISTORIA
Los únicos datos que tenemos sobre los primeros relojes de rodamiento nos llegaron por descripciones en manuscritos. Prácticamente no queda ningún reloj de este tipo, cuyo origen da lugar al mecanismo de rodamiento. El primer reloj mecánico fue probablemente creado a partir de una clepsidra como fue el caso "de la máquina celeste" que construyó el chino Su Sung en el siglo XI. En Europa, el agua empleada como fuerza motriz, fue remplazada por una pesa en piedra o metal. Ignoramos aún en que época se hizo este descubrimiento. Lo único que sabemos es que se menciona por primera vez este reloj en el Paraíso de Dante (XXIV, 13), lo que nos permite la conclusión de que el mecanismo de rodamiento tal como se desarrollaría después, apareció relativamente tarde. La palabra horologium designa de una manera corriente el reloj de rodamiento y en esa época tenía un sentido muy general.
A pesar de la existencia de un documento de 1176, no sabemos qué tipo de reloj era el de la catedral de Sens, o cómo se presentaba el que estaba en «la casa del reloj», torre gótica de cuatro pisos donde el esquema es reproducido en el manuscrito del siglo XIII del arquitecto Villard de Honnecourt. El término relojero que en la Edad Media engloba toda clase de instrumentos para medir el tiempo, no nos indica tampoco el tipo de reloj que los relojeros de Colonia fabricaban en esta época, a tal punto que pusieron a una calle el nombre de Horologiengasse. La situación es aproximadamente la misma en todos los países de Europa: ignoramos todos los relojes monumentales ingleses, en particular los de Westminster (1288), de Exess (1284) y de Canterbury (1292). Tampoco sabemos cómo era el reloj construido en Florencia en 1300, ni el de la catedral de Beauvais, que son de la misma época. Podría ser solamente un cuadrante solar, y en este caso un campanero de la ciudad sería el encargado de hacer funcionar las campanas según las indicaciones. Esta eventualidad permanece en la ordenanza del obispo de Corbeil. El empleo de una clepsidra con carillón con parecidas circunstancias era pensado. Al contrario, estamos casi seguros que el reloj de dos pesas en plata fue fabricado en 1299 o 1314 para Felipe IV el Hermoso, era un reloj de rodamiento; su creador fue probablemente el joyero parisino Pierre Pippelard, uno de los relojeros más antiguos, cuyo nombre nos ha llegado con los de Jehan Aurologier (1292) y de Robert de Inglaterra. Este Robertus Anglicus habla ya del escape del reloj; por desgracia su escrito no tiene fecha, pero se piensa que vivió y trabajó al principio del siglo XIII; no está excluido que ese regulador asegurara el funcionamiento regular de un reloj monumental, ya utilizado.
En el Roman de la Rose, escrito antes de 1305, el poeta Jean de Meung hace alusión a los rodamientos y las campanas. El suntuoso reloj de Cambrai, creado en 1318 por Colard LeRvre, debía estar provisto de un sistema de escape fiándose de las listas detalladas establecidas por los trabajos técnicos y artísticos. Estas facturas testifican la existencia de un dispositivo astronómico sofisticado, completado por la representación de las trayectorias del sol y de la luna, un calendario y los signos zodiacales. Este reloj estaba provisto de autómatas, figuras pintadas, de apóstoles, santos y ángeles que señalaban la fecha en el calendario. Era un auténtico reloj monumental del medievo, que bajo ciertos aspectos, nos recuerda al del Ayuntamiento de Praga . Tal dispositivo necesitaba un movimiento de rodamientos bastante perfecto.
