HISTORIAS E INVENTOS
La Cumbre de las Américas

Las Cumbres de las Américas reúnen a los Jefes de Estado y de Gobierno del Hemisferio occidental para discutir sobre consensos comunes, búsqueda de soluciones y desarrollo de una visión compartida para el futuro de la región en las áreas económicas, sociales y políticas.
El proceso es guiado por principios políticos compartidos y por mecanismos institucionales establecidos. Los principios políticos del proceso dictan que éste debe incluir a las 34 naciones de las Américas con gobiernos elegidos democráticamente que operen con economías de mercado libre, que lleven a cabo negociaciones internacionales multilaterales con bases igualitarias y que tomen decisiones por consenso. Los mecanismos institucionales son los órganos a cargo de liderar el proceso, toma de decisiones, implementación y seguimiento.
Esta sección incluye una breve historia de los sucesos del proceso de cumbres desde 1994 hasta 2002, desde la preparación para la Primera Cumbre de las Américas, llevada a cabo en Miami, EEUU hasta la Tercera Cumbre de las Américas celebrada en Québec, Canadá. También ofrece un resumen de los varios órganos institucionales y describe brevemente el papel de la OEA en el Proceso de Cumbres.
Se celebraron dos Cumbres Presidenciales anteriores a Miami. La primera, en julio de 1956, reunió a 19 líderes de distintos países en la Cuidad de Panamá, Panamá con el auspicio de la Organización de Estados Americanos. Se esperaba que la Cumbre fortaleciera a la OEA como fuerza guiadora para el desarrollo económico y social de las Américas. Los representantes reunidos en Panamá emprendieron las siguientes acciones:
Se establecieron comités para estudiar los problemas críticos en el Hemisferio.
Se adoptó la Declaración de Panamá, la cual instaba a un esfuerzo cooperativo para promover la libertad humana y aumentar el nivel de vida.
La reunión ayudó a establecer las bases para la creación del Banco Interamericano de Desarrollo (el acuerdo que establece al BID), y los elementos de la Alianza para el Progreso.
La segunda Cumbre, celebrada en Punta del Este, Uruguay en abril de 1967 también reunió a 19 líderes del hemisferio, además de un representante de Haití.
Su objetivo era fortalecer la Alianza para el Progreso. Ésta fue una iniciativa del Presidente Kennedy para promover el desarrollo y las relaciones pacíficas en las Américas. Los líderes estaban motivados por las críticas condiciones sociales y económicas que amenazaban con crear inestabilidad en muchas partes del Hemisferio. A pesar de que los Estados Unidos celebró reuniones para desarrollar la agenda de las Cumbres, la OEA llevó a cabo el proceso de consultas y co-auspició el evento junto con Uruguay.
La Conferencia dio origen a la Declaración de los Presidentes de América, la cual fue firmada por 19 de los 20 países participantes. La Declaración estableció numerosos objetivos, incluyendo la creación del Mercado Común para América Latina, que no involucraba a los Estados Unidos en 1980 y la cooperación multilateral de desarrollo de infraestructuras, agricultura, control de armas y educación.
Desgraciadamente, en 1967 no se logró una visión de libre comercio al sur de los Estados Unidos en el Hemisferio y el plan de desarrollo nunca se implementó en su totalidad.
Veintisiete años después, en Miami, existían condiciones históricas favorables para que los gobiernos de las Américas se volvieran a reunir una vez más. El fin de la Guerra Fría trajo consigo una nueva era de consenso y entendimiento en un momento en el cual los pueblos del continente seguían enfrentando problemas importantes, ahora menos ideológicos y más concretos.
La Secretaría de Cumbres de las Américas forma parte de los mecanismos institucionales del proceso de Cumbres de las Américas, y realiza tareas de apoyo a la implementación, difusión y seguimiento de los mandatos.
El papel de la OEA en el Proceso de Cumbres se ha venido transformando a lo largo de los últimos 10 años.
En la Primera Cumbre de las Américas, realizada en la ciudad de Miami en 1994, diversas organizaciones internacionales contribuyeron con documentos y sugerencias que fueron consideradas por los organizadores y participantes de la Cumbre. En el caso de la OEA, el Consejo Permanente junto con el Secretario General, prepararon un documento que delineaba las posibles contribuciones de la OEA a la Cumbre de las Américas. El Secretario General, César Gaviria, asistió a la Cumbre y habló sobre la importancia de este evento para las relaciones interamericanas y para la construcción de la confianza entre los países, y las instituciones del Sistema Interamericano.
Este fue el punto de partida del proceso de Cumbres que fue institucionalizado en el marco de las relaciones hemisféricas y que busca acumular experiencias, forjar un lenguaje común y acordar mandatos para la acción colectiva en temas de interés regional.
Posteriormente, la OEA tuvo un rol esencial en la preparación y celebración de la Cumbre sobre Desarrollo Sostenible que se realizó en Santa Cruz de la Sierra en Bolivia en 1996. Las principales negociaciones de la Declaración y el Plan de Acción de la Cumbre se realizaron en la sede de la OEA, con el apoyo de este organismo como secretaría. Allí, se encomendó a la OEA a realizar importantes tareas en el seguimiento de los mandatos.
La OEA participó en forma activa en el trabajo preparatorio de la Segunda Cumbre de las Américas, que tuvo lugar en Santiago, Chile en 1998, brindando ayuda técnica y organizando reuniones preparatorias en distintas áreas como educación, ciencia y tecnología, participación pública, y drogas, entre otras. El Plan de Acción de la Cumbre de Santiago encomendó a la OEA la implementación de gran parte de los mandatos, y en particular, le asignó la responsabilidad de mantener “la memoria institucional del Proceso de Cumbres y de proveer apoyo técnico al Grupo de Revisión de la Implementación de las Cumbres (GRIC)".
Como resultado de este mandato el Secretario General creó, en julio de 1998, la Oficina de Seguimiento de Cumbres de la OEA (OSFU) en donde estableció su labor como memoria institucional y secretaría del proceso de Cumbres, seguimiento a la implementación de los mandatos y respaldo al GRIC y a la Presidencia del proceso de Cumbres.
La Tercera Cumbre de las Américas que tuvo lugar en la ciudad de Québec, Canadá en el 2001, reconoció la función central que la OEA cumple en apoyo del proceso de Cumbres, y la importante labor de la Comisión Especial de Gestión de Cumbres Interamericanas (CEGCI) de coordinar los esfuerzos de la OEA en esta materia y como foro para que la sociedad civil contribuya al proceso de Cumbres de las Américas.
En preparación para Québec, la Oficina de Seguimiento de Cumbres, se encargó del manejo de los documentos de negociación en el sitio Web, y organizó las reuniones de negociación junto con el gobierno de Canadá. En esta oportunidad, los Jefes de Estado y de Gobierno designaron a la Oficina de Seguimiento de Cumbres, como la Secretaría del Proceso de Cumbres, encomendaron a la OEA la implementación de varios de los mandatos en distintas áreas y le encargaron coordinar el trabajo de los organismos internacionales en relación con dichos mandatos.
Para formalizar los compromisos adquiridos en Québec, el Secretario General de la OEA firmó la Orden Ejecutiva No. 02-03, el 31 de mayo de 2002, en la cual se fortalecieron las responsabilidades de la Oficina de Seguimiento de Cumbres y se le cambió el nombre a Secretaría del Proceso de Cumbres. La orden estipuló también la responsabilidad de la Secretaría de coordinar las actividades sobre la participación de la sociedad civil en el Proceso de Cumbres y de servir de Secretaría del Grupo de Trabajo Conjunto, conformado actualmente por la Secretaría General de la OEA, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización Panamericana de Salud (OPS), el Banco Mundial, la Corporación Andina de Fomento (CAF), el Banco de Desarrollo del Caribe (CDB), el Banco Centroamericano para la Integración Económica (BCIE) y la Organización Mundial para las Migraciones (OIM).
La Secretaría del Proceso de Cumbres fue llamada a formular sugerencias para la participación de las organizaciones de la sociedad civil en las actividades de la OEA, de conformidad con las directrices que para este fin fueron creadas; a trabajar en la vinculación de las reuniones ministeriales y otras reuniones sectoriales al Proceso de Cumbres, a distribuir la información que emane de éstas a los mecanismos de seguimiento del proceso de Cumbres y a desarrollar actividades específicas para evaluar la implementación.
En la Cumbre Extraordinaria de las Américas, que tuvo lugar en Monterrey, México en enero de 2004, los gobiernos suscribieron la Declaración de Nuevo León, en la que manifiestan su agradecimiento con la OEA y su Secretaría General, en particular con la Secretaría del Proceso de Cumbres de las Américas y con el Grupo de Trabajo Conjunto de Cumbres, por su labor de seguimiento e implementación de los mandatos, y hacen un llamado a que las organizaciones del Sistema Interamericano profundicen su apoyo y presten asistencia en los preparativos para la Cuarta Cumbre de las Américas, programada para el 2005.
Actualmente, la Secretaría de Cumbres de las Américas continúa su labor de seguimiento, memoria institucional y apoyo al GRIC, a la Comisión sobre Gestión de Cumbres Interamericanas y Participación de la Sociedad Civil en las Actividades de la OEA (CISC) y a la presidencia del Proceso, trabajo que ha sido complementado con actividades de difusión, creación de incentivos para la participación de la sociedad civil, colaboración en reuniones ministeriales, presentación de reportes, investigaciones y organización de otros eventos relacionados con los compromisos adquiridos en las declaraciones y en los temas propuestos para futuras Cumbres.
Esta Secretaría también maneja el sitio Web llamado “Sistema de Información de las Cumbres de las Américas”, el cual incluye una sección restringida, destinada a la negociación e intercambio de documentos para las reuniones del Grupo de Revisión de la Implementación de las Cumbres (GRIC). La página fue creada como un recurso de gran importancia para la interacción con los actores del proceso, los gobiernos, y la sociedad civil en general.
La Cuarta Cumbre de las Americas se realizara en Mar del Plata, Argentina el 4 - 5 de noviembre 2005, con el lema "Crear Trabajo para Enfrentar la Pobreza y Fortalecer la Gobernabilidad Democrática".

LINKS RELACIONADOS
http://www.summit-americas.org/defaults.htm