Es un foro en que están los siete países más industrializados y ricos del planeta que son, en orden de mayor a menor: Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Canadá. Junto a ellos está Rusia, la decimosexta economía del mundo, que lleva ocho años en el grupo.
El Grupo de los Ocho es la congregación de las ocho naciones más industrializadas del mundo, el cual está integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia.
En un comienzo el grupo estuvo conformado por siete naciones, ya que Rusia no hacía parte del mismo. Sin embargo, tras la caída del comunismo en Rusia hace quince años y la apertura del Kremlin hacia políticas mercantilistas de carácter occidental, este país fue recibido en calidad de invitado. Por tal razón, el organismo adquirió el nombre del ‘G-7 más Rusia’, pero luego sí fue involucrado directamente. Todos los presidentes y jefes de Gobierno de las naciones miembros se reúnen cada año para trazar sus políticas, citas que son repudiadas, casi siempre, por manifestantes antiglobalización.
La pobreza nos une. Por un lado, los dirigentes de los siete países más ricos del mundo y de otras dos potencias, hablarán sobre ella esta semana.
Por el otro, los músicos y su público -gente de toda condición social- les instaron ayer a dejar su retórica. Lo mismo hacen los miembros de otros grupos de presión que también empezaron ayer sus manifestaciones en Edimburgo, Escocia, cerca de donde se reunirá el Grupo de los Ocho (G8), entre el miércoles y viernes próximos.
A estas voces se han unido dirigentes políticos, líderes sociales y religiosos -como el papa Benedicto XVI-, preocupados por que se cumpla uno de los principales Objetivos del Milenio, trazados por la ONU hace cinco años: reducir a la mitad pobreza actual para 2015.
Esta es una mirada al evento que tanta atención ha llamado este año y sobre el que están vertidas las miradas de ricos y pobres del mundo por igual.
¿Cómo surgió el G8?
En 1973, con la crisis petrolera y la recesión económica mundial de fondo, Estados Unidos propuso reuniones informales de altos funcionarios suyos, de Europa y Japón para intercambiar puntos de vista sobre los principales problemas del mundo.
En 1975 se reunieron por primera vez los jefes de Estado y de gobierno de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Alemania y Japón, y un año después se les unió Canadá. Las reuniones anuales se llamaron cumbres del Grupo de los Siete, hasta 1998, cuando Rusia ingresó al exclusivo club y empezó a llamarse Grupo de los Ocho. Es de aclarar que el G7 todavía existe como un foro de los ministros de Economía de los siete países más ricos del planeta.
¿Cómo funciona el G8?
Cada año se rota la Presidencia entre los Estados miembros y el presidente de turno organiza la cumbre de sus líderes, generalmente a mediados de año, por lo cual debe asumir la búsqueda de una sede en su país y proponer la agenda temática a sus colegas. Al final de cada cumbre no hay firma de compromisos y cada país es libre de poner en marcha o no las medidas sugeridas en el encuentro, que, por lo general, se esbozan en un comunicado final o en ruedas de prensa. Temas como el terrorismo, la seguridad global, la paz en Medio Oriente, el Sida, el suministro de agua potable, entre otros, han sido tocados en ese foro, pero pocos han encontrado respuestas.
¿Dónde fue la reunión de este año?
Del 6 al 8 de junio del 2007 tuvo lugar en Heiligendamm, cerca de Rostock, en la costa del Mar Báltico, la cumbre G8 – el encuentro de los jefes de estado y de gobierno de los Estados Unidos, del Canadá, de Japón, Gran Bretaña, Alemania y Rusia.
¿De que habblaron esta vez?
Los líderes del G8 iniciaron una cumbre entre las protestas de grupos antiglobalización y las disputas internas por cómo luchar contra el cambio climático y la oposición rusa al escudo antimisiles de EEUU. |