En 1333, se instala en Milán un reloj público con sonería y cuyo cuadrante indicaba la hora italiana. También sobresale el reloj monumental de Saint-Jacques de L'Hópital, creado en 1334 en París, cerca de Saint Denis. Era muy suntuoso pero muy inexacto, por esta razón fue sustituido en 1399 por un reloj fabricado por Jehan Ray, con la colaboración de Jehan Guignon. Este último añadió autómatas, que eran ángeles de madera esculpidos por Thomas Privé, que hacían sonar las campanas. Este reloj sirvió de referencia durante todo el siglo XV, y de este hecho disponemos de un gran número de documentos. Así sabemos que, en 1473, los ángeles fueron remplazados por un autómata que representaba un «salvaje», esculpido y pintado por Guillaume Santé.
A partir de la segunda mitad del siglo XIV, el oficio de relojero estaba asentado muy sólidamente en los grandes centros culturales de Europa: Florencia, sobre todo en Francia, Alemania y también Flandes y Bohemia. El emperador Carlos IV, por ejemplo, tenía a su relojero llamado Martin en la corte, en 1376. Ignoramos desgraciadamente de qué tipo de reloj se ocupaba. Podemos suponer que se trataba de pequeños relojes mecánicos de interior, parecidos a los que poseía el sobrino de Carlos IV. El rey de Francia Carlos V pidió su reloj a su relojero de Sainte Beate, un modelo de viaje en plata y que se hizo reparando el célebre reloj de su antepasado Felipe IV el Hermoso. En 1370 se hizo construir un reloj monumental, situado sobre la fachada del Palacio Real de París, «para que los habitantes de la ciudad pudiesen llevar sus asuntos durante el día y también de la noche». Este reloj fue concebido por Henri de Vic. Entre los bienes de su sucesión, Carlos V dejó un reloj de plata sobre un soporte. Era un auténtico reloj de rodamientos y pesas, tal y como estaba representado en una miniatura de esa época. Carlos V poseía igualmente un gran reloj de arena, que era raramente utilizado en su época, y un reloj de palmatoria.
En la segunda mitad del siglo XIV, los relojes existían también en otras grandes ciudades y en castillos feudales franceses como el de Comillon. El relojero Giovanni di Dondi, apodado Dell Orologio, publica en Padua un escrito que se titulaba "Il Tractatus Astarii" . En esta obra Giovanni di Dondi describía un modelo de reloj astronómico que él mismo dibujó hacia el año 1364. Esta descripción nos procuró valiosos informes sobre la forma de construir numerosos relojes antiguos y su presentación. Seguidamente, ese modelo fue realizado en dos ejemplares por Peter Haiward (uno se conserva actualmente en Smithsonian Institution de Washington, y otro en el Science Museum de Londres). Se presentaba bajo la forma de un heptágono en metal colocado en un alto pedestal provisto a cada lado de cuadrantes que indicaban el tiempo solar y la hora sideral. Era un reloj de madera único en su género, que tenía dos siglos de adelanto sobre su época, tanto desde el punto de vista de conocimientos astronómicos, como en la exactitud de la medida del tiempo. La reconstrucción de este reloj fue presentada en Nuremberg en 1978, durante la gran exposición sobre Carlos IV. Dondi (1330-1389), hijo del médico y físico Jacopo di Dondi, autor en 1344 del monumental reloj de Padua, era a su vez médico personal del emperador.
