| La Copa del Mundo de Rugby es la competencia internacional de la Unión Internacional de Rugby (IRB, por sus siglas en inglés).
El rugby fue uno de los últimos deportes importantes que se practica en equipos en organizar un mundial. El fútbol organizó su primer mundial en 1930 y el cricket siguió su ejemplo 45 años después. Pero el rugby siempre hizo todo lo posible para resistirse a la idea de realizar un mundial. Alrededor de 1958 se discutió la posibilidad por primera vez, pero la IRB se movió rápidamente para prevenir dicha posibilidad, aprobando una resolución en la cual se prohibía a cualquier país organizar dicha competencia.
Siempre existió también la cuestión del profesionalismo. Las federaciones pensaban que una vez que se organizara un mundial el resultado inevitable sería, tarde o temprano, el profesionalismo.
Pero a principio de la década de 1980 las demandas por parte de Nueva Zelanda y Australia para que se organizara una especie de competencia a nivel mundial iban tomando fuerzas. Con la exclusión de Sudáfrica del deporte, Nueva Zelanda, en particular, deseó durante mucho tiempo una competencia significativa.
La IRB aceptó la propuesta de Australia y Nueva Zelanda para organizar un mundial de apertura en 1987 y las invitaciones se distribuyeron a otros 14 países.
El puntapié inicial
El Mundial de 1987 fue un gran éxito aunque no fue nada comparado con la obra espectacular de 1995. Se obtuvo una ganancia de 1.5 millones de Libras y una audiencia televisiva total de 600 millones miraron el mundial. A los publicitarios también les encantó, y admitieron que en muchos países especialmente en Inglaterra, Francia y Australia el rugby era el deporte de la clase media.
El potencial para esas empresas publicitarias era masivo y se planificó un segundo mundial que se realizaría en Inglaterra, Irlanda y Francia en 1991.
Este también fue un éxito, aumentaron las ganancias y las cifras esperadas- solamente las Olimpiadas, el mundial de Football y el Campeonato de Football Asiático atrajeron mas televidentes para un evento deportivo.
Esto continuó cuatro años más tarde cuando la IRB tomó la valiente decisión de realizar el Mundial en Sudáfrica (1995), sólo 3 años después de que los Springboks fueran readmitidos al deporte. Aunque varios periodistas experimentaron las estadísticas criminales de Johannesburg en forma inmediata- asaltaron a 8 periodistas en la ciudad durante el mundial- no hubo muchas quejas con respecto a la forma en que los sudafricanos organizaron el Mundial. Fue un éxito rotundo con una ganancia bruta de 250 millones de libras y una audiencia televisiva total de 2.5 billones. Incluso termino el cuento de hadas con los Boks derrotando a Nueva Zelanda durante el tiempo adicional.
El cuarto mundial (Gales ´99) fue el mejor y el más grande hasta ahora. Sesenta y cinco países intentaron clasificar para las finales, lográndolo 20, un aumento de cuatro comparado con las 3 finales anterories. Las estimaciones sugieren que mucho más de 3 millones de personas miraron el Mundial en la televisión, y que las ganancias superaron todos los récords existentes.
Todo esto demuestra a dónde te puede llevar un poco de aventura e innovación.
El quinto mundial, Australia 2003, rompió todos los récords y expectativas generadas. Recaudó ganacias jamás imaginadas y posicionó al rugby como un deporte masivo por excelencia. Volvió a demostrar que la atención sobre el deporte de la ovalada es cada vez mayor y que el consumo del producto rugby no tiene límites, por ahora.
En una final para el recuerdo, Inglaterra se quedó con la Copa en tiempo suplementario ante el local, Australia. Todos recordarán por siempre el drop de Jonny Wilkinson con que cerró la final y le dio, por primera vez, el título a los creadores de este deporte.
Francia 2007 vuelve a reunir el entusiasmo de 20 uniones que lucharán por el trofeo. |