La leyenda afirma que este monje era entendido
en los conocimientos de la vid, la uva y el vino de
toda
la comarca, pero un día cometió un error, un pequeño
error que vendría a cambiar la historia de la región y del
vino. Acaso su mente estaba ocupada en pensamientos más profundos
y ajenos a este mundo, o simplemente tenía prisa. Mezcló
ciertos barriles que contenían vino cuyos períodos de fermentación
no estaba aún terminado, con otros que ya lo estaban. Estos barriles
de vino joven estaban separados de los que contenían vinos maduros
y añejos, pero ocurrió quien sabe por que misteriosas circunstancias,
que dos de estos esos barriles fueron mal ubicados; se mezclaron con los
vinos más viejos y en su prisa, o distracción el monje paso
por alto la inscripción. (Todos los barriles llevaban las inscripciones
acerca de que viñedo procedían, y el tipo de la cosecha).
Las botellas mezcladas fueron llevadas a otra parte de la bodega donde
se colocaron para su añejamiento, porque repito, Dom Pérignon
era un hombre entendido en estas labores.
No fue sino muchos meses después
que se realizo el "terrible" descubrimiento. Una tarde cuando
el benedictino revisaba las botellas se dio cuenta del incidente, se dispuso
a probar una, y con gran sorpresa el corcho saltó de un estampido
seco. -¡Ah - dijo-. Este vino ya esta malo. Pero para asegurarse
aspiro el bouquet, descubriendo que era fresco e incitante. Atónito
se sirvió un poco y se asombro todavía más cuando
encontró millones de burbujas en ese magnifico vino dorado que
estallaban alegremente en la superficie. Y así se cuenta en Reims
como se "descubrió" la champaña. Cerca de Paris,
a 150 kilómetros al este, se encuentra la región de Champagne,
conocida mundialmente por sus vinos espumosos, orgullosamente llevan el
nombre de la comarca en la que se producen, cosechan y elaboran conforme
la legislación vigente.
La
Champagne se divide en tres zonas: Montage de Reims, Vallée de
la Maerne y Cote des Blancs, que integran los distritos de Reims y Espernay
y cubre más de 20,000 de hectáreas (49,420 acres), y, más
al sur los viñedos de Vignoble de L´ Aube.
Tres variedades de cepas están
autorizadas para su elaboración: dos de tintas: Pinot Noir ( que
da la estructura y fortificación del vino 30 %. Es sepa femenina.
una de las variedades de cepas más finas y elegantes. Sus bayas
son pequeñas, de un negro violáceo, encerradas por pruina
abundante. El hollejo es espeso y la pulpa suave. Su aroma a cereza, casis,
frambuesa, fresa, a frutos rojos que pueden alcanzar la excelsitud aromática).
Y Pinot Meunier, ( menos noble 45 %). Y Chardonnay, de uvas blanca ( la
única uva blanca, fina y elegante 25 %. Sus bayas pequeñas
de color ambarino, tienen un sabor dulce y azucarado. Se distinguen por
su elegancia y su inconfundible aroma: avellana, ámbar, almendra
tostada, miel , mantequilla fresca).
La vendimia se efectúa a finales
de septiembre. El prensado de las uvas es rápido para que el mosto
no se tiña con las sustancias colorantes de los hollejos, y esta
sometido a un riguroso control de calidad con el fin de que corresponda
a una predeterminada calidad. Se deposita en grandes cubas o depósitos
donde se realiza la fermentación inicial, al principio tumultuosa
y lenta después, hasta que el azúcar natural sufre una completa
trasformación alcohólica. El vino se trasiega varias veces;
cuando termina el invierno ya esta clarificado.
En
la primavera se hace la cuvée, operación muy delicada que
consiste en la mezcla de los vinos de la región de diversas edades
y características para lograr cada ocasión un producto definido
y acorde a los tipos de champaña requeridos. (Cuando la cosecha
tiene una calidad superior a la normal , solo sus vinos intervienen en
la cuvée y al año figurará en las etiquetas correspondientes,
con lo que se crea la champaña llamado de "añada"
o millesime).
A el vino así obtenido se le incorpora
azúcar (25 gramos por litro de vino) y flores de levaduras, y pasa
al embotellado, tirage, para quedar reposando en las profundas cavas.
Esto y una buena crianza es el éxito del buen espumoso. Estos agregados
provocan una nueva fermentación con consiguiente generación
de bióxido de carbón, responsable de la formación
de las burbujas.