Otras miniaturas que ilustran los manuscritos de obras del siglo XIV (donde algunos estaban enteramente consagrados a la temática del reloj) son menos significativas. Hay sin embargo algunas muy conocidas, por ejemplo la obra titulada "Livre de l'Horloge de Sapience" , que perteneció a María, nieta del rey de Francia Carlos V. Este escrito fue terminado en 1406 y conservado hasta nuestros días en la biblioteca nacional; contiene una gran lámina representando la forma rudimentaria de un reloj de rodamientos. Dicho reloj, llamado «jaula de pájaro», o «bird cage», cuyo chasis comprendía cuatro pilares y una campanilla, protegiendo un timbre, lleva cuatro esferas que tienen la forma de un disco, donde el centro está constituido por una estrella con doce brazos que forma la graduación en horas, con una corona pintada en blanco. Los sistemas de fijación del tiempo medido eran entonces móviles, girando bajo una aguja fija puesta sobre el chasis del reloj. La aguja móvil no aparecerá hasta principios del siglo XV, y sólo en el siglo XVI se añadirá la segunda aguja.Encontramos una representación más detallada del reloj en una edición posterior de Oreloge de Sapience, fechada en 1450 aproximadamente, y en el manuscrito de Christine de Pisan y Nicolás d'Oresme , cortesanos de Carlos V. Volvemos a encontrarla en copias de esta obra de mitad de siglo XV. En la biblioteca del Vaticano se conserva un manuscrito de finales del siglo XIV, conteniendo una descripción detallada de un mecanismo de sonería. Se compone de siete ruedas conectadas al sistema de fijación; el movimiento estaba alojado en un simple cuadro rectangular. El conjunto era de hierro forjado; esta descripción corresponde exactamente a las ilustraciones y dibujos del reloj, no sólo en su aspecto general, sino por el número de ruedas y la manera de ajustarlas. El mecanismo contiene una pieza interesante, que es una especie de freno, un volante de aleta destinado a regular el movimiento de las ruedas por la resistencia del aire.
En la Argentina podemos disfrutar de los siguientes relojes de torre mecánicos
Buenos Aires
· Bolsa de Comercio de Bahía Blanca (Bahía Blanca)
· Capilla de la Medalla Milagrosa (Bahía Blanca)
· Estación Sud del FCGR (Bahía Blanca)
· Estación Terminal de Omnibus de Bahía Blanca (Bahía Blanca)
· Nuestra Señora de la Merced (Bahía Blanca)
· Sagrado Corazón de María (Bahía Blanca)
· Palacio Municipal (La Plata)
· Catedral de los Santos Pedro y Cecilia (Mar del Plata)
· Municipalidad de Gral. Pueyrredon (Mar del Plata)
· Iglesia Parroquial de San Antonio de Areco (San Antonio de Areco)
· Catedral San Isidro Labrador (San Isidro)
· Reloj Floral (San Isidro)
Capital Federal
· Administración de los Mataderos (Buenos Aires)
· Auditoría General de la Nación (Buenos Aires)
· Banco Central de la República Argentina (Buenos Aires)
· Basílica de San Carlos (Buenos Aires)
· Basílica del Espíritu Santo (Buenos Aires)
· Basílica del Santísimo Sacramento (Buenos Aires)
· El Salvador (Buenos Aires)
· Hospital de Niños Ricardo Gutierrez (Buenos Aires)
· Instituto Félix Bernasconi (Buenos Aires)
· Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires (Buenos Aires)
· Nuestra Señora del Carmen (Buenos Aires)
· Parroquia Inmaculada Concepción (Buenos Aires)
· San Antonio de Padua (Buenos Aires)
· San Ignacio de Loyola (Buenos Aires)
· San José de Calasanz (Buenos Aires)
· San Juan Bautista (Buenos Aires)
· San Miguel Arcangel (Buenos Aires)
· Secretaría de Cultura de Buenos Aires (Buenos Aires)
· Torre de los Ingleses (Buenos Aires)
Catamarca
· Templo de San Francisco (S Fernando del V. de Catamarca)
Córdoba
· Torre del Tajamar (Alta Gracia)
· Iglesia Catedral (Córdoba)
Entre Ríos
· Catedral San José (Gualeguaychú)
· Casa de Gobierno (Paraná)
· Municipalidad de Rosario del Tala (Rosario del Tala)
Formosa
· Estación del Ferrocarril General Belgrano ()
Río Negro
· Centro Cívico de Bariloche (Bariloche)
Salta
· Iglesia Catedral (Salta)
Santa Cruz
· Catedral de Río Gallegos (Río Gallegos)
· Catedral Nuestra Señora de Luján (Río Gallegos)
Tierra del Fuego
· Catedral de Ushuaia (Ushuaia)
Tucumán
· Catedral de San Miguel de Tucumán (San Miguel de Tucumán) |