| HISTORIAS E INVENTOS |
| La
Historia del Fiat 600 |
| Un
10 de Marzode 1955 en el Salón del Automóvil de Ginebra,
se presentó el Fiat 600, un auto que hizo historia y se convirtió
en uno de los mayores mitos de la industria automotriz. |
| La
Historia |
Sería
posible introducir a cuatro personas, más su equipaje, en un auto
tan pequeño? Esta fue la pregunta que surgió el día
de la presentación y el Fiat 600 demostró que era posible.
Se dice que era un auto con alma, que fue el símbolo de una generación,
que cambió las costumbres y que fue el primero que manejaron masivamente
las mujeres. Se dice también, con acierto, que para millones de aprendices
en el manejo fue su primer automóvil: sobre todo para los jóvenes,
porque también era un coche accesible por su precio. En la década
del 40, cuando las fábricas producían autos gigantescos, Alemania
desarrolló el Volskwagen, diseñado por el ingeniero Ferdinand
Porsche a pedido de Hitler y este fue el primer paso hacia un auto popular.
Siguiendo el ejemplo, la empresa Fiat lanzó el Topolino, un vehículo
económico que con algunos cambios se siguió fabricando hasta
los años 50.
Entonces fue reemplazado por el Fiat 600, de 3,2 metros de largo, con suspensión
independiente en las cuatro ruedas y que podía alcanzar una velocidad
de 95 kilómetros por hora, con un consumo muy razonable de combustible.
Para probar también que era resistente, se organizó una prueba
en la que dos 600 recorrieron 9.984 kilómetros, atravesando tres
continentes en 11 días, por algunos caminos bastante complicados.
Un año después de su presentación, el modelo fue mostrado
en el Salón del automóvil de Turin donde el público
y la crítica lo recibieron como a un ídolo. El popular Fitito,
desde entonces, se convirtió en un éxito popular en muchísimos
países. A pesar de su sencillez y escaso tamaño, fue el predilecto
de rutilantes estrellas de cine y el protagonista de muchísimas películas. |
| En
Argentina |
El
Fiat 600 fue el auto preferido de los Argentinos debido a tres razones más
que palpables; era barata la patente, consumía poco combustible y,
por lo diminuto de su tamaño, se lo podía estacionar en cualquier
lado. El 8 de Abril de 1960, salía de la planta Caseros el primer
Fiat fabricado en la Argentina, y ese era el Fitito. Según se cuenta,
"era de color gris claro y venía con un motor de 633 cm3 y 28
CV, colocado en la parte de atrás del auto" (fue el primer Fiat
con motor trasero).
La bolita tuvo varios cambios de cilindrada y potencia, también modificó
su denominación. Entre 1962 y 1966, se le agregó la letra
D y venía con motor de 767 cm3 y 32 CV. También tuvo modificaciones
estéticas en el 65, con la apertura de sus dos puertas desde atrás,
hasta ese año se abrían al revés. Por su parte, del
67 hasta el 77 su denominación (Fiat 600 D) se cambió entre
distintas letras; E de 767 cm3 y 36 CV, F, R y por último S, con
un motor de 843 cm3 y 32 CV. Tanto fue el éxito que consiguió,
que en 1976 logró un récord de producción nacional
de un solo modelo con 250.000 unidades fabricadas desde 1960. Finalmente
dejó de fabricarse en 1982, cuando ya se habían fabricado
300.000 unidades. En Italia llegó a 2.591.000 unidades.
A pesar de su "final" anunciado, Fiat rediseñó el
600 para el nuevo milenio y desde 1998 se vende en Europa.¿Vendrá
al país para repetir su éxito? Esperamos que si. |
| En
España |
El
Seat 600 nació en 1957, el mismo año que desapareció
el Biscúter. En
aquellos momentos el parque de vehículos era muy reducido y predominaban
los transportes públicos, los camiones y las motocicletas fabricadas
en Cataluña, como la Bultaco, la Montesa, la Derbi o la Ossa. La
Guzzi y la Vespa se importaban desde Italia, y la Mobylette venía
desde Francia. Entre tanto ruido, el 600 fue el escogido para reinar antes
de nacer. Su salida de fabrica coincidió con el estreno de los primeros
parquímetros de París y el Sputnik ruso.
El 600 fue el hijo predilecto del "Plan Desarrollo", casi su símbolo
sobre ruedas. El plan pretendía llegar a una renta de mil dólares
per capita, un poco más de las 65.000 pesetas que costaba el primer
modelo, con las puertas que se abrían hacia atrás y que si
no se cerraban bien se las llevaba el viento.
Para conseguir uno era necesario anotarse en una lista de espera que duraba
años si no se disponía de contactos en el gobierno o en la
fábrica. Después hacía falta firmar y pagar más
letras y plazos de los que nadie se podía imaginar. Pero a pesar
de ellos, la producción y la demanda continuaron creciendo con la
bonanza económica de los años sesenta, cuando la gente no
paraba de comprar cualquier cosa.
El 600 era el único coche perfecto posible para sus propietarios.
Solo coches como el Dauphine o el Gordini podían eclipsarlo. Los
padres de familia presumían de poder cruzar toda Cataluña
con el 600 lleno hasta los topes y sin ningún tipo de problemas,
y si el motor se calentaba, se
le colocaba una madera que mantuviera la tapa del motor levantada. El hijo
de aquel padre de familia, le bajaba la suspensión, lo empapelaba
de adhesivos y lo remataba con un alerón.
Pero el tiempo y el mercado no perdonan y lentamente han ido desapareciendo.
Sin embargo, aún quedan un gran número de unidades en funcionamiento
y ya se han convertido en uno de los clásicos más apreciados
del mundo del automóvil. |